Le otorgaron la libertad a los dos asaltantes de La Floresta

El controvertido Damián Lara, que cumple con libertad asistida luego de haber sido condenado en un juicio abreviado por robos y lesiones graves, ayer fue sometido a una audiencia de control de detención por un robo agravado en La Floresta, en el que junto a Jonathan Garrido amenazaron con un cuchillo a un anciano de 77 años para robarle. El fiscal Julio Puentes había solicitado la prisión preventiva, pero fueron liberados con prohibición de acercamiento a la víctima.

Damián Lara y Jonathan Garrido, los dos detenidos por el violento asalto a un anciano en el barrio La Floresta, el sábado a la noche, fueron liberados ayer en la audiencia de control de detención por decisión de la juez Gladys Olavarría, quien dispuso la prohibición de acercamiento a la víctima.
Lara se halla con "libertad asistida" luego de haber cumplido con una condena de dos años y medio de prisión efectiva que recibió en noviembre de 2015 cuando la fiscal Mónica García le endilgó en un juicio abreviado varias causas que tenía en trámite, una por robo agravado en grado de tentativa, dos por robo simple en grado de tentativa y una de las más importantes: por lesiones graves.
Damián Gerardo Lara fue condenado en esa oportunidad a dos años y seis meses de prisión efectiva por causas pendientes que tenía desde 2013 cuando dejó de someterse a proceso y se le dictaron dos rebeldías.
Ese año en las 1.008 Viviendas lo habían corrido a golpes luego de protagonizar un enfrentamiento armado con Brian Ampuero en el que perdió la vida Lucas "Willy" Pérez, un chico de 13 años que quedó en medio del fuego cruzado.
Ayer en la audiencia de control de detención bajo el asesoramiento de la defensora María de los Ángeles Garro, el sospechoso declaró que conocía a las víctimas y que no tenía ningún cuchillo.
Por su parte, el fiscal Julio Puentes, que detalló el delito por el que se investiga a Lara y a Garrido, solicitó que se declare legal la detención y se le dicte prisión preventiva a los dos imputados por los peligros procesales de fuga y entorpecimiento. Puentes pidió que se mantenga cautelado el proceso bajo la prisión preventiva por la gravedad del hecho y por la expectativa de pena que sería de cumplimiento efectivo si recae condena en el caso de Lara.
Es que recordó que Lara ya cuenta con una condena por cuatro delitos y tiene cuatro procesos pendientes por hurto, desobediencia judicial y una denuncia por violencia de género.
Sin embargo, y más allá de considerar legal la detención, la juez Olavarría dispuso la libertad de los dos imputados y les ordenó mantenerse lejos de la víctima, además de presentarse en forma semanal en la Oficina Judicial.

UN CUCHILLO EN EL CUELLO
Según investiga la Fiscalía, alrededor de las 21, del sábado ambos sujetos ingresaron al patio de un domicilio de Los Robles y Granaderos y por la fuerza irrumpieron en la vivienda del cuñado de la propietaria. El hombre de 77 años fue amenazado con un arma blanca y después le propinaron un golpe de puño. Le colocaron un cuchillo a la altura del cuello para exigirle dinero y uno de los individuos le revisó los bolsillos. El hombre comenzó a gritar para pedir auxilio y fue entonces cuando la propietaria de la casa reconoció a Lara y no dudó en alertar a la policía de lo que estaba sucediendo.
Según informó la Policía, a los detenidos les incautaron dos cuchillos de grandes dimensiones con cabos de plástico de color negro, lo que Lara ayer desmintió en su declaración.

OTROS ANTECEDENTES
Antes de 2015 Lara había permanecido dos años prófugo de los tribunales de Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia, cuando la Policía de la Seccional Quinta lo capturó paseando por el barrio Juan XXIII.
Lara se había ausentado del REMAR, en donde se rehabilitaba de las adicciones cuando también estaba a disposición del Juzgado de Caleta Olivia por un robo cometido en esa ciudad.
El joven, que alguna vez fue denunciado por amenazar a ciudadanos paraguayos y bolivianos para echarlos de sus casas en el asentamiento próximo al barrio 30 de Octubre, había sido aconsejado por el juez Miguel Caviglia, quien paternalmente le sugirió: "ponga la cabeza en remojo".
En esa ocasión también se le sugirió que consiguiera trabajo porque ya tenía una suspensión de juicio a prueba. No lo hizo y fue condenado, pero tras cumplir con esa condena ayer se le abrió otro nuevo legajo por robo agravado.
El hecho más grave que se le conoce a Lara fue el asalto en el que baleó a un vecino del barrio LU 4 en la puerta de su casa, el 11 de marzo de 2013. "¿Tenés dos pesos para el vino?", le preguntó y su víctima le respondió: "no, no tengo". Entonces Lara le disparó sin miramientos.
En una audiencia de detención ante el juez José Rago admitió que tenía problemas de adicción por mezclar ansiolíticos con alcohol, lo que le producía un estado de exaltación.

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