La primera quincena dejó saldo negativo en la costa

Confirman que 150 trabajadores temporarios de restaurantes, comercios y hoteles fueron suspendidos o con reducción horaria; y los vendedores ambulantes aseguran que están vendiendo "como si fuera noviembre".

Mar del Plata está vacía, pero el dato no sorprendió a nadie. Durante la presente temporada se observa playas con menos de la mitad de turistas que el año pasado y las economías primarias que dependen del turismo son quienes más lo sufren. Desde La Casa del Trabajador confirmaron que 150 trabajadores temporarios de restaurantes, comercios y hoteles fueron suspendidos o con reducción horaria; y los vendedores ambulantes aseguran que están vendiendo "como si fuera noviembre".
"Esto habitualmente pasa en la segunda quincena de febrero, pero está pasando en la primera de enero", le dijo al portal 0223 el abogado Julio Hikkilo de La Casa del Trabajador. El letrado se refiere a los 150 contratos temporarios que fueron terminados en forma unilateral por los patrones gracias al efecto negativo que genera una de las peores temporadas veraniegas de la historia.
"En Mar del Plata han destrozado el turismo. Todos los trabajadores que tenían expectativa de conseguir un trabajo en verano, están notando que este año se están cortando los contratos en forma intempestiva", puntualizó Hikkilo, e informó que mañana se presentarán en el Ministerio de Trabajo, donde pedirán que la cartera laboral ordene la suspensión de los despidos por 180 días para evitar "una crisis social".
Una realidad similar viven los vendedores ambulantes. Según dijo Ariel Greco, de Sivara (que nuclea a unos 500 vendedores entre playa y estadio) a Tiempo Argentino, "este año hay un 30% menos de trabajo que la temporada pasada". Para el gremialista, "los coletazos de esta temporada lamentablemente se van a ver durante el invierno, dado que un trabajador que antes podía llegar a facturar de 50 a 70 mil pesos durante la temporada, hoy está percibiendo 30 mil menos".
Los guardavidas podrían correr la misma suerte que los trabajadores temporarios, sin embargo, su actividad está blindada desde 2011, cuando se dictó una ordenanza municipal que obliga a cerrar contratos por no menos de cinco meses.
No obstante, Diego Serra, de la Unión de Guardavidas Agremiados (UGA), observó que "la cantidad de gente bajó un montón, se habla de un 20% de afluencia de gente y para esta época deberíamos estar completos". Eso no significa que estén exentos de problemas: en las playas del sur, la mayoría propiedad de la familia Peralta Ramos, se contrata personal insuficiente para cuidar a los nadadores. La ley provincial establece que en alta afluencia, es necesario un guardavidas cada 40 metros, mientras que en la zona de baja afluencia, uno cada 80. En las playas de moda sólo hay un rescatista cada 170 metros.
En los estadios, otra de las grandes atracciones del verano marplatense, la situación no empezó de la mejor manera. La semana pasada la pelota comenzó a rodar en el estadio José María Minella por los Torneos de Verano. "El primer partido, San Lorenzo e Independiente, fue uno de los peores de la historia y en Racing con Estudiantes llovió una hora y media antes del partido y eso afectó mucho", contó Greco.

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