Liberaron al carnicero que mató a ladrón: "estoy arrepentido"

El comerciante aseguró que "la juez vio que no había antecedentes penales, yo por ahora estoy en libertad pero esto sigue". Y añadió: "tengo miedo por lo que pueda llegar a suceder".

Daniel Oyarzún, el carnicero que persiguió, atropelló y mató a uno de los dos motochorros que lo asaltaron en su comercio de la localidad bonaerense de Zárate, fue beneficiado ayer con una excarcelación extraordinaria y liberado posteriormente.
En diálogo con C5N, Oyarzún se mostró visiblemente compungido y dijo: "Si pudiera volver el tiempo atrás lo haría, estoy arrepentido".
El comerciante aseguró que "la juez vio que no había antecedentes penales, yo por ahora estoy en libertad pero esto sigue". Y añadió: "Tengo miedo por lo que pueda llegar a suceder".
La juez de Garantías de Zárate-Campana, Graciela Cione, consideró que puede permanecer libre mientras continúa siendo investigado por homicidio simple, informó la fiscal General de ese distrito, Liliana Maero.
Cione hizo lugar al pedido de la defensa al considerar que no había riesgo que impida que el carnicero continúe el proceso en libertad ya que no había peligro de fuga.
Se trata del mismo beneficio procesal que la Justicia de San Martín le concedió al médico cirujano Lino Villar Cataldo, quien el mes pasado mató a balazos al delincuente que le estaba robando el auto en la localidad de Loma Hermosa, partido de Tres de Febrero, en otro caso en el que se discute si hubo o no legítima defensa.
Oyarzún continuará imputado por "homicidio simple" y se espera que salga en libertad en las próximas horas.
La medida fue dispuesta por el juez de Garantías 3 de San Martín, Mariano Grammático Mazzari, en favor de Marco Nahuel Godoy (33), quien por ahora continuará imputado por el delito de "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego".
En la resolución a la que accedió Télam, el magistrado no hizo lugar al pedido del fiscal Marcelo Sendot de convertir en detención la aprehensión del imputado y dispuso su inmediata libertad en base a una serie de pruebas.
El juez remarcó en principio que "la legítima defensa descansa sobre el principio de que nadie está obligado a soportar lo injusto, y por tanto, el ciudadano que sufre una agresión ilegítima tiene derecho a ejercer el uso de la fuerza cuando el Estado no pueda actuar en forma oportuna y eficaz".
Grammático dio por acreditado que la noche del martes último, cuando caminaba por Alsina al 1900 de José León Suárez, Godoy fue interceptado por Leonel Fabián Borruto (31) "con evidentes intenciones robo, utilizando un revólver apto para el disparo a fin de doblegar su voluntad y desapoderarlo de sus pertenencias".
"El propio Godoy, en su versión exculpatoria, señaló que cuando se encontraba quitándose el chaleco que llevaba puesto -el agresor le había exigido la entrega del mismo junto a sus zapatillas- oyó cómo aquel accionaba el arma (un revólver calibre .38 largo), aún cuando no salió el disparo", remarcó el fallo.
Esto se corroboró con el levantamiento de rastros, ya que uno de los proyectiles del interior del arma se hallaba percutado, es decir, el ladrón disparó, pero la bala no salió por motivos a determinar.

JUSTIFICACION DEL JUEZ
Para el juez, en ese momento, el remisero tuvo "un temor tangible y real de que su vida se encontraba en riesgo", por lo que forcejeó con el ladrón, le sacó el arma y trató de inmovilizarlo, colocando su brazo izquierdo sobre el cuello del delincuente.
Fue en ese contexto que para el magistrado "el arma se disparó en dos oportunidades", pero Godoy aclaró que "nunca fue su intención disparar, sino que estaba nervioso y con miedo" de que su atacante recuperara el revólver y lo matara a él.
Debido a que Borruto presenta dos disparos en la espalda, lo que en principio hizo dudar de la versión del imputado, Grammático dijo que "necesariamente" debieron impactar allí porque Godoy se encontraba por detrás del delincuente mientras forcejeaban.
Esto también fue corroborado por la médica que hizo la autopsia, quien explicó que las posiciones que el imputado refirió son compatibles con la dirección de los disparos que pudo constatar.
En defensa del remisero, el juez manifestó que "no puede soslayarse que es el agresor quien genera toda esa situación de violencia, y ello debe ser tenido en cuenta a la hora de juzgar el accionar de quien se defendió sin poder detener de otra manera esa agresión ilegítima".
En ese sentido, remarcó: "Se debe valorar el contexto social de enorme inseguridad en el que todos los ciudadanos nos encontramos y es retratado hasta el hartazgo por los medios de prensa con innumerables casos donde los delincuentes matan a su víctimas por negarse a entregar sus efectos personales, y hasta incluso sin motivo aparente".
"Todo ello, incide negativamente en quienes reciben todo ese caudal informativo, donde al ser víctimas de hechos delictivos, inmediatamente viene a la mente de los ciudadanos de trabajo toda esa información recolectada y genera un temor fundado de ser los protagonistas del hecho de sangre que los noticieros habrán de publicar al día siguiente", agregó.

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