Lamonega condujo el vehículo de Marisa Santos la mañana siguiente a los crímenes

En lo que fue la quinta jornada del juicio oral y público por el triple crimen de Sarmiento, tres testigos señalaron haber visto a Claudio Lamonega conduciendo la Renault Kangoo de la víctima en la mañana del domingo posterior al hecho. De esta forma, se suma una nueva contradicción entre lo que le había dicho el imputado a la policía el día del descubrimiento de los cuerpos y su declaración de enero.

Sarmiento (Enviados Especiales)

Ayer la Oficina Judicial de Sarmiento fue escenario de la quinta audiencia por el juicio oral y público que ventila el triple crimen de Marisa Santos (48) y sus hijos Victoria (17) y Lucas Ramis Santos (15).
No fue una jornada más, ya que ayer se cumplió un año desde aquella tarde en que se descubrieron los cuerpos en la casa donde vivían las víctimas y nuevamente quedaron expuestas las contradicciones en las que incurrió Claudio Lamonega, el único imputado por el triple homicidio.
A las 8:40 el sospechoso entró al recinto de una forma muy diferente a aquella jornada de enero, cuando declaró ante el juez Alejandro Rosales. Esta vez apareció con su cabello prolijamente cortado, al igual que su barba; vestía jean, una remera clara y zapatillas.
Apenas ingresó fue recibido por sus abogados defensores, Miguel Moyano y Gustavo Oyarzún. Se lo notaba distendido, mientras enfrente -y rodeada de carpetas-, la jefa de fiscales, Andrea Vázquez, junto a la funcionaria Marisol Sandoval, y el abogado querellante, Manuel Mauriño, ultimaban detalles de lo que sería la declaración de siete testigos.
El primero en sentarse para contar lo que sabía fue un empleado municipal que presta servicios para la Guardia Urbana de Sarmiento, quien fue testigo de la prueba balística que se realizó en la vivienda donde ocurrió el hecho y la verificación de la Renault Kangoo de Santos, que se realizó luego del hallazgo de los cuerpos. El joven brindó detalles de las pericias dándole validez a las pruebas presentadas por la fiscal.

DEMASIADO ORDEN
Más adelante declaró la agente policial Natalia Roberts, quien en el mismo sentido se refirió a las pericias que realizó el personal de Criminalística. En su caso, ella ingresó a la vivienda y notó que llamativamente estaba muy ordenada, con cuatros platos en la bacha.
Por el trabajo que le tocó realizar, Roberts también ingresó a la habitación de Victoria quien estaba completamente tapada, "relajada, con una pierna doblada y los brazos a la altura del tórax" en posición de descanso, acompañada por su gato.
Luego entró a la habitación de Marisa, quien también estaba tapada y en posición de ensueño. Diferente fue el caso de Lucas, según contó, ya que yacía al costado de la cama, dándole firmeza al testimonio aportado días atrás por el perito de la Procuración General, quien aseguró que el adolescente recibió un primer disparo, para después ser levantado y recibir otro impacto.
Su testimonio fue desgarrador, ya que la mayoría pudo imaginar la escena, marcando una clara contradicción. "Estaba todo muy armonioso para el hecho que había pasado", describió confirmando que antes de ingresar a la vivienda una prima de Santos le había consultado si había cuatro víctimas, ya que hasta entonces no podían dar con una sobrina.
Ella también fue quien tomó contacto con una de las testigos que casualmente le siguió en la audiencia: una vecina del sector donde fue encontrada la Renault Kangoo de Santos el domingo por la noche, horas antes del macabro descubrimiento.
La mujer, que prestó declaración luego de que lo hiciera su hija (que confirmó que la unidad no estaba cuando ella salió alrededor de las 3 de la madrugada del domingo 23 a un boliche, y menos cuando volvió a las 7) ratificó que cuando salió a cenar con unas amigas la unidad no estaba y cuando volvió a las 3, tampoco.
Su testimonio podría ser fundamental ya que también aclaró que a la mañana de ese día, cuando salió entre las 10:15 y las 10:30 para ir a la iglesia, el vehículo ya estaba estacionado sobre la calle Perito Moreno.
Además sus palabras le dan respaldo a otros indicios, en virtud de que posteriormente un mecánico de la ciudad que alguna vez le arregló la camioneta a Lamonega vio al hombre estacionar en el mismo sector, frente a la Farmacia Social y el Banco Nación, alrededor de las 10.
Según contó el hombre, Lamonega incluso lo saludó desde lejos y luego entró a comprar el diario. Pero le llamó la atención que al salir caminó en sentido contrario a donde se encontraba la Kangoo; se apoyó en una pared y luego leyó el matutino hasta que decidió cruzar la calle.
Estos movimientos descriptos por el mecánico coinciden con lo captado por las cámaras de seguridad que ayer fueron presentadas por la agente Erica Balbuena, de la Brigada de Investigaciones de Sarmiento.
En las imágenes se ve a Lamonega estacionar el utilitario; transitar por lugares donde los testigos dicen haberlo visto; ingresar al cajero automático y tras unos 40 minutos volver a ser captado arriba de un vehículo, otra vez en el mismo sector, pero ya en su camioneta Chevrolet.
El último testigo de la jornada fue un empleado de comercio que el domingo por la noche atendió a Lamonega cuando adquirió diversos elementos que permiten deducir algunos de sus movimientos.
Hoy continuará la sexta jornada del debate con 8 testigos, quienes serán indagados por el allanamiento en la casa del imputado y los rastrillajes realizados en el basural.

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