La Suran se viste para ir al campo

La versión Cross del familiar producido por Volkswagen tiene una estética emparentada con el offroad. Monta el 1.6 de 110 CV y está basada en la variante Highline, que trae ESP.

Lo primero a decir es que respeta la actualización estética que dio vida a la gama 2015 de Suran, la segunda puesta al día desde 2006, año en que empezó a producirse en la planta de General Pacheco. Desarrollado sobre la plataforma del Fox, este familiar tiene el ADN que caracteriza a Volkswagen y que ya te contamos al momento de probar la Suran Highline convencional. Por eso lo interesante es marcar los detalles que lo diferencian, y en ese aspecto hay varios rasgos que lo vinculan con el andar fuera de ruta, como la robustez de la parte baja de la trompa por la entrada de aire más grande, los rompenieblas de formas rectas, la firma Cross en la parrilla con barras en negro brillante y las ópticas oscurecidas. Otros distintivos son los stickers alusivos en las puertas traseras. Las llantas de 15" construidas en aleación también mantienen el diseño de la Highline.

PUERTAS ADENTRO

El interior no tiene tantas diferencias con la Suran "civilizada" más allá de los zócalos identificados y la pedalera de aluminio. Lo demás se mantiene exactamente tal como se lo configuró en la última renovación con el nuevo volante similar al de Vento y Golf forrado en cuero con la base chata y las teclas para el audio y la computadora. En la plancha central la protagonista es la pantalla táctil de 5" para varias funciones como audio, CD, entrada SD, auxiliar y USB, con el plus de navegador en esta tope de gama. Otros elementos de confort son el cruise control, el climatizador, la computadora de a bordo y un sistema que indica el momento ideal para pasar de marcha y así ahorrar en el consumo. Retomamos el sistema multimedia para remarcar que tanto Suran como Fox incorporaron la aplicación Volkswagen App Connect, una tecnología que permite que diferentes funciones de los modernos celulares o "smartphones" se vean reflejadas en la pantalla de la central multimedia, posibilitando acceder al celular desde la pantalla del auto y viceversa. Esta tecnología trabaja con los sistemas Mirror Link, Apple CarPlay y Google Android Auto.
Pasando a la experiencia de manejo, hay que decir que la postura al volante es amigable debido a que la columna de dirección se ajusta en altura y profundidad, más allá de que la butaca es alta -aún en la posición más baja- y a la cual le reclamamos una mayor sujeción lateral. El baúl es generoso, con 430 litros que se estiran a 525 con el asiento trasero en su posición más adelantada.

MOTOR

El propulsor que mueve a esta versión es el 1.6 MSI con 16 válvulas y 110 caballos presente en la escala superior de la gama, el que desarrolla 15,8 kgm de torque. La caja manual de seis marchas que lo acompaña es otro de los puntos altos entre las incorporaciones de la última renovación. La resultante de esta combinación es elogiable por su respuesta a bajo régimen, con lo que consigue agilidad para el desempeño urbano sin perder la suavidad en la entrega.
Esta versión en particular se presenta con actitud más lanzada para encarar un camino de tierra que en la suspensión aparece la única diferencia mecánica respecto al resto de la gama, ya que su despeje es unos 3 cm más elevado, llegando a unos 18,5 cm. El diagrama es firme y por eso en algunos tramos demasiados desparejos aflorarán ciertas asperezas, una cuestión en la colaboran los neumáticos de perfil 55. A alta velocidad se lo percibe a gusto, viaja con comodidad y las inclinaciones en curvas son leves, bastante lejos de lo que se puede presuponer por su altura. La llegada del ESP es un aporte vital para la tenida y un comportamiento que se mejora de inmediato ante cualquier vicio.

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