Las pymes esperan la reactivación del mercado interno tras un año de crisis

Francisco Dos Reis, presidente de la Central de Entidades Empresarias Nacionales sostuvo que "este año ha sido muy negativo para las pymes debido a las políticas impuestas por el Gobierno, que no han hecho más que destruir el mercado interno y reducir la capacidad productiva de nuestro sector". El dirigente consultado por Télam fue uno de los representantes de pymes más crítico del Gobierno nacional.

Las entidades representativas de Pequeñas y Medianas Empresas (pymes) de diferentes sectores de la economía consultadas por Télam brindaron diferentes opiniones sobre el balance que realizaron de 2016. Algunos lo catalogaron como un año de transformación y de decisiones que pueden ser el puntapié inicial de un ciclo de crecimiento a iniciarse el primer trimestre de 2017. Mientras que otros fueron contundentes al considerar que fue año muy negativo para las pymes.
El presidente de la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN), Francisco Dos Reis, por ejemplo sostuvo que "este año ha sido muy negativo para las pymes debido a las políticas impuestas por el Gobierno, que no han hecho más que destruir el mercado interno y reducir la capacidad productiva de nuestro sector".
"Nuestro pensamiento para 2017 no pasa por la elaboración de nuevos proyectos auspiciosos. Hoy tenemos como prioridades alarmantes la baja del índice de capacidad ociosa y el trabajo en la recuperación del mercado interno", señaló Dos Reis.
El presidente de la Cámara Argentina de la Máquina Herramienta (Carmahe), Jorge Göttert, en tanto, señaló que "este año el sector no creció, se mantuvo estable", y destacó que "las empresas actualizaron sus proyectos de inversión y están expectantes a indicios claros y concretos de reactivación de la demanda interna y de condiciones más competitivas para la exportación".
"Las expectativas son muchas y muy positivas. Los proyectos en marcha son de gran envergadura y darían un fuerte impulso a la reactivación. Pero aún no hay señales claras de que el proceso de reactivación esté en marcha", admitió Göttert.
Dante Dommarco, presidente de la Cámara de la Madera (Cadamda), opinó que "en un año de cambios, es preciso trabajar conjuntamente, el Estado y el sector privado sobre pautas concretas que involucren a las economías regionales, optimizando recursos de distribución a nivel nacional y analizando realmente la situación impositiva de cada provincia para acelerar su perfil exportador".
"Esto debe involucrar la revisión de los costos de despacho de exportaciones en las terminales ya que las mismas aumentan en dólares colocando a nuestro país como el más caro de la región. Es momento de realizar esfuerzos entre todos para que la Industria Nacional sea competitiva en sus costos y continúe siendo un protagonista esencial en la generación de empleo", concluyó.

DOS VOCES A FAVOR
Así como algunos protagonistas de la pymes argentinas se mostraron en contra de las políticas que implementa el Gobierno nacional, otros actores se manifestaron a favor. Oscar Gentili, presidente de la Confederación General Económica (CGE), en este sentido indicó que "se vivió un año de transformación, con cambio de autoridades, en el cual hemos emprendido un reacomodamiento no sólo de la entidad, sino también de nuestros movimientos empresariales, en compañía del nuevo rumbo político y económico del país".
"Confiamos en que las medidas tomadas por el Gobierno confluirán en un repunte hacia 2017, que se consolidará durante 2018; en que la reactivación de la obra pública y la expectativa de una gran cosecha sean el puntapié inicial. Es importante trabajar en la recomposición del mercado interno a través de las inversiones y las mejoras salariales", puntualizó Gentili.
El presidente de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (Camima), José Luis Ammaturo, por su parte, evaluó que "en los primeros meses de la gestión del nuevo gobierno se tomaron medidas virtuosas que ayudan a mejorar las condiciones básicas de nuestra economía, como el arreglo con acreedores externos, el diálogo con autoridades de otros países que posibilitó la reinserción de la Argentina al mundo, el levantamiento del cepo cambiario y la oficialización del valor del dólar".
Ammaturo admitió que "tenemos cierto optimismo para el año próximo. Si baja la inflación, eventualmente, mejorará la actividad, el empleo y el poder adquisitivo y todo eso permitirá que prospere la industria. También estamos a la expectativa de la llegada de inversiones tanto del sector público, especialmente la ligada a la infraestructura, como del sector privado. Cuando lleguen, mejorarán el nivel de actividad", auguró.

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