Lo asesinaron de tres tiros por la espalda cuando salía de un bar

Jeremías Nogales fue baleado ayer, a las 4:30, a la salida del local nocturno "Luc Joa", en Patagonia casi Rivadavia del barrio Jorge Newbery. Los asesinos ejecutaron una decena de disparos y la víctima recibió tres impactos. Fue cargado malherido en un vehículo por una mujer que lo acompañaba. Lo dejó en la guardia del hospital, donde falleció cerca de media hora después. Los investigadores efectuaron una inspección en el lugar del ataque durante la mañana, pero no hallaron vainas servidas. Se presume que fueron al menos dos los atacantes. Todavía no hay sospechosos identificados. Se trata del decimoséptimo homicidio registrado en Comodoro Rivadavia en lo que va de este año.

Durante la inspección ocular diurna que el Ministerio Público Fiscal y la Policía del Chubut realizaron ayer por la mañana en Patagonia casi Rivadavia, los habitantes del sector se mostraban poco sorprendidos con lo sucedido. Los vecinos aseguraron a El Patagónico que desde que funciona un nuevo bar en esa zona, los robos, daños en autos y peleas se incrementaron por las noches.
Jeremías Sebastián Nogales, la víctima del asesinato registrado en la madrugada de ayer, tenía 35 años y residía en la calle Los Ciruelos del barrio Máximo Abásolo.
De acuerdo a la información oficial a la que accedió este diario, Nogales concurrió durante la madrugada al bar "Luc Joa" que funciona sobre la calle Patagonia 818 casi Rivadavia. Se trata un sector comercial muy concurrido durante el día y también por las noches ya que existen locales nocturnos en los alrededores.
Nogales ingresó a las 4:30 a la guardia del Hospital Regional con tres disparos en su cuerpo. De inmediato se dio aviso a la policía para iniciar la investigación. Lo único que se sabía hasta ese momento era que una mujer lo había trasladado en forma particular en su vehículo y que luego la testigo se retiró del hospital.
Nogales falleció alrededor de media hora después de su ingreso a la guardia médica. Recibió tres impactos por la espalda. Presentaba un disparo en la pierna derecha, otro en un glúteo y el tercero a la altura de la cintura.
En un primer momento, la policía desconocía cuál fue el lugar de la agresión y funcionaria fiscal de turno, Natalia Gómez, dirigió las primeras diligencias en procura de ubicar a la acompañante de la víctima. Con el correr de las horas se logró determinar que el ataque se había producido en jurisdicción de la Seccional Segunda.

TESTIGO CLAVE
Lo llamativo de la circunstancia era que ningún vecino de Patagonia casi Rivadavia hubiera puesto en alerta a la policía sobre el tiroteo ocurrido en la calle. Tampoco lo hicieron los propietarios del bar que inmediatamente cerraron sus puertas, como así también la decena de testigos que supuestamente presenció el ataque. Hay que recordar que la agresión se registró a solo cuatro cuadras la Seccional Segunda, donde tampoco se enteraron rápidamente de lo sucedido.
Transcurrieron varias horas hasta que un testigo, que sería un habitante de la misma cuadra, se comunicó con los investigadores. Confirmó que escuchó balazos alrededor de las 4:30 y que observó un tumulto de personas que observaban el incidente en la calle.
Al conocerse dónde se produjo el asesinato, recién a las 11:40 se desarrolló la inspección ocular sobre la calle Patagonia, entre Pasaje Los Patos y Rivadavia. La medida estuvo dirigida por el fiscal general Héctor Iturrioz, secundado por el segundo jefe de la Brigada de Investigaciones, el subcomisario Pablo Lobos, y los jefes de la Comisaría Segunda.
El Patagónico fue el primer medio periodístico que estuvo en el lugar. Allí los investigadores solo hallaron rastros de sangre sobre la vereda de enfrente a la del bar. Al no encontrarse vainas servidas se presume que los asesinos utilizaron pistolas.
Un habitante del lugar que se despertó por los estruendos contó a este diario: "para mí eran entre seis y ocho disparos, y después (se escucharon) los gritos del muchacho que decía que lo lleven al hospital. Había más de diez personas por las corridas de los chicos, y una chica gritaba. A la media hora se escuchó un auto que salía y se callaron todos. Se ve que lo llevaron al hospital".

DECLARO LA ACOMPAÑANTE
En medio de la inspección ocular el fiscal se retiró del lugar para entrevistar a la mujer que trasladó a Nogales al hospital. La joven afirmó que estuvo en el bar junto a la víctima, y que a la salida lo atacaron a tiros. Sostuvo que lo único a lo que atinó fue a trasladar al hombre hasta el centro asistencial.
Los investigadores creen que los asesinos serían más de uno por la cantidad de disparos que escucharon los testigos. Aún resta conocer los detalles de la autopsia que revelará el calibre utilizado por los homicidas.
Los primeros indicios marcan que se trató de un ajuste de cuentas, debido a que habrían esperado a que Nogales saliera del bar y luego lo atacaron por la espalda.
La Brigada trabaja con las imágenes de las cámaras de seguridad de domicilios particulares del sector y del Centro de Monitoreo para tratar de identificar a los agresores.
También se esperaba el secuestro del auto de la testigo para ser sometido a una pericia científica.
La muerte de Nogales representa en el decimoséptimo homicidio en lo que va del año en esta ciudad y el primero registrado en agosto.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico