Le dictaron prohibición de acercamiento y exclusión del hogar por agresión a su pareja

Claudio Rafael Acosta fue detenido el 1 de enero a las 22 en Islas Leones y Juan XXIII, luego de haber sido denunciado por golpear a su pareja y de amenazarla dos veces de muerte, una de ellas con cuchillo. El hombre fue reducido por allegados a la víctima en la calle y entregado a personal policial de la Seccional Tercera. Ayer fue liberado pero no deberá acercarse a 200 metros de la víctima. El otro hombre detenido minutos antes del Año Nuevo por destrozarle el arbolito de Navidad a su ex pareja también fue liberado y no podrá acercársele a menos de 15 metros.

Claudio Rafael Acosta, de 38 años, es empleado de seguridad y el 1 de enero a las 22 fue reducido por ciudadanos comunes en Islas Leones y Juan XXIII, acusado de golpear a su pareja y de haberla amenazado de muerte con un cuchillo.
Ayer el juez penal Martín Cosmaro le otorgó la libertad, pero le decretó la prohibición de acercamiento y la exclusión del hogar. Así, luego de la audiencia una patrulla de la Seccional Tercera lo llevó a recuperar su uniforme de trabajo.
El funcionario de fiscalía, Ricardo Carreño, relató que el domingo a la noche Acosta estaba acompañado por su pareja, el dueño del inquilinato donde vivía y otras dos personas en el patio de la vivienda de Juan XXIII al 800.
De acuerdo al relato fiscal, Acosta comenzó a amenazar a su pareja, V.M., diciéndole: "te voy a matar, puta". La golpeó y al tirarla al suelo le puso un pie en la cabeza. Terceros intercedieron y Acosta fue hasta la cocina a buscar un cuchillo con el que ya afuera de la vivienda, forcejeando con el dueño del inquilinato, volvió a amenazar a la mujer: "te voy a matar, te voy a matar, hija de puta".
El hombre que dijo residir en el lugar desde hace 8 meses y hace dos con su pareja, fue reducido en las inmediaciones de Juan XXIII e Islas Leones por el hermano de la víctima, quien llegó al lugar en un vehículo luego de ser alertado de la situación. La propia víctima llamó por teléfono a la policía. En la persecución se sumaron otros vecinos y Acosta fue inmovilizado en el suelo hasta la llegada de la policía.
La fiscalía le imputó el delito de "amenazas con arma blanca" y pidió que se declarara legal la detención ya que la misma fue ante el pedido de auxilio de la víctima.
El funcionario fiscal no solicitó medida de prisión para el imputado, pero sí una prohibición de acercamiento y de comunicación con la víctima por un plazo de 60 días, como así también la exclusión del hogar, que fue un pedido expreso de su pareja.
El defensor Ariel Quiroga objetó algunas salvedades del relato de los incidentes que el funcionario fiscal luego explicó.
El imputado no declaró, pero luego le preguntó al juez si podía quedarse en la casa ya que él la estaba alquilando y su pareja se fue a residir a otro lugar.
El juez Cosmaro le explicó a Acosta que primero debía fijar un nuevo domicilio y luego de comprobar que su pareja se haya ido de la vivienda tal como este presumía, debía notificárselo al defensor oficial y así éste pedir una nueva audiencia para tratar la cuestión.
Cosmaro decretó legal la detención, formalizó la investigación por "amenazas con arma blanca", dictó la prohibición de acercamiento por 60 días a menos de 200 metros de la víctima, la exclusión del hogar del imputado y dispuso su libertad.
El juez penal también dictó la incompetencia en el caso y derivó la causa al Juzgado de Familia para intervenga. A la vez ordenó a la Seccional Tercera a que acompañe con una patrulla al imputado a buscar su ropa de trabajo tal como su defensa lo había pedido.
OTRO QUE NO SE
PUEDE ACERCAR
En otras de las audiencias de control se desarrolló en la Oficina Judicial, Pablo Pedro Ezequiel Gallardo Romero, el hombre de 36 años acusado de haberle destrozado el arbolito de Navidad a su ex pareja en Rivadavia al 2200, a las 22:30 del 31 de diciembre del 2016, fue ayer imputado por daño y amenazas.
La víctima logró salir corriendo del domicilio y pedir auxilio a la Seccional Segunda distante a una cuadra. Gallardo Romero, un conocedor de las artes marciales del jiu shitzu, declaró ante el juez Martín Cosmaro y reconoció algunos aspectos de la imputación. Su defensor Ariel Quiroga a su vez solicitó una medida de solución anticipada.
El funcionario de fiscalía Ricardo Carreño, en tanto, solicitó la prohibición de contacto con la víctima que vive frente al domicilio del imputado.
De esa manera, Cosmaro le decretó 30 días de prohibición de acercamiento a la víctima de 15 metros, dado que viven solo separados por el bulevar de la avenida Rivadavia.

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