Les dictaron prisión preventiva a dos de los detenidos con armas en un auto

Los tres ocupantes del Volkswagen Gol que fueron detenidos el lunes en el barrio 30 de Octubre con dos armas de guerra y otra de uso civil, todas cargadas, fueron imputados ayer durante el control de detención. El conductor declaró. Afirmó que solo conoce al padre de uno de los que lo acompañaban y que éste le envió un mensaje citándolo en el lugar. "Yo estaba trabajando, fui a ver qué necesitaba y no sabía que tenían armas", sostuvo y recuperó la libertad. Los otros dos quedaron con prisión preventiva por reiteración delictiva.

La audiencia de control de detención y apertura de la investigación contra Ramiro Emanuel Soto (27), Héctor Manuel Bórquez (19) y Carlos Valeriano Levié (33) se llevó a cabo ayer en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia y fue presidida por la juez penal, Daniela Alejandra Arcuri. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal general, Héctor Iturrioz y el funcionario Cristian Olazábal. Los imputados, en tanto, fueron asistidos por la defensora pública María Cristina Sadino, en el caso de Levié y María de los Angeles Garro en el caso de Soto y Bórquez.
En ese marco el acusador público pidió que se declare legal la detención y que se formalice la apertura de investigación por el delito de portación de arma de guerra para Levié y Soto, mientras que para Bórquez calificó la causa como portación de arma de uso civil sin la debida autorización legal.
Hay que recordar que los tres fueron detenidos durante la tarde del lunes en el Sector 2 del barrio 30 de Octubre, luego de que un policía observara a uno de los ocupantes del VW Gol mientras manipulaba un arma, quien más tarde fue identificado como Soto. El rodado era conducido por Levié y en el espacio trasero viajaba Bórquez.
En la audiencia de ayer el fiscal destacó que tanto Bórquez como Soto tienen carpetas en trámite por hechos graves y la última los tiene como protagonistas de un robo agravado por uso de arma de fuego, en el cual reconoció que la Fiscalía no pidió la prisión preventiva y, en ese caso -ocurrido el 7 de diciembre- se resolvió la aplicación de una medida sustitutiva como lo son las presentaciones de manera quincenal, las cuales no se cumplieron.
En ese sentido el acusador público se refirió al comportamiento en procesos anteriores y teniendo en cuenta que la pena en expectativa sería de cumplimiento efectivo, pidió que se dicte la prisión preventiva por tres meses y el mismo plazo requirió para investigar.

DECLARO QUE LO ENGAÑARON
A todo esto, Levié hizo uso de su derecho a declarar y en su defensa material expuso que se encontraba trabajando cuando recibió un mensaje de Bórquez, quien le pedía que fuera a buscarlo al mismo lugar al que lo había llevado la semana pasada.
El individuo agregó que conoce al padre de Bórquez, pero no tanto al joven, y explicó que la madre de este le había pedido la semana pasada que le hiciera el favor de llevar a su hijo hasta las 1008 porque no tenía dinero para un remis y él lo llevó. A ese mismo lugar lo habría convocado.
"Le dije a mi jefe que iba a ver qué necesitaba este pibe y me dijo que no tarde. Cuando llegué estaba con otro y se subieron rápido. En el camino veo a la policía y pregunté qué pasaba; me detuve y cuando ya estaba la policía en el auto me dicen 'lo que pasa es que tenemos unos juguetitos'. Yo no sabía que tenían armas porque de lo contrario no los dejo subir", afirmó el chofer, quien no tiene ningún tipo de antecedentes según surgió de la audiencia.
Tras la declaración, el fiscal cambió respecto a la medida de coerción para Levié y la mantuvo respecto a los otros dos coimputados, aunque pidió el secuestro de los teléfonos para chequear la existencia del mensaje de texto.
A su turno, la defensa de Soto y Bórquez se opuso al dictado de una medida de prisión, pero no cuestionó la legalidad de la detención, ni el relato del hecho. Solicitó así la libertad de sus representados o en forma subsidiaria, medidas sustitutivas de la prisión preventiva.
Tras escuchar a las partes la juez resolvió formalizar la apertura de la investigación, ordenó la libertad de Levié y dictó la prisión preventiva de Soto, por el término de tres meses, mientras que la de Bórquez fue por 30 días. La diferencia entre ambas radica en el tipo de arma que portaban: una es de guerra y la otra de uso civil, las cuales tienen pena distintas. En los dos casos valoró la reiteración delictiva.

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