Lezcano escapó por una ventana tras limar los barrotes de las rejas

El Patagónico accedió a los detalles de cómo se escapó Javier Alejandro Lezcano, el miércoles por la tarde, del pabellón 4 de la alcaidía policial. Falló la requisa ya que con una lima que ocultaba en su celda trabajó en silencio para limar los barrotes de la ventana. Ató una sábana con la que descendió del segundo piso y luego trepó por el paredón del patio para llegar a la calle. No hay cámaras en el recinto. Iris Marcucci, madre de Alejandro Balle, quien fue asesinado por Lezcano, venía insistiendo desde hace tiempo en que el condenado a prisión perpetua fuera trasladado a un recinto de mayor seguridad como la Unidad 6 de Rawson. Sospecha de la existencia de complicidad policial en su huida.

Iris Marcucci, siente bronca. La madre del estudiante de Geología y Química de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Alejandro Balle, quien fue asesinado el 25 de julio de 2013, exigía desde hace tiempo que Javier Alejandro Lezcano, condenado a prisión perpetua por el homicidio criminis causa, fuera trasladado a la Unidad 6 de Rawson.
"La fecha máxima era mayo", contó Marcucci. Sin embargo el homicida con condena confirmada en enero por el Superior Tribunal de Justicia, continuaba detenido en la alcaidía policial de Comodoro Rivadavia.
Lezcano, que había sido capturado por la Brigada de Investigaciones en El Bolsón cuando se encontraba prófugo de la Justicia luego del crimen, huyó el miércoles antes de las 20:45, horario en que se efectuó un recuento de los internos y se descubrió su ausencia.
De acuerdo a lo que pudo establecer hasta ahora la policía, Lezcano limó los barrotes de la ventana de la celda del Pabellón 4 y se escapó con una especie de soga atada con sábanas. Lo que ahora es materia de investigación es cómo y quién le facilitó la lima con la que venía trabajando hace tiempo y en silencio.
Marcucci sospecha que la fuga de Lezcano se produjo con complicidad policial. "Para mi tuvo un arreglo con algún policía, y por uno pagan todos", sostuvo. Pide a la sociedad que ayude en la búsqueda del evadido. Y sigue sin entender cómo es que se pudo haber escapado de paredones con alambres de púa.
Se presume que una vez llegó al patio interno de la alcaidía, Lezcano trepó por los paredones y logró salir a la calle. Sorprende la liviandad de la seguridad del recinto. Afuera lo habría esperado un vehículo.

ALLANAN CASA DE SU PAREJA
Los primeros datos aportados a la policía era que un vehículo le dio ayuda externa en el escape. Se trataba de un automóvil gris. Con las horas, antes de la medianoche del miércoles se activó la búsqueda en las salidas de Comodoro Rivadavia, como en el cruce de las rutas 3 y 26 en donde los efectivos revisaban los baúles e identificaban a los conductores.
Ayer a las 14, en Carlos Gardel 1316 del Quirno Costa la Seccional Cuarta realizó un allanamiento junto a la División de Infantería y Canes en busca de Lezcano.
Entraron a la casa de su pareja con orden de allanamiento, pero no hallaron al prófugo.
Tampoco se observaban indicios de que haya estado en el lugar. La mujer le iba a dejar regularmente comida a alcaidía policial.
El allanamiento en ese domicilio se realizó muy demorado, después de 17 horas de la fuga.
Una fuente policial dijo que Lezcano encontró "la falla estructural" de la alcaidía, un recinto que tiene puntos flacos que ya han sido alertados por la propia policía a las autoridades provinciales y los mismos no han sido subsanados.
En la alcaidía desde hace tiempo se observan algunas anormalidades. Un robo de computadoras en las aulas de capacitación "Paulo Freire" en donde se forzaron candados y cerraduras, como así también el robo de un chaleco antibalas y vestimenta de una de las celadoras. En la semana se había conocido que no había guantes sanitarios para hacer requisas y que ya se habían acabado los medicamentos que provee el Estado provincial a los detenidos.
De todas maneras, la fuga de Lezcano dejó una causa judicial y un sumario interno en puerta. Lo que se deberá establecer es si la requisa falló, los puntos flacos de la seguridad del recinto y quién ayudó al homicida escapar. La luz roja está prendida, hay que ver si los responsables están atentos a las señales.

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