La reivindicación de la política

Mario Das Neves recibió un llamado de Mauricio Macri para comunicarle su beneplácito por el hecho de que en el conflicto petrolero se hubiera evitado al menos por los próximos seis meses un estallido con inevitables consecuencias negativas para la región. El propio gobernador de Chubut se encargó de resaltar la importancia de que lo político –al menos por esta vez-– le hubiera doblado el brazo a "lo técnico", un eufemismo a través del cual se esconde la única absoluta verdad de que al PRO solo le interesa que los números cierren, más allá de cualquier costo humano, tal como refleja la política aérea que implementa la nueva titular de Aerolíneas Argentinas, la ex CEO de General Motors, Isela Constantini, quien contribuye a la política de aislamiento a través de los aumentos de tarifas y la eliminación de rutas. "Cuesta mucho sumar una frecuencia, pero es fácil que se elimine", expresó el titular de la Asociación Patagónica de Agencias de Viajes, Guillermo Schneider, en relación a la ahora ex ruta Comodoro-Río Gallegos.
A esta altura de los acontecimientos, y cuando a Macri aún le quedan 1.403 días de mandato, puede decirse que la capacidad de sorpresa hace rato que se ha confundido con el control de daños. Antes de las elecciones, no fueron pocos los que alertaron sobre las impopulares medidas que adoptaría un gobierno de cuño liberal. Hoy son muchos los que empiezan a decir: "yo no lo voté". Es una frase archiconocida en la historia contemporánea nacional. Pero así como Carlos Menem tuvo sus plazas del "no" y del "sí" casi en similar proporción de asistentes, resulta difícil que el actual Presidente pueda emularlo al menos en este aspecto.
Fuera como fuese, Das Neves pudo evitar un primer cortocircuito con Nación, a los cuales de todos modos ya está acostumbrado en función de lo experimentado en la pasada década cuando se le plantó a Cristina Kirchner. Claro que en esos años tenía a su favor la cotización internacional del valor del petróleo, un aspecto que sobrevuela cualquier análisis político que se pretenda hacer en esta parte de la Argentina.
Hoy, para cumplir con sus metas el mandatario provincial necesita mucho más que la denuncia continua a la herencia recibida, razón por la cual debe necesariamente llevarse bien con quien necesita de todas las manos posibles en el Congreso para votarle las leyes que empezará a reclamar este mes, como la designación de los dos ministros de la Corte Suprema de Justicia. Y Das Neves aquí tiene a cuatro legisladores, más allá de que el camionero Jorge Taboada tiene vuelo propio. Pero Nelly Lagoria, Sixto Bermejo y Alfredo Luenzo le deben al gran elector chubutense los lugares donde están.
Dicen los que acaban de fracturar el bloque de Diputados de la mayoría que la política se hace cambiando apoyo por obras. Por eso esa docena de "rebeldes" le darán quórum al oficialismo para que sancione las leyes que crea oportunas, aunque ello se dé de los pelos con lo que hasta ayer nomás pregonaban.
Es la política; el arte donde es posible cualquier negociación y en donde nadie se pone colorado por ello. Después de todo, son pocos los que pueden aprobar la materia coherencia, como pueden apreciar por estos días los votantes del PRO, mudos testigos de que al final sus dirigentes terminan haciendo lo que cuestionaban, como ocurre en el Ministerio de Cultura donde después de echar a cientos de supuestos "ñoquis" el nuevo ministro, Pablo Avelluto, designa a su novia en un cargo jerárquico, tal como ha denunciado C5N, uno de los pocos espacios que van quedando para que la verdad no sea unívoca, como pretende la corporación mediática.
Lo que a esta altura también resulta una incógnita es el papel que orgánicamente jugará el Partido Justicialista de Chubut, cuyos dirigentes han despertado hace poco. El miércoles hubo reunión nacional y nada se supo de algún planteo que hayan hecho quienes allí estuvieron en representación de la provincia. Es más, se sabe que al menos dos de los congresales hoy se sienten muy cerca de Das Neves, tanto que no solo aceptaron los cargos que él les ofreció, sino que trabajan para el retorno del gobernador al partido del cual se fue dando un portazo. En tal sentido, Norberto Gustavo Yauhar se ha mostrado más preocupado por resaltar posturas del bloque de diputados provinciales del Frente para la Victoria (FpV) que de llamar la atención –por ejemplo– de la cesantía en Gaiman de 15 técnicos que trabajaban para el ministerio nacional de Agricultura que él condujo y cuya delegación precisamente alentó en abril de 2012.
Por otra parte, el siempre indescifrable Gustavo Mac Karthy vuelve a ocupar otro patético rol cuando dice ignorar lo que ocurría en el gobierno que él integró nada menos que como vicegobernador y titular de la Legislatura.
"La gente que se fue del PJ y que se afilió a otro partido, o hizo el suyo, hirieron la vida institucional del partido. Pesará sobre su conciencia. No soy la dueña del PJ ni tengo la llave para decir quién entra y quién sale pero hay que poner rápidamente a trabajar a la mesa de disciplina del PJ y serán ellos los encargados de decir qué pasa con esta gente que se fue y se olvidó del PJ", dijo en las últimas horas la diputada provincial Viviana Navarro, de quien no puede decirse que no haya sido consecuente desde aquellos días en que como concejal participaba en soledad de algunos actos opositores, llamando la atención sobre la discriminación que desde el Valle era notoria para con Comodoro.
"Nosotros somos personas, estamos de paso. Lo que es perenne en el tiempo es el PJ. Tenemos que defender las siglas de nuestro partido y no permitir que nadie les falte el respeto porque con ese escenario cualquiera puede irse, volver, hablar barbaridades del PJ y mañana se olvida de lo que dijo y vuelve como si nada. El PJ, independientemente de quien vaya a ser el presidente, hay que respetarlo. Tenemos que tener memoria", sostiene.
Claro que la dirigente apela a una característica que no abunda en el país, ya que de lo contrario no se explicaría cómo votó la sociedad en las últimas elecciones nacionales, en virtud de los cataclismos que caen por estos días y que hasta obligan a olvidar aquello de conceder como gracia a un nuevo gobierno los primeros 100 días.
Pero al final es la política la que prevalece, tanto en un conflicto productivo como en el que se acaba de ganar tiempo, como al hacer prevalecer las ideas convenciendo con hechos –y no con slogans– al electorado. Por eso ayuda a la claridad ideológica que el PRO haya decidido arrancar en serio en Chubut, donde hasta ahora había sido furgón de cola de la UCR, resignando así lugares importantes en la Legislatura y en el Concejo Deliberante, más allá de que quien más hizo por la alianza fue el ex senador Mario Cimadevilla, hoy recompensado con la Unidad Fiscal AMIA aunque no por ello exento de escándalos como el que vivió con su sobrino, cesanteado supuestamente por "ñoqui" del Congreso por la mismísima Gabriela Michetti, aunque luego reincorporado.
Ya lo decía Gramsci: "al pesimismo de la razón hay que oponerle la voluntad de la política".

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