La tensión siempre latente en la convivencia industria-ciudad

El colapso de un tanque en la Planta Deshidratadora de YPF a pocos metros de Ciudadela y Palazzo este año es el incidente más cercano, aunque también los derrames y el tránsito pesado son otras molestias permanentes. Al revés, las ocupaciones informales en la zona norte de la ciudad entorpecen la actividad con viviendas precarias en cercanías de los equipos o algunas empresas que ven sus instalaciones afectadas o convertidas en basurales.

Desde el descubrimiento del petróleo, la industria ha tomado protagonismo para el desarrollo de Comodoro Rivadavia. Con YPF bajo un principio de Estado benefactor, los trabajadores gozaron de beneficios -con un despliegue de centros recreativos, proveedurías, colectivos y alojamientos-, aunque en desmedro del "pueblo" que siempre transitó una historia bajo el ala petrolera. Con el incremento de la complejidad industrial, industria y ciudad mantienen una tensa relación.
El tanque de YPF que se desplomó el 18 de agosto, volcando en la planta y esparciendo en los alrededores 2.000 metros cúbicos de petróleo y agua de producción. Las instalaciones están cerca de Ciudadela donde podía verse el desastre desde la cancha de fútbol- y de Palazzo.
En Km 5 también estuvieron afectados cuando el crudo derramado tomó algunos cauces artificiales y encaró al Arroyo Belgrano siendo contenido unos pocos metros antes de llegar al mar. Según el informe oficial, el colapso del tanque derramó el almacenamiento primario de petróleo que involucró al momento del incidente 1.500 de los 2.000 metros cúbicos de capacidad.
Al día siguiente, durante una recorrida por la Planta Deshidratadora, el gerente de YPF Chubut, Martín Manattini, comunicó que la remediación en la zona seguía para contener el fluido. "Las cuadrillas trabajaron toda la noche y ahora con luz diurna multiplicamos los recursos. Ya empezamos con las tareas de remediación efectiva del suelo", indicó el referente de la compañía.
Las compañías petroleras insisten en que la industria ha mejorado las normas de seguridad y por eso pretende avanzar con proyectos ubicados en zonas urbanizadas. La instalación de una multilocación, de la que saldrían 10 pozos de exploración en el Proyecto Bella Vista (en la zona rodeada por los barrios Malvinas Argentinas, Petroleros Privados y Bella Vista Sur), es una de ellas.
La esperanza es que de allí surja un volumen considerable de petróleo que justifique el despliegue tecnológico. La promesa con el barrio es gestionar una serie de obras que hagan más "amigable" las instalaciones con el entorno. Entre ellos, equipos eléctricos para evitar los ruidos, una plaza y un paseo aeróbico alrededor de la multilocación.
Los vecinos de Petroleros Privados plantearon sus quejas ante YPF, el municipio de Comodoro Rivadavia y el Ministerio de Hidrocarburos de Chubut. Temen que la actividad afecte la vida diaria del barrio, además de que arruine el objetivo central de la creación de esa zona conocida como Cordón Forestal: ser el pulmón verde de Comodoro.
La Subsecretaría de Ambiente del municipio comodorense actúa como autoridad de aplicación al mismo nivel del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia, en todas las áreas que estén dentro del ejido urbano. La dependencia municipal empieza a intensificar su actuación ante el avance de los proyectos en yacimientos de la ciudad como los casos de Bella Vista o Restinga Alí.
En la ciudad hay más de 2.500 pozos abandonados de acuerdo al Sistema de Información Geográfica de la Secretaría de Energía de la Nación, muchos de ellos no pueden remediarse porque sobre ellos avanzó la urbanización formal con loteos e informal con ocupaciones. Además, hay una serie de ocupaciones de terrenos en importantes extensiones de Km 8 donde hay yacimientos, por lo que a pocos metros hay viviendas precarias.
En un informe realizado por la Secretaría de Tierras de Comodoro indicaba que había conexiones clandestinas de agua de las cuales era difícil establecer si es potable ni de donde se sustrae. Alrededor de los equipos de extracción de petróleo, hay basurales clandestinos -algunas de las empresas afectadas son CRI Holding e YPF entre el 8 y Caleta Córdova- y robo de equipos eléctricos en el Yacimiento Km 8.
La propuesta evaluada por Tierras es que "se debería cobrar un impuesto al uso del suelo a todos los ocupantes, dado que en definitiva son tierras fiscales que son utilizadas con un alto grado de consolidación, más de 300 familias asentadas, motivos por los cuales es imposible reubicarlos".
"La Municipalidad se beneficiaría obteniendo un ingreso monetario importante, por este sector grande de tierra ocupada y le daría la posibilidad a los vecinos del sector a acceder a una mejor calidad de vida", indicaba el informe.

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