Las pericias científicas serán fundamentales para esclarecer dos muertes de causa dudosa

La causa de las muertes de Valeria Vivar y Simón Saiegg todavía representan un misterio para los familiares de las víctimas. Transcurrieron más de cuatro meses y ambas causas no se formalizaron ante la Justicia. La fiscal a cargo de las mismas carece de testigos directos y apuesta a que las pruebas científicas clarifiquen la investigación. La mujer fue hallada ahorcada en la casa que compartía con su pareja y el policía apareció quemado cuando estaba junto a su novia. Ambos casos podrían sumarse a la lista de seis homicidios registrados en lo que va del año.

Durante la última semana se volvió a discutir sobre la seguridad en Comodoro Rivadavia y acerca de la falta de recursos humanos en la fuerza policial. Incluso el propio intendente Carlos Linares salió a pedir en forma pública que regrese el sistema de cuadrículas en los distintos barrios.
En ese contexto se puede analizar que la tasa de homicidios en el último año ha descendido de manera importante respecto al período 2009-2014 en el que esta ciudad tuvo un altísimo índice de asesinatos con relación a la cantidad de habitantes y hasta superó la media nacional.
Hay que recordar que en esos seis años se registraron 183 crímenes, con un promedio de 30 por año. Mientras en 2015 esa cifra descendió en más de un 50 por ciento y se registraron 13 muertes caratuladas como homicidios.
En lo que va de este año se reportaron seis crímenes, aunque hay casos de "causa de muerte dudosa" que aún esperan por su esclarecimiento y que tuvieron una gran repercusión en la comunidad. Se trata de los casos ocurridos entre el 24 de enero y el 20 de febrero. Ambos se encuentran en manos de la fiscal general Cecilia Codina.
Son las muertes de la habitante del barrio Pietrobelli, Valeria Soledad Vivar (30); y del oficial de la Policía del Chubut, Simón Saiegg (31). Ambos casos registran particularidades similares, dado que luego de transcurridos varios meses no se han formalizado las causas ante la Justicia. Por lo tanto, no tienen una carátula judicial certera.
La fiscal Cecilia Codina, en diálogo con El Patagónico, confirmó que espera los resultados de las pericias científicas para intentar esclarecer lo sucedido y llevar tranquilidad a las respectivas familias. En ambos casos los informes de la mecánica de la muerte y otros aspectos técnicos-científicos serían esenciales para el avance de la investigación.
Quizás la muerte de Saiegg tuvo mayor impacto mediático no sólo en esta ciudad sino en toda la provincia porque se trataba de un joven integrante de la fuerza policial y además porque la familia manifestó por distintos medios de comunicación las fuertes sospechas sobre la novia de Simón.
Mientras, la muerte de Vivar podría aumentar la lista de femicidios en Comodoro Rivadavia si se confirma que no fue un suicidio como se caratuló la causa. Tanto en las marchas por el asesinato de Vanesa Daniela Farías (ver recuadro) como en la manifestación por "#Ni Una Menos" se pidió por el esclarecimiento del caso de Soledad.

PRESUNTO SUICIDIO
La mujer vivía en pareja en una vivienda del pasaje situado sobre la ladera del cerro Chenque, a pocos metros de la calle Saavedra 1.490 y Formosa. Según la versión policial, durante la madrugada del domingo 24 de enero estuvo bebiendo con su pareja y dos amigos de éste. Cerca de las 5 la suegra de la mujer, quien vive en la casa lindante, alertó a la policía de que su nuera se habría suicidado.
La víctima yacía en el lavadero de la casa y ya había sido descolgada de un tirante del techo. Llamó la atención de los efectivos que llegaron primero al lugar que no había ninguna silla o banco cerca del cuerpo en la línea del presunto suicidio como lo manifestaron la pareja de Soledad y su madre. Una fuente oficial sostuvo en aquel entonces: "es difícil que se colgara sola".
La joven tenía cuatro hijos menores de edad –un varón y tres mujeres– que por decisión de la Justicia no vivían con ella. Los investigadores cuentan con una serie de antecedentes por denuncias de violencia de género y el viernes se cumplen cinco meses de su muerte. El resultado de las pruebas científicas enviadas a analizar podría echar luz a la hipótesis del homicidio o bien confirmaría el presunto suicidio.

QUEMADO Y ABANDONADO
El domingo 14 de febrero Simón Saiegg –quien se desempeñaba en el área Operaciones de la Unidad Regional– se encontraba en la casa de la mamá de su novia en Kilómetro 8. La novia fue identificada por fuentes oficiales como María Luisa Santa Cruz.
En ese momento además estaban el hermano de la joven, Marcos Bustos, y la novia de éste María Florencia Moya. Eran las primeras horas de la madrugada y el oficial sufrió quemaduras en el 65 por ciento de su cuerpo. Según denunciaron sus familiares ante la Justicia, los testigos lo habrían dejado una hora y media agonizando.
Los familiares de Saiegg también denuncian que la casa fue "limpiada", aunque los rastros del siniestro afectaron parte del techo. Después de eso tomó intervención la policía de Kilómetro 8 y el fiscal de guardia.
Al tratarse de un integrante de la fuerza policial, el personal de Gendarmería Nacional realizó la inspección ocular y se levantaron los elementos de pruebas necesarios para iniciar la investigación.
El policía estuvo internado en terapia intensiva y agonizó durante seis días hasta que su vida se apagó durante el mediodía del sábado 20 de febrero. Al día siguiente su cuerpo fue trasladado a Trelew, donde reside su familia.
En los días posteriores Gendarmería allanó la casa de la novia de Simón y la de su hermano para secuestrar teléfonos celulares, tablet y chips. La fiscal cuenta con un importante cúmulo de pruebas científicas, tecnológicas y los elementos secuestrados en el interior de la casa para analizar.
Como en el caso anterior, Codina espera tener los resultados completos de las distintas pericias para establecer si hubo intención de quemar al oficial. En la última semana recibió informes de algunas de las pruebas, pero volvió a solicitar una ampliación de las mismas.
La familia de Saiegg, en diálogo con este diario, expuso su disconformidad por el paso del tiempo y "la falta de prolijidad" en el caso, según ellos creen, porque todavía la causa no se formaliza. Incluso, la semana pasada los tres hermanos de Simón y su madre estuvieron en esta ciudad y se reunieron con la fiscal.

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