La primera vez que un incendio se cobra la vida de un bombero

El domingo 20 de marzo, pasado el mediodía, bomberos voluntarios del Cuartel Central recibían una alerta de que en el bar "Irlanda" se había desatado un incendio en la cocina a raíz de un cortocircuito.
En medio del combate de las llamas, se produjo la caída del entretecho y los bomberos que se encontraban en el interior lograron salir, excepto Luis Gramajo.
La desesperación se apoderó de los bomberos que no podían dominar las llamas para ingresar a rescatar a su compañero. Cuando lograron hacerlo, uno de los voluntarios encontró a Gramajo que había quedado atrapado entre los restos de la estructura de madera.
En medio de la desesperación, sus compañeros lo llevaron hasta el exterior, le quitaron el traje quemado y comenzaron a gritar para que alguien le practicara reanimación.
Los guardavidas de la costanera corrieron descalzos hasta la casilla y llevaron los elementos de RCP para iniciar los masajes de reanimación. Los guardavidas insistieron durante 45 minutos con los intentos de resucitación hasta que la médica de la guardia del Hospital Regional constató que había fallecido.
Gramajo estaba en pareja con Evangelina Segovia con quien esperaba su primer hijo. Sus restos fueron sepultados el 22 de marzo en el Cementerio Oeste, donde un centenar de bomberos se acercaron para brindarle el último adiós entre lágrimas y aplausos. Fue el primer voluntario caído en acto de servicio en la historia de Comodoro Rivadavia.

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