Laura Berro: "me hice la muerta para que dejara de pegarme y cuando se dio cuenta me cortó la boca"

Con crudos testimonios se inició ayer el juicio oral y público contra Irma Nahir Quinteros, la joven que fue acusada por intentar asesinar a Laura Berro -novia de su ex pareja-, quien recibió cortes en varias partes del cuerpo con un cúter. La víctima se enteró que estaba embarazada cuando despertó del coma y a los pocos días se descubrió que esperaba mellizos, aunque solo uno continúa con vida en su vientre. Fue la primera en declarar como testigo y contó que debió hacerse la muerta para que la agresora deje de pegarle. "Cuando se dio cuenta que estaba viva me agarró de los pelos, me tiró en el futón y me cortó la boca".

El tribunal a cargo del juicio contra Nahir Quinteros está presidido por la juez penal Mariel Suárez y lo completan los jueces Jorge Odorisio y Alejandro Soñis. El Ministerio Público Fiscal lo representa la fiscal general, Camila Banfi, mientras que la querella la ejercen los abogados particular Alejandro Fuentes y Verónica Palacios. La imputada, en tanto, es asistida por Francisco Romero.
Tras la presentación de la partes, la fiscal Banfi aseguró que a lo largo del juicio probará la calificación de homicidio agravado por ensañamiento en grado de tentativa para Quinteros, mientras que los acusadores privados intentarán probar que fue doblemente agravado el homicidio tentado: por ensañamiento y alevosía. Por su parte la defensa dijo que nada se probará.

SE DECLARO INOCENTE
Antes de que el tribunal tomara juramento a los nueve testigos convocados para la primera jornada de debate, la imputada hizo saber sobre su interés por declarar. Al respecto dijo que nada tuvo que ver con el hecho que se le atribuyó y como coartada afirmó que el 18 de setiembre del año pasado fue a la casa de una amiga que vive en la zona oeste de Comodoro Rivadavia, para lo cual se desplazó en colectivo desde Kilómetro 5 al centro de la ciudad y de allí al domicilio de su amiga, donde fue a probarse un vestido.
La imputada agregó que fue con su hijo, que se quedó a comer empanadas en la Zona de Quintas II del barrio Máximo Abásolo y recién regresó a su casa al día siguiente por la mañana. Cuando se enteró que la policía la buscaba habló con sus familiares más cercanos y buscaron asesoramiento legal. La amiga que mencionó fue ofrecida como testigo de la defensa.
Un cuarto intermedio de 40 minutos dictó el tribunal y de regreso tomó el primer testimonio. Fue el de Laura Berro, la víctima, quien ingresó por una puerta lateral de la sala de audiencias acompañada por una profesional del Servicio de Asistencia a la Víctima de Delito (SAVD). El único medio presente en ese momento fue El Patagónico.

QUE NO LA MIRE A LA CARA
Con muchas dificultades para encontrar un tono armónico de voz, habló casi susurrando Laura Berro ante los presentes y el querellante explicó que no podía hacerlo más fuerte producto de las propias heridas.
La chica contó que el 18 de setiembre del año pasado se quedó en la casa de su novio -en Kilómetro 8-, quien esa noche ingresaba a trabajar a las 22 a la Subcomisaría de Laprida. A eso de las 23 dijo que golpearon la puerta y cuando abrió se encontró con Nahir Quinteros, a quien solo había visto personalmente una vez en un supermercado, aunque aseguró que igual la conocía por las amenazas que recibía a través de las redes sociales.
"Me dijo dos veces que no la mire a la cara y como no le hice caso me tiró el piso, me pegó y cortó el cuello. Yo le decía que así no iba arreglar nada, que por favor pare de hacerme daño y que si yo le había hecho algo que por favor me perdone. Me decía 'callate hija de puta' y me pegó una patada en la cabeza", narró la chica que atraviesa con serias dificultades el último mes de embarazo.

SE HIZO LA MUERTA
Su testimonio fue desgarrador y en un tramo contó que mientras estaba en el suelo su atacante le cortó el cuello. Era mucha la sangre que había perdido y en un acto reflejo de defensa se le ocurrió cerrar los ojos y hacerse la muerta. La agresora le puso un pie encima del cuerpo y la movió. Se convenció que la había matado y se alejó.
"Yo no cerré del todo los ojos y la vi que se fue hasta la cocina a lavarse las manos y lo que usó para cortarme, entonces traté de levantarme para escapar. Llegué hasta la puerta y como el picaporte estaba suelto se cayó. Ella se acercó otra vez, me agarró de los pelos, me tiró en el futón, me hizo la cabeza para atrás y me cortó la boca", describió.
La sangre que había en el departamento era tanta que dificultaba transitar por él. La dos estaban encerradas porque no se podía abrir la puerta. El picaporte se había caído. "Abrime la puerta hija de puta y más vale que no salgas porque te voy a cagar matando", le habría dicho la autora de las lesiones. Por ello, Laura fue hasta el cajón de la mesada donde estaban los cubiertos, tomó un cuchillo y metió la punta de la hoja hasta que se trabó en el agujero de la cerradura. Así reemplazó el picaporte y logró abrir la puerta para liberarse de su atacante.
Con su rostro, ropas y manos ensangrentadas intentó llamar a su novio pero el celular táctil no reconoció la piel de sus manos al resbalarse con la propia sangre que tapaba la pantalla. Gritó y los vecinos que habían salido a fumar, en un intervalo de la cena que compartían, escucharon el pedido de auxilio y la socorrieron.
En el camino hacia el Hospital Regional, Laura le pidió a la mujer que la asistía que le avise a su novio y le dijo que la autora de la lesiones fue Nahir Quinteros.
A todo esto, otros dos jóvenes que salieron de la misma vivienda corrieron a la sospechosa y una vez que le dieron alcance la redujeron con una zancadilla y lograron verle el rostro. "Déjenme ir, tengo un hijo", les habría dicho y la soltaron.
En total declararon nueve personas ayer, entre ellos, el padre de Laura quien con un testimonio estremecedor y emotivo se refirió al momento en el que recibió la noticia y las horas que siguieron hasta que finalmente logró ver a su hija y el enorme daño que le hicieron.
El juicio continuará hoy.

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