Le secuestran una pistola al menor implicado en el asesinato de Barra

La Policía de la Seccional Séptima fue alertada sobre disparos en la parte alta de la calle Las Rosas. Allí observaron a dos individuos que corrían y alcanzaron a uno que extrajo el arma y la apoyó en el suelo. Se trata de uno de los integrantes de una conocida familia con antecedentes involucrada en más de un homicidio ocurrido en los últimos tiempos en el Máximo Abásolo.

Los reiterados llamados de los vecinos de esa zona del barrio San Martín al número 101 del Centro de Monitoreo pusieron en conocimiento que el sábado a las 18:50 se escuchaban detonaciones de arma de fuego. Las corridas y fogonazos se generaban al final de la calle Las Rosas, en las cercanías de la cancha de Oro Negro.
Los suboficiales Manuel Cruz y Ernesto Barría al llegar al lugar observaron a dos sujetos que descendían por la mencionada calle, uno con una pistola en la cintura. Al acercarse a uno de ellos y darle la voz de alto, el individuo extrajo el arma y la colocó en el suelo para entregarse sin ningún tipo de resistencia.
Se trataba de una pistola calibre 40, considerada de grueso calibre y alto poder de destrucción. El menor, en tanto, fue identificado por la policía con las iniciales J.B., de 17 años, quien fue conducido a la dependencia en averiguación del delito de abuso de armas, según reprime el artículo 189 bis del Código Procesal Penal.
A las 21:30 del sábado el juez de turno, Miguel Angel Caviglia, dispuso la entrega del adolescente a su madre, por lo que estuvo solamente tres horas demorado en la comisaría del barrio Máximo Abásolo.
Hay que recordar que el menor está imputado en la causa por el homicidio de Axel Barra, ocurrido el 31 de marzo en la calle Gastre de la extensión del Abásolo. Esa noche la víctima caminaba junto a dos familiares, y de acuerdo a la acusación fiscal se cruzó con los cuatro imputados que llevaban armas de fuego y lo increparon.
La diferencia estuvo en la violación de los códigos no escritos que maneja la delincuencia en los barrios y ello lo sintetiza la frase que dijo uno de ellos antes de comenzar el tiroteo: “eh, Axel vigilante... vos llamaste a la gorra".
Los cuatro habrían efectuado disparos en contra de la víctima y una de las cuatro balas le ingresó por la espalda, afectándole el corazón. Esa grave herida desencadenó en la posterior muerte del joven que era conocido por sus numerosos antecedentes desde que era muy chico.
Los testigos identificaron oportunamente a José Barrales como la persona que disparó desde atrás, aunque los otros tres cómplices -Gabriel Nahuelquir, Andrés Nopay y el menor de edad- serían coautores del crimen. El caso fue calificado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego. En agosto la justicia prorrogó el período de investigación por otros dos meses.

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