"La Pedrera" de Gaudí, un imperdible en Barcelona

Es probablemente uno de los edificios de la época modernista más conocido en todo el mundo y una de las obras de mayor importancia del arquitecto Antoni Gaudí. Hoy en día se brindan visitas guiadas por esta impresionante edificación.

Su singularidad y su valor patrimonial y artístico quedaron ampliamente acreditados con su inclusión en el Catálogo del Patrimonio Artístico de la Ciudad de Barcelona, en 1962; con la declaración de Monumento Historicoartístico de Interés Nacional por parte del Gobierno español, en el año 1969, o con la inscripción, por parte de la UNESCO, como Bien Cultural del Patrimonio Mundial, en 1984. Fue el último gran proyecto de Gaudí antes de comenzar su obra maestra, la "Sagrada Familia", y a pesar de las similitudes en la realización, la idea original de los dos proyectos son muy diferentes. La basílica se centra en la exaltación de Dios y del milagro de la Creación, mientras que "La Pedrera" hace alarde de la riqueza de una sola persona.
Su nombre es "Casa Milà", que se refiere al fundador del proyecto Pere Milà, mientras "La Pedrera" fue el nombre despectivo que le dio la gente y que significa "la cantera". Es que ya antes de encomendar la construcción del edificio residencial a Gaudí, entre la alta sociedad de Barcelona se hablaba de la fama de Milà por presumir de su riqueza. La idea era construir un edificio en la parcela en el límite entre Barcelona y Gracia, como residencia familiar, pero también con pisos de alquiler, en un momento en que el Ensanche de Barcelona se convirtió en el principal motor de la expansión urbanística de la ciudad, lo que trasformó al paseo de Gracia en el nuevo centro residencial burgués.
El edificio supuso una ruptura con el lenguaje arquitectónico de las obras de Gaudí, por la innovación tanto en sus aspectos funcionales como en los constructivos y ornamentales. Con su fachada ondulada y el techo escultórico surrealista, parece más orgánica que artificial, como si estuviera tallada directamente desde el suelo.
La "Casa Milà", que fue en última instancia, un edificio controversial, contribuyó en gran medida al movimiento Modernista y el modernismo en su conjunto. Gaudí era un genio de la estructura y la forma, y la Casa Milà da fe de ello.
El interior da la sensación de estar en un bosque. La estructura puede parecer abstracta al principio pero el arquitecto pensó en todo los detalles de este enorme proyecto.
Las visitas guiadas ahora dan acceso a escondidos rincones en la planta baja, a un apartamento renovado, al ático y a la terraza del tejado. El interior del apartamento da una idea detallada sobre la vida de los que vivieron aquí. El ático abovedado es surrealista y ofrece una exposición que representa la vida y las obras del arquitecto.
Algunos de los apartamentos de este afortunado edificio siguen habitados y las rutas de visita por "La Pedrera" fueron diseñadas respetando su privacidad. La Catalunya Caixa ha comenzado a ofrecer la ruta nocturna llamada "La Pedrera Secreta" (21:30-22:30). Es una oportunidad especial de explorarla y ofrece una vista más íntima de las vidas de sus primeros habitantes.
Además el edificio residencial más innovador creado por Guadí ofrece impresionantes vistas sobre la ciudad.

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