La reina de la Asociación Italiana es hija de una pareja que bailaba en esa colectividad

Víctor Scavuzzo y Fabiana Díaz González se conocieron hace 20 años en el cuerpo de baile de la Asociación Italiana. Estuvieron tres años de novios y se casaron. Un año después nació Martina, primera hija de una pareja de baile de una colectividad y actual reina de los inmigrantes italianos y sus descendientes. Los padres señalan que es un orgullo que su hija participe de los bailes y que sea la representante de sus raíces.

Fabiana Díaz González llegó a Comodoro Rivadavia procedente de Esquel hace 20 años para continuar sus estudios en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Los primeros meses estuvieron marcados por la soledad y nostalgia por sus seres queridos.
Esta soledad la llevó a interiorizarse sobre las actividades que mantenía la Colectividad Italiana en esta ciudad, teniendo en cuenta que ella ya tenía conocimiento de los bailes típicos porque integraba el cuerpo de danza de la comunidad Friulana -italianos del norte- en la localidad cordillerana.
Su predisposición la llevó a participar del cuerpo de danza, pero como principiante. Su compañero y guía de baile fue Víctor Scavuzzo. "No hubo problemas en su integración porque ya sabía bailar algo. Esto le facilitó mucho las cosas para poder acoplarse enseguida a la colectividad", cuenta Víctor, quien entre risas recordó que en realidad Fabiana le enseñó los pasos a él.
Ambos eran solamente una pareja de baile y coincidían en que la relación era una simple amistad, pero con el paso del tiempo se transformó en un noviazgo. "Al principio fue una compañera más de baile y después de un par de meses de una amistad un poco rápida se dio la posibilidad de salir formalmente. Fue una linda época", rescata Víctor.
El casamiento llegó luego de tres años y la alegría fue completa un año después cuando llegó la primera hija del matrimonio, Martina.
La llegada de Martina no solo significó que la familia Scavuzzo se agrandara sino que fue el primer hijo fruto de una relación entre dos personas que integraban un cuerpo de baile de una colectividad en Comodoro Rivadavia.
La familia Scavuzzo destaca que Martina siempre acompañó al cuerpo de danza y desde pequeña comenzó a sentir la necesidad de formar parte de la Asociación Italiana. "Se podría decir que prácticamente desde que estaba en la panza participó de la colectividad", relata Martina quien como soberana de su colectividad participará en la elección de la reina de la Federación de Comunidades Extranjeras que se desarrollará mañana en el Centro Cultural.

ORGULLO Y EMOCION

Con el paso del tiempo, la familia Scavuzzo se fue consolidando y en 2001 nació Valentina, la segunda hija del matrimonio, lo que se tradujo también en una mayor responsabilidad y significó que Víctor y Fabiana tuvieran que dejar atrás todas las actividades que realizaban en la colectividad.
"Dejamos de participar porque teníamos otras obligaciones y ya era tiempo que le demos espacio a los más chicos para que participen de las actividades", subraya Víctor.
Padre e hija tuvieron el honor de bailar juntos en la Feria de la Federación de Colectividades Extranjeras para "sacarse el gustito de aquellas épocas". Este baile fue una antesala de lo que significaría la coronación de Martina como soberana de la Asociación Italiana, que constituye un orgullo y una gran emoción para toda la familia.
"Es algo muy lindo porque nosotros la vimos crecer dentro de la colectividad. La vimos cómo intentaba bailar con apenas 3 años y cómo ella misma pedía asistir a la colectividad. Por todo eso es algo muy lindo saber que tu hija es la reina de tus raíces", argumenta Fabiana.
La postulación de Martina al reinado de la Federación genera una gran expectativa dentro del seno familiar, pero todos coinciden en que la joven ya ganó porque representa todo lo bueno que transmiten los ideales de la Federación.
"Fuimos uno de los primeros en ser papás de un grupo de baile de nuestra colectividad y fue la primer hija de dos personas que eran de un grupo de baile y eso es algo especial y que ella siga bailando es hermoso porque nos hace acordar aquellos tiempos donde nosotros éramos jóvenes y nos conocimos", indicaron los padres de la joven.

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