Le prohibieron jugar al hockey con un casco y los denunció

Guillermina Ferrando, una adolescente de 17 años, inició una demanda por discriminación luego de que le prohibieran jugar al hockey en Neuquén por querer hacerlo usando un casco para protegerse de la operación en su cabeza.

Guillermina Ferrando, una adolescente santarroseña de 17 años, inició una demanda por discriminación luego de que la semana pasada le prohibieran jugar al hockey en Neuquén por querer hacerlo usando un casco para protegerse de la operación en su cabeza, cuando tenía 11 años.

"Aún no entendemos lo que pasó, pero Guillermina está con todas las ganas de ir hasta lo último para que le permitan jugar", comentó a Télam su mamá, Karina Gómez, quien adelantó que ya acudió al INADI y que este martes se reunirá con autoridades de la Dirección de la Niñez y Adolescencia del gobierno de La Pampa con el fin de saber qué curso sigue su reclamo.

Según contó, todo comenzó el jueves último, cuando Guillermina viajó a Neuquén para participar de un torneo de hockey representando al club La Barranca de Santa Rosa y, cuando estaba por entrar a la cancha, le prohibieron hacerlo porque llevaba un casco protector porque "el reglamento no lo autoriza", según dijeron los responsables del torneo.

"Es una situación dolorosa, inesperada y fuera de lugar", comentó Karina. Hace seis años Guillermina fue sometida a una intervención quirúrgica mediante la cual le colocaron una válvula derivadora en su cabeza, por lo que tuvo que dejar de practicar el deporte.

Después de un tiempo volvió a competir bajo la condición médica de hacerlo con el uso de un casco y, de hecho, llegó a integrar la Selección Pampeana de Hockey y a disputar varios partidos representando a su provincia en el país.

"Lo único que queremos mi hija y yo es que siga jugando al hockey. Es su vida, ella ama a este deporte y hasta ahora lo había practicado sin ningún inconveniente", expresó la madre.

Karina también comentó que "lo que la ha fortalecido es el apoyo incondicional de sus compañeras, que están indignadas porque entienden que su casco no modifica la fisonomía del juego".

"En lo personal creo que el deporte debe incluir y que esto constituye un auténtico acto de discriminación. Por eso seguiremos luchando para que el caso de Guillermina y de otros casos similares se terminen", concluyó Karina.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico