Lamonega cada vez más cerca de la teoría de la violencia de género

La semana pasada, los testigos que declararon dieron su versión sobre la relación entre Claudio Lamonega y Marisa Santos, quien fue asesinada junto a sus hijos mientras dormían. El objetivo de la Fiscalía es poder comprobar la figura de femicidio, además de la autoría de los crímenes.

“Nunca me gustó cómo Lamonega maltrataba verbalmente a mis nietos y por eso no visitaba la casa de Marisa cuando él estaba. Solo yo sé el sacrificio que hice por mi hija de tener que soportarlo en cumpleaños y fiestas familiares”, dijo el lunes Rubén Santos, padre de Marisa Santos, en el inicio de la segunda semana de audiencias por el triple crimen de su hija y sus nietos Lucas y Victoria.
“El enemigo lo tenía a su lado, y no lo supimos ver”, agregó el viernes, en la última audiencia de la semana, Margarita Conchillo, su esposa, y madre y abuela de las víctimas, quien también indicó que Lamonega no estaba conforme con la relación y que en varias oportunidades se quejó ante ella porque Marisa no se ocupaba de hacer las tareas del hogar.
Quizás estos dos fueron los fragmentos más relevantes de la última semana, en cuanto a la relación que Claudio Lamonega tenía con Marisa un vínculo que estaría atravesado por la violencia de género, según entiende la jefa de fiscales, Andrea Vázquez, que incorporó la figura de femicidio al caso.
A los testimonios de sus padres también se sumaron los de sus tres hermanas, Tania, Silvia, y Daniela, y el de su prima, quien aportó los datos más relevantes en lo que respecta a la violencia de género.
Ella se refirió al cuaderno de trabajo que escribió Santos para una tesina en sus estudios de coaching ontológico, la cual título: “A veces me hago cargo". Allí aseguraba que el vínculo con Lamonega estaba agotado y también confirmaba la mala relación de sus hijos, Lucas y Victoria, con el acusado.
"Cuando le pregunto a Claudio si me ama, me dice que me odia y que está conmigo por comodidad. La relación no da para más. Yo, que todo lo puedo... no puedo nada", fueron algunas de sus frases más resonantes de esa bitácora.
Cabe recordar que el escrito fue encontrado por la prima de Marisa y una de sus hermanas, quienes luego de los crímenes revisaron un galpón y encontraron un maletín con los elementos y documentos de las capacitaciones realizadas en Córdoba y Buenos Aires. Allí estaba la bitácora en la que la víctima tenía que anotar sus vivencias diarias.
Todos estos datos serán fundamentales en la tercera semana del debate que se iniciará pasado mañana, cuando tenga lugar la audiencia de lectura de prueba, y al día siguiente los alegatos finales de la fiscalía, la querella y la defensa, con los cuales los jueces Daniel Camilo Pérez, Roberto Casal y Francisco Orlando deberán determinar si existe responsabilidad penal por parte del imputado, y si así fuera si es aplicable la figura de femicidio.

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