La primera persona abatida por un robot policial

La muerte del francotirador Micah Johnson, que asesinó a cinco policías e hirió a otras siete personas al culminar una manifestación contra la violencia policial en la ciudad estadounidense de Dallas, fue la primera provocada por la fuerzas de seguridad a través de un robot.


De acuerdo con los informes de distintas agencias de noticias internacionales, la policía de esa ciudad utilizó un Multi-function Agile Remote Control Robot (MARCbot) para colocar una bomba en el garaje en el que se había atrincherado el francotirador.
En distintos escenarios bélicos, diversos países ya habían utilizado Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) contra fuerzas enemigas, pero este plan de la policía de Dallas para abatir al francotirador está probablemente forjado en la experiencia del ejército estadounidense en Irak y Afganistán, donde los efectivos utilizan MARCbots para inspeccionar vehículos e inmuebles sospechosos y se acostumbraron a cargarlos con una mina antipersonal para hacerlos estallar a distancia si encuentran resistencia.
Pete Singer, un experto en robótica de la New America Foundation, escribió en su libro de 2009 "Wired for War" que robots de este tipo pudieron haberse utilizado en la vigilancia de la insurrección iraquí.
Equipados con un brazo sobre el que se montaba una cámara, los robots permitían inspeccionar casas y automóviles sin poner en peligro a las tropas estadounidenses y, en caso de necesidad, podían ser detonadas con una señal de telecomando.
El jefe de la policía de Dallas, David Brown, dijo al periodismo que después de horas de tratativas sin éxito, y con el objetivo de evitar riesgos para los agentes, su departamento decidió usar un robot armado con una bomba.
El artefacto explotó y mató a Micah Johnson, el reservista de 25 años -sin antecedentes- considerado uno de los asesinos implicados en la muerte de los cinco policías, quien se había atrincherado en un garaje.
Según Brown, el uso del robot era la única opción para resolver el caso.
El MARCbot es una plataforma robótica de bajo costo, uno de los más pequeños y comunes robots en las campañas militares estadounidenses. Se parece a un pequeño camión de juguete, con un mástil elevado en el cual se monta una cámara.
Esta cámara se usa para buscar detrás de las puertas o a través de las ventanas sin colocar a los soldados en peligro. Además es capaz de funcionar durante 6 horas en un conjunto de baterías completamente cargadas y fue desarrollado con el aporte de los soldados en Irak para satisfacer sus necesidades.
Cinco policías murieron y otras siete personas resultaron heridas, dos de ellos civiles, por los disparos de Johnson, tras culminar una manifestación contra la violencia policial en la ciudad texana que había sido convocada tras la muerte a quemarropa de dos afroamericanos a manos de la policía en 48 horas.
La emboscada se produjo al final de la movilización en la que habían participado alrededor de 800 personas, quienes marcharon por el centro de la ciudad.

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