Las palomas generan malestar entre los habitantes del centro

Numerosos habitantes del centro de Comodoro Rivadavia piden soluciones para combatir la población de aves que hay en el sector. Son múltiples las quejas que se suman al reclamo. Las aves transmiten enfermedades y dañan el patrimonio urbano. Mientras, en el municipio aseguran que no se han asentado reclamos y que tampoco se la considera una plaga.

La madrugada de numerosos habitantes del centro comodorense se ven interrumpidas por los sonidos de las palomas. Muchos se quejan de que les resulta imposible dormir. Otros reclaman que tienen que vivir con las ventanas cerradas y hasta tuvieron que dejar de usar sus balcones porque son "espacios tomados" por las aves.
"Te cambio una noche de tu casa por la mía para que intentes dormir con el ruido que hacen esos animales", comentó a El Patagónico Aníbal Sánchez, habitante de uno edificios céntricos.
La falta de respuestas derivó en la toma de decisiones por parte de los vecinos. Así la escoba es la herramienta más utilizada para espantarlas, pero se ha vuelto poco eficaz frente al número de aves.
Mientras, en el área de Bromatología y Veterinaria del municipio argumentan que no han tenido quejas de la situación, pero que están evaluando qué hacer para abordar la problemática.
Según médicos veterinarios consultados por El Patagónico, la gran cantidad de edificios que existen en la zona favorecen que las palomas encuentren un hábitat muy agradable para vivir y terminen teniendo hasta cuatro crías por año.
Asimismo, las palomas se destacan por ser un animal que tiene una gran capacidad de colonizar un lugar si encuentra alimento.
"Yo ya estoy cansado de que me usurpen el balcón. Ponen huevos en las macetas. Son sucias. Se golpean contra los vidrios. Pusimos todo para espantarlas pero nada sirve. ¿Sabés lo que es escuchar a las 4 de la mañana cómo se golpean contra el vidrio?", describió Marcelo Nazutto, residente en Sarmiento al 900.
Los casos se incrementaron en el último tiempo a tal punto de generar la ira de los damnificados. "Mirá, a mí no me importa si las matan, si las enjaulan o si las hacen al escabeche. Lo único que quiero es poder usar el balcón de mi departamento y poder dormir tranquila", se sinceró Silvina Benítez. Estas palabras se multiplican entre los habitantes de edificios que temen no volver a utilizar su balcón o no poder conciliar el sueño durante la madrugada.
Ante tanto reclamo, aparece Pedro Muñoz como una voz a favor de las aves. "La solución no es matarlas, son animales como cada uno de nosotros. Lo que tenemos que hacer es exigir información para que todos convivamos de la mejor manera. Si hoy matamos palomas, mañana matamos perros y la cadena continúa", reflexionó.

CONSECUENCIAS
Los veterinarios aseguran que las palomas, a través de su materia fecal pueden provocar diarreas, sinusitis, conjuntivitis, neumonías y otras enfermedades.
"Estas aves transmiten enfermedades bacterianas como la psitacosis, que si no se trata puede derivar en una neumonía atípica que puede llegar a matar", destacaron los especialistas.
Otro de los problemas que deben enfrentarse los vecinos es con los tanques de agua que no cuentan con una tapa ya que estos animales pueden defecar adentro y contagiar de Escherichia coli. A la vez, las personas que mantienen contacto con las aves pueden ser contagiadas de piojos.
Los especialistas argumentan que el gran problema radica en que su reproducción masiva por ser una especie introducida que carece de depredadores en la zona.
Además, sus heces contienen un hongo corrosivo que daña la superficie de los monumentos, edificios y automóviles. Uno de los casos más significativos se dio en Capital Federal que pusieron jaulas en cada recinto para que las aves no deterioren el patrimonio cultural de esa ciudad.
El municipio comodorense no las considera como una plaga porque no hay denuncias que lo justifiquen. "Si no hay enfermedades o casos graves por una paloma no se puede declarar una plaga", sostuvieron desde el área de Bromatología.

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