Lo apuñalaron por evitar que le robaran a su vecina

Alberto, el hombre que ingresó al Hospital Regional con un cuchillo clavado en su abdomen, fue entrevistado por El Patagónico en la sala donde se recupera. Narró que sólo intentó evitar que un ladrón entrara a la casa de su vecina. Este lo trató de "miliquero" y minutos después volvió acompañado. Comenzó a apedrearle la vivienda y tirarle botellas de vino. El salió y lo enfrentó, le alcanzó a pegar con un hierro en la espalda y el ladrón le clavó un cuchillo en el estómago.

"No hay nadie en la casa, así que no pases", le advirtió Alberto al ladrón. Eran más de las 23 del miércoles, en la zona de ocupaciones de la Calle 1 entre Antonio Garcés y Bruno Pieragnolli del barrio San Cayetano.
"El Cata", como conocen a Alberto, no alertó el peligro. Ató con alambre el ingreso de la casa de su vecina al ver que de todos modos el delincuente quería entrar. El individuo se fue, pero volvió acompañado.
"Estaba con candado la puerta y el tipo quería entrar igual", graficó la víctima. "Que te crees que sos 'miliquero'", le gritó el ladrón. "Se juntó con otros dos más y me empezaron a 'cascotear' la casa. Tiraban las botellas con vino", contó la víctima a El Patagónico.
Alberto tomó un hierro y salió a la calle. "No me dejaban de tirar cosas", recuerda. Tomó coraje y dijo: "a alguno tengo que voltear".
Tras golpearlo en la espalda, el delincuente lo encaró y le hundió el cuchillo en el abdomen. "Perdí mucha sangre. No me dañó nada adentro, estaba metido el cuchillo hasta el mango, si me agarra bien, me mata ahí no más", describió.
El agresor se fue corriendo y Alberto fue auxiliado por efectivos policiales de la Seccional Sexta que custodiaron la ambulancia y le abrieron camino hacia el Hospital Regional.
El hombre entró con el cuchillo clavado en su abdomen y los cirujanos lograron salvarle la vida por segunda vez.
Alberto, quien llegó desde Catamarca para ganarse la vida como albañil, sufrió hace un año y medio un grave accidente de tránsito. Lo embistió un vehículo cuando viajaba en moto. El impacto fue tan fuerte que destrozó su casco y también le provocó un coágulo en la cabeza. Lo operaron en el Hospital Regional y lo salvaron.

"PIDO MAS SEGURIDAD"

Ahora espera ansioso la recuperación. Es que quiere volver a su casa, tiene miedo que le puedan robar a él. La vecina a la que evitó que le robaran ahora también le cuida su casa. Es así en esa zona, los vecinos se deben cuidar unos a los otros. Los ladrones son siempre los mismos y saben que tienen impunidad, se drogan, roban y amenazan, como si fueran dueños de la vida de los demás.
"De irme no me voy a ir, pido más seguridad nada más", advierte. Es que no piensa dejar lo mucho que le costó construir en dos años. Al "Cata" le han robado varias veces. Le llevaron el televisor, el equipo de música. "No importa, yo trabajo y sigo adelante", confiesa.
Mientras conversa con El Patagónico llega la enfermera, y le cambia la sonda. Alberto es fuerte, se salvó por segunda vez de la muerte.

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