Las armas y municiones también se comercializan a través de Facebook

La hipótesis de la policía es que la mayoría de armas involucradas en los delitos y tiroteos en esta ciudad es producto de robos a legítimos usuarios. Han desaparecido prácticamente las "tumberas" y ahora los delincuentes utilizan pistolas 9 milímetros y calibre 40. Las sospechas de los investigadores es que las armas robadas se alquilan entre los delincuentes y esa rotación incide en que cuando hacen allanamientos casi nunca logran incautarlas. En las armerías se venden unas diez armas por mes por la vía legal, pero en Facebook también se pueden adquirir municiones. Desde la Fiscalía sostienen que no hay denuncias de un "mercado negro" y procuran identificar a través del Sistema Nacional Automatizado de Identificación Balística con qué armamento han sido disparadas las vainas secuestradas en las últimas 100 causas de abuso de armas.

"Hola, gracias por unirse. Este es un grupo creado exclusivamente para la compra y venta de armas. Las ventas se deberán subir con fotos reales, se deberá especificar precio del mismo, las formas de pago se coordinan entre comprador y vendedor o viceversa". Así invita una página de Facebook denominada "Compra y venta de armas de fuego Comodoro Rivadavia". Tiene dos administradores y el grupo es cerrado. El perfil tiene 2.159 miembros.
En la cuenta personal de uno de los administradores, un usuario comenta: "tengo dos cargadores de 9 milímetros. ¿Te interesaría? Vacíos". Mientras, debajo de una fotografía de una pistola 9 milímetros desarmada, un tercero ansiosamente publica: "compro la 9 ya".
Hay otra página que solo registra 17 miembros y la fotografía que invita a sumarse exhibe dos revólveres, balas por doquier y una pistola sobre una mesa.
La venta de armas por internet es un camino legal solo si se realiza entre legítimos usuarios. Fuentes consultadas por El Patagónico, que forman parte de ese grupo, sostienen que la venta se realiza entre legítimos usuarios y la documentación es tramitada a través del RENAR (Registro Nacional de Armas) con los formularios respectivos.
Lo que nadie puede asegurar es que entre las publicaciones no haya algún usuario que venda de manera ilegal armas no registradas o robadas, ya que la transacción se realiza vía chat privado.
Los más precavidos publican el arma que ofrecen y aclaran que la venta solo se realiza a legítimos usuarios. Es decir, personas que cuentan con esa certificación del RENAR, ya que están psicológica y físicamente preparadas para manipular un arma de fuego y que tienen la instrucción necesaria avalada por las autoridades pertinentes.
Además, hasta que la documentación no llegue a nombre del comprador el arma no debería ser entregada por el tenedor-vendedor. Sin embargo, nadie pone las manos en el fuego por los desconocidos que ofertan o piden comprar. Ante la falta de un contralor en el espacio cibernético, la posibilidad de realizar una venta sin papeles puede ser aprovechada por los delincuentes.
En un caso similar, en junio pasado medios periodísticos nacionales alertaron que en Santa Fe se vendían armas de todo tipo y hasta se canjeaban a través de "Venta de armas Rosario", una página que luego fue dada de baja por la propia red social Facebook.

MERCADO LEGAL
En Comodoro Rivadavia solo hay tres comercios habilitados para la venta de armas y municiones. Además, se venden las municiones y las armas de fuego si el comprador tiene la cédula de Legitimo Usuario, la tenencia del arma que va a utilizar y la tarjeta de consumo de municiones.
Asimismo, la ordenanza N° 9460/09 en su artículo 1° establece: "queda prohibido en el ejido municipal la venta de armas, municiones de cualquier calibre, con excepción de los comercios, armerías, taller de reparación de armas y montaje de municiones habilitados conforme la Ley Nacional de Armas y Explosivos Nº 20249".
En una de las armerías reglamentadas le comentaron a El Patagónico que se venden unas diez armas por mes. Los precios dependen si son de fabricación nacional o de importación. Una pistola 9 milímetros nacional puede costar 8.800 pesos, mientras que una Glock -de origen austríaco- puede llegar a comercializarse en 27 mil pesos. En tanto, una pistola calibre 40 de fabricación nacional puede valer unos 9.300 y las cajas de 50 municiones, 780 pesos.
En las armerías las municiones se compran con tarjeta de consumo y se lleva un control, pero en las páginas de Facebook mencionadas también se consiguen municiones.
Algunos vendedores formales e investigadores policiales admiten que se escuchan varias versiones sobre lo que hacen algunos legítimos usuarios que con todos los papeles en regla compran armas: las entregan a ciertas personas y luego las denuncian como robadas. Los preventivos policiales llegan "flacos" de datos del robo y muchas veces no se puede investigar más allá. Fuentes oficiales no pueden confirmar esa hipótesis, pero tampoco la descartan.
ARMAS EN LAS CALLES
Si un comprador que adquirió un arma de fuego con todos los papeles y abonó el costo de tenerla -para defensa o bien poder usarla en los campos de tiro deportivos-, llega a ser víctima de un robo en su vivienda, el arma llega a manos de los delincuentes o de lo que los investigadores consideran como quienes "alquilan" las armas para cometer ilícitos.
Es que el pasamanos o alquiler de armas comienza a ser una modalidad asidua en esta ciudad, según hipótesis de integrantes de la Brigada de Investigaciones de la Policía del Chubut.
El tirador, asesino o asaltante, consigue el "fierro", comete el delito y lo devuelve. En otras ocasiones entierra el arma o la deja en la vivienda de algún vecino que –en forma voluntaria u obligado- lo ayuda a esquivar la Justicia. Así, cuando la policía allana la casa de los sospechosos, el arma no está.
En los recientes tiroteos atribuidos a los grupos antagónicos de los Nieves y "Richi" Alvarado -que se cobraron la vida de una vecina de los primeros mientras amamantaba a su bebé en el barrio Quirno Costa-, la policía realizó diez allanamientos tanto de un bando como del otro, pero no ha podido encontrar ningún arma de fuego.
Una fuente judicial explicó que en el homicidio de Santiago Blanco –ocurrido el 5 de agosto del año pasado en un asalto a la casa de sus padres-, uno de los condenados, Lucas Avila Maya, empleó un arma de fuego que estaba registrada a nombre de un legítimo usuario de la comunidad zíngara. Sin embargo, a este último la Justicia no le endilgó ningún tipo de responsabilidad. Es más, el sujeto en cuestión ni siquiera dio mayores explicaciones de por qué su arma de fuego estaba en manos de un peligroso delincuente.

PLANES DE DESARME
La lucha contra el desarme no resulta fácil. Las autoridades del RENAR impulsaron la entrega voluntaria, pero quienes ceden un arma son aquellas personas de bien a las que les resulta un problema tenerlas y no quieren sufrir ningún tipo de complicación. En cambio, como es lógico, el delincuente común no se desprende de ella, al contrario.
Según los coleccionistas, las armas de fuego que quedaron fuera del reempadronamiento (aquellas que no tenían papeles y que costaba más registrarlas que venderlas) son las que también circulan en el ambiente clandestino. Así, según las estimaciones, es importante la cantidad de causas de personas que portan armas de fuego sin la debida autorización legal.
La pregunta del Ministerio Público es cómo acceden a esas armas. "No hay denuncias de que existe un mercado negro en la ciudad", señalan fuentes de ese organismo. Lo que sí han decidido fortalecer en las últimas dos semanas desde la Fiscalía es el trabajo coordinado con la Policía Científica para reunir cien causas de abusos de arma de fuego en donde los autores no están identificados y tratar de descifrar de dónde salieron esas vainas halladas en los lugares del delito. La mayoría fue en tiroteos entre bandas.
Esas vainas serán enviadas en los próximos días al Sistema Nacional Automatizado de Identificación Balística (SAIB), al que la Fiscalía del Chubut está integrado, y con la comparación luego se podrá establecer si las armas que están involucradas en los delitos siempre son las mismas o de dónde provienen.
A través de ese sistema se comprobó que una pistola que le fue secuestrada tiempo después a Miguel Baeza, imputado en el homicidio de Néstor Vázquez, fue la misma que se cometió en ese asesinato ocurrido el 17 de marzo del año pasado en la cancha del Club Roca en una presunta interna gremial.

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