La plata quemada en el cajero del banco ronda los $170.000

Continúa la investigación policial que trata de esclarecer las causas del incendio desatado el domingo en el cajero automático del Banco del Chubut de la avenida Kennedy al 3.300, donde había $890.000 afuera de la caja de seguridad. La policía confía en acceder a las grabaciones de las cámaras de seguridad.

Durante la mañana de hoy está prevista una reunión entre las autoridades de la brigada de investigaciones, la Seccional Tercera, el perito ígneo Enrique Koprowski y la fiscal del caso, Mónica García, para intentar aclarar el atentado que sufrió el cajero que funciona sobre la avenida Kennedy y La Razón, en el barrio Pueyrredón.
Son muchas las preguntas que aún no tienen respuestas hasta el momento y que por cuestiones de responsabilidad del funcionamiento del cajero apuntan contra el empleado bancario encargado de la tarea de reponer dinero. Justamente el hombre repuso cerca de un millón y medio de pesos el sábado en horas del mediodía.
La particularidad del episodio fue que la puerta y la reja de hierro del compartimento de seguridad del cajero quedaron sin llave y con dos gavetas o cajas de reposición de dinero afuera de la caja fuerte que posee cierre con combinación especial.
Las fuentes oficiales precisaron a El Patagónico que había $890.000 reunidos como para ser llevados, por lo que se presume que si se trató de un intento de robo, los ladrones debieron abortar su intención por algo inesperado.
Durante la jornada de ayer se conoció que el fuego quemó alrededor de $170.000 y aún faltaba conocer del arqueo final el detalle de las extracciones efectuadas entre el sábado al mediodía y el domingo a las 8 en que se descubrió el atentado gracias al alerta de un vecino que sintió olor a humo en el cajero.
El perito ígneo adelantó a este diario que aún no concluyó el informe final para conocer las causas del siniestro, pero confirmó que el fuego se inició en el frente del cajero por donde se extrae el dinero. También descartó que se haya producido por un cortocircuito, mientras espera analizar las cámaras de seguridad.
En ese sentido, los investigadores presumen que se arrojó algún tipo de líquido inflamable que alcanzó las gavetas plásticas y parte del dinero.

REPOSITOR EN LA MIRA
La policía secuestró el CPU del cajero que estaba bloqueado y hoy será entregado a la fiscal García para su apertura judicial. Un ingeniero electrónico se encargará de verificar si funciona y se pueden obtener las grabaciones de las tres cámaras de seguridad del frente del cajero.
Las mismas fuentes señalaron que en el compartimento de seguridad no había cámaras, cuestión que llamó la atención. Por lo tanto, se analizarán las dos colocadas en la zona del techo del cajero y la restante que está introducida en el interior del cajero automático.
La primera entrevista que efectuó el personal de la Brigada el mismo domingo fue al empleado bancario que repuso dinero y quien sabía la clave para abrir la caja de seguridad donde van colocadas las gavetas con dinero. La declaración se efectuó en el edificio de la Unidad Regional y el hombre dio indicios para seguir una línea de investigación.
Otro elemento que aún no quedó claro fue la presencia de una llave limada con la que habrían abierto la cerradura, la cual fue sometida a un peritaje para levantar huellas. El cajero quedó clausurado y no funcionaría más debido a los daños sufridos, por lo que habría que instalar uno nuevo, dejaron entrever las fuentes ligadas a la investigación.

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