Lo juzgarán por llevar dos cuadras en el capot a un empleado de la Guardia Urbana

A Juan Ramírez lo juzgarán por cargar un agente de la Guardia Urbana en su capot para evitar un control de alcoholemia.

Juan Ramírez será juzgado por no detenerse en un control de alcoholemia y cargar a un empleado de la Guardia Urbana en su capot a lo largo de dos cuadras. El acusado declaró que existe un problema personal con él porque es al único que siempre paran, le han hecho multas y hasta quitado el carnet.
Juan Marcos Ramírez (28) será juzgado por el delito de atentado agravado por "poner manos en la autoridad". Así lo calificó la fiscal general Laura Castagno durante la audiencia preliminar que se realizó ayer en la Oficina Judicial de Sarmiento.
El acto fue presidido por el juez penal Daniel Pérez, mientras que el imputado fue asistido por el abogado adjunto de la Defensa Pública, Gustavo Oyarzún.
En la oportunidad, Castagno relató que el hecho ocurrió el 4 de marzo a las 20:45 cuando la dirección de la Guardia Urbana Municipal llevó a cabo un control vehicular y de alcoholemia en la calle Perito Moreno, entre Patagonia y avenida Ingeniero Coronel, en la ciudad de Sarmiento.
En esas circunstancias se acercó Ramírez al lugar conduciendo un Volkswagen Gol. Según manifestaron los denunciantes, un agente del organismo municipal se ubicó delante del rodado y le hizo señas para que se detuviera. En ese momento el imputado aminoró la velocidad hasta tocar las piernas del agente de tránsito e inmediatamente aumentó la velocidad del automóvil. Como consecuencia de ello, el funcionario público cayó sobre el capot del vehículo y fue llevado dos cuadras.
Finalmente, Ramírez aminoró la velocidad para girar a la izquierda por una calle en contramano. En esa maniobra, la víctima logró arrojarse al suelo. De esta manera, el acusado evitó el control vehicular dispuesto por los funcionarios públicos.
Para la audiencia de debate, la fiscal presentará 14 testigos y 8 pruebas documentales, según se informó ayer. Con respecto a la calificación jurídica escogida, Castagno explicó que la conducta que se le atribuye a Ramírez es la de autor del delito de "atentado agravado por poner manos en la autoridad" (artículos 45 y 238 inciso 4 del Código Penal).
A su turno, Oyarzún no formuló objeciones a la pieza acusatoria presentada por la Fiscalía y tampoco se opuso a los medios de prueba propuestos para el juicio oral y público.
En este contexto, al acusado utilizó su derecho a declarar y dijo que "hay un problema personal porque los de la Guardia Urbana siempre me detienen a mí".
En este sentido, agregó que "en uno de los últimos controles me quitaron el carnet de conducir y me hicieron una infracción, pero cuando fui a la Municipalidad me dijeron que estaba mal hecha y que no correspondía".
Así las cosas, el juez resolvió dictar el auto de apertura de juicio oral y público contra Ramírez en orden a los delitos endilgados por la parte acusadora. También declaró admisible todos los medios de prueba presentados por el Ministerio Público Fiscal.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico