Llegó con contracciones al Hospital, los médicos no la atendieron y su bebé murió

Una trágica experiencia vivió una joven pareja, cuando Leila, embarazada de 7 meses, llegó con fuertes contracciones a la guardia del Hospital de Pico Truncado. Ante la negativa de los profesionales médicos, la mujer tuvo un parto prematuro, su bebé nació en el inodoro de un baño y a las 48 horas murió. "Todo esto lo hago por mi bebé, a mí nadie me la va a devolver".

En contacto con El Patagónico Leila Aguilante (22) relató la trágica experiencia que tuvo que vivir, junto con su pareja Adrián Poblete, cuando el pasado 16 de agosto, con fuertes dolores contracciones fue a la guardia del Hospital de Pico Truncado.

Eran cerca de las 07.00 y con muchos dolores, como pudo, llegó al centro médico. Leila estaba embarazada y llegando a los siete meses de gestación. "Me había hecho un test y me daba negativo, me bajaba normal y hacía dos semanas me había enterado que estaba embarazada. Me presenté al hospital con mucho dolor abdominal, le pedí por favor que me atendieran y me dijeron que no porque estaban de limpieza".

Luego de quince minutos en la guardia, con dolores intensos, Leila rogaba para que algún médico la atienda: "me decían que me siente, que ya iban a terminar con la limpieza. No daba más, volví a decirles que me atiendan y la secretaria me dice: ¿qué parte no entendés que están de limpieza´'?".

Leila lloraba del dolor y ningún profesional del Hospital se percataba de la dramática situación. Incluso, la joven pareja fue amenazada que si no se calmaba iban a llamar a la policía. "Algo insólito y con una total falta de humanidad".

"No daba más, me fui al baño pensando que iba a hacer pis y tuve a mi bebé en el inodoro, no la alcancé a agarrar", relató con crudeza Leila. En ese momento y entre los gritos de ella y el padre de la pequeñita "comenzaron a salir (médicos), me pusieron un suero, me me dejaron un rato ahí y después me llevaron a la sala de maternidad", expresó.

Leila aseguró: "ni ellos sabían que la bebé estaba viva, la metieron en una chata y a los 10 o 15 minutos comenzaron a gritar que estaba viva y corrían para todos lados".

Luna Valentina Poblete - la beba- fue trasladada de urgencia al hospital de Caleta Olivia, mientras su mamá recibió el alta al día siguiente "les pedí el alta para ir a ver a mi bebé. Mi mamá y Adrián (su pareja) fueron a verla y les dijeron que había llegado mal trasladada, con hipotermia, un derrame en su corazoncito y casi muerta llegó a Caleta".

Una vez en Caleta Olivia, Leila se entrevistó con el médico que atendió a su beba, quien le pidió que relate todo lo que había pasado ese día en el Hospital Truncado. "Cuando le empiezo a contar, me dijo que a ellos no le habían dicho nada de lo que había pasado con la beba. Fueron y la dejaron allá".

Luna Valentina solo alcanzó a sobrevivir cerca de 48 horas consecuencia de su cuadro de salud con la que llegó al centro médico de la ciudad de Caleta Olivia.

Ante el doloroso momento que les tocó vivir y tomando fuerza, la joven truncadense, junto a su madre intentaron buscar respuestas y fueron a ver al fiscal Sergio Gargaglione.

"No me sentía bien para ir a hacer algo", aseguró. Lo que más llama la atención es la respuesta del fiscal Gargaglione quien les preguntó a la familia "¿no sabían que el hospital se encontraba con falta de personal? ¿A quién iba a denunciar?. No veía ninguna falta. Nos trató re mal, nos gritaba y me dijo que la culpa era mía".

La familia hace pocas semanas y luego de hacer pública su dramática experiencia a través de las redes sociales, desde el Ministerio de Salud de Río Gallegos se entrevistaron con Leila para pedirles el relato de lo que sucedió aquel trágico día.

En tanto desde el hospital de Pico Truncado no hay declaraciones y hasta el momento ni siquiera un pedido de disculpas hacia la familia. "Todo esto lo hago por mi bebé, a mí nadie me la va a devolver", sentenció.

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