La Sala Penal revocó otra absolución dictada por la juez Gladys Olavarría

Los ministros de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia del Chubut revocaron otro fallo absolutorio dictado por la juez penal de Comodoro Rivadavia, Gladys Olavarría. La magistrado había anulado el secuestro de un arma de fuego que se efectuó sin presencia de testigo. Ahora, Marcos Enrique Velásquez deberá ser juzgado por el delito.

Los ministros Jorge Pfleger, Daniel Rebagliati Russell y Javier Panizzi declararon procedente el recurso extraordinario interpuesto por la Fiscalía de Comodoro Rivadavia contra el fallo absolutorio dictado por la juez penal, Gladys Olavarría en beneficio de Marcos Enrique Velásquez, quien habría atacado a tiros la casa de una conflictiva familia que se conoce como "Los Motorola".
A Velásquez la policía le había secuestrado un arma de guerra a 300 metros del lugar del incidente y el cuestionamiento que lo benefició tuvo que ver con la falta de testigos civiles para realizar ese procedimiento que lo incriminó. Al anularse ese acto, todos los que siguieron fueron nulos y en consecuencia la magistrado lo absolvió.

IMPUGNACION
En su impugnación extraordinaria, el fiscal Julio Puentes resaltó que el imputado fue sorprendido a 300 metros del lugar del tiroteo, alejándose a la carrera, mirando hacia atrás y tomándose de la cintura.
En ese sentido agregó que cuando los funcionarios policiales efectuaron el palpado superficial de seguridad, constataron que Velásquez portaba un arma de guerra tipo pistola calibre 7.65 marca “Vesta Patent”, cuyo cargador contenía dos cartuchos a bala y uno más alojado en su recámara, en condición inmediata de ser disparado.
Asimismo aseveró que se había acreditado que Velásquez se presentó a altas horas de la noche en la vivienda de la familia Almonacid, alias “Los Motorola”; que efectuó varios disparos contra la vivienda; que luego fue detenido a escasas cuadras del lugar, portando el arma de fuego.
Puentes agregó que la experticia balística determinó que las tres vainas servidas halladas en el lugar del hecho fueron disparadas por el arma que llevaba consigo el acusado y que el peritaje bioquímico arrojó resultado positivo en cuanto a la presencia de restos de pólvora en ambas manos del incuso.
El fiscal también explicó que la premura de la situación impidió designar en el sitio a un testigo de actuación para el secuestro del arma de fuego. Manifestó que la zona tiene una alta conflictividad social y la presencia policial no es bien recibida.
Mientras, la juez de grado declaró nulo el procedimiento de secuestro del arma de fuego y por derivación, la experticia realizada sobre aquélla en el entendimiento de que no se cumplieron los recaudos previstos y que la urgencia invocada no fue lo suficientemente acreditada.

SALA PENAL
Los jueces de la Sala Penal discreparon con la decisión adoptada por la jueza Olavarría. “En primer término, porque los preceptos legales sobre nulidades deben ser interpretados restrictivamente”. Luego, porque juzgaron “que en el caso se acreditó la situación de excepción prevista por la normativa”. Como también que “la conclusión de la jueza en punto a que lo actuado comprometió garantías y derechos constitucionales del imputado, resulta arbitraria”.
Si los funcionarios policiales, "presumen la existencia de un elemento peligroso como es un arma de fuego, es su deber funcional desposeer del citado objeto de manera inmediata. Esto debe quedar muy claro. Siendo ello así, resulta absurdo el modo en que fue resuelta esta cuestión y su posterior desarrollo discursivo se encuentra contaminado de igual arbitrariedad”.
En otro de los votos uno de los jueces del Superior Tribunal de Justicia sostuvo: "en materia de nulidades debe andarse con cuidado, pues, por regla esta sanción procesal es último recurso y se debe atender tanto a la letra de la ley aplicable en la materia cuanto a la efectiva vulneración del derecho que la irregularidad implica”.
Es decir, “la nulidad está apareada a la expresa determinación de la norma y, fundamentalmente, al efecto pernicioso del acto sobre concretos derechos de quien o por quien se reclama, ya que no hay nulidades en solo beneficio de la ley o nulidad por la nulidad misma".

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