La última vez que lo vieron

Para la Justicia Federal, Iván Torres fue visto por última vez en Máximo Abásolo y Rivadavia, esperando a dos amigos quienes llevaban a cabo una breve tarea en un comercio de la zona. Con ellos había compartido previamente bebidas alcohólicas en una plaza pública.
Torres fue a buscarlos a su lugar de trabajo. Sus amigos en instantes previos vieron circular al móvil 469 de la Comisaría Primera con tres efectivos en su interior. Al concluir su trabajo, pasados tres minutos de haber visto a Torres ya no lo encontraron más.
Personal de la Comisaría Primera con anterioridad a esa fecha, lo habría golpeado, hostigado y le hicieron un simulacro de fusilamiento en Km 8. Fue detenido -sin registrar- el 26 de setiembre en la Seccional Primera, y su casa fue allanada el 30 de setiembre donde según los testimonios fue amenazado por el oficial Marcelo Chemín.
Tras su desaparición entre el 2 y 3 de octubre, su madre María Millacura llamó telefónicamente y concurrió a denunciar su desaparición a la sede policial, los días 5, 10, 12, 13 y 14 de octubre y recién el último día le recibieron la denuncia.
Intervino primero el Juzgado de Instrucción Nº 2, y luego fue elevada la causa al Juzgado Federal por competencia porque el hecho del proceso encuadraría en la figura de desaparición forzada de personas de la Convención Interamericana.
Se interpuso una demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado argentino en la que resultó condenado el Estado nacional el 26 de agosto del 2011, a una indemnización pecuniaria a favor de la familia Torres Millacura y a "iniciar, dirigir y concluir las investigaciones y procesos necesarios, en un plazo razonable, con el fin de establecer la verdad de los hechos, así como de determinar y en su caso, sancionar a todos los responsables de lo sucedido a Iván Eladio Torres Millacura" y continuar con su búsqueda.

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