Lo sorprenden picando la pared de su celda para escapar junto a otro preso

Gustavo Martínez, condenado por su participación en el robo del 5 de agosto de 2014 donde se produjo el homicidio de Santiago Blanco, fue sorprendido por un efectivo cuando golpeaba la pared con un objeto punzante. Se descubrió que comenzaba a efectuar un boquete. Así se abortó su fuga y la de Luis Bengolea, un condenado por asesinato con quien comparte celda.

El empleado policial encargado del cuidado de los presos en la Seccional Tercera efectuaba a las 23 del sábado un "garroteo" o recorrido habitual de las celdas. Los fuertes ruidos de martillazos le llamaron la atención y se detuvo frente a uno de los calabozos.
Allí sorprendió al condenado Gustavo Martínez (19) que picaba una de las paredes con una punta de hierro. Tenía el rostro y la cabeza blanca por el polvillo levantado por la trabajosa tarea desplegada en su lugar de encierro donde además se encontraba Luis Bengolea, condenado a 8 años de prisión por el homicidio de Miguel Gallardo, ocurrido el 4 de mayo del pasado año.
El guardia alertó al oficial de servicio y luego un grupo de efectivos ingresó a la celda para reducir a los internos y secuestrar el objeto cortante con el cual intentaban efectuar un boquete para fugarse de la dependencia lindera a la alcaidía policial, en el barrio Industrial.
Según las evidencias halladas, los reos recién comenzaban con las primeras tareas con la intención de cavar un agujero por donde tratar de escapar a la parte interna de la comisaría.
Tras ese incidente, Gustavo Martínez y Bengolea fueron separados y encerrados en distintos calabozos, precisaron fuentes oficiales a este diario.
Martínez es quien protagonizó un robo a una vivienda en la que fue asesinado el empresario Santiago Blanco (41) el 5 de agosto de 2014. Lo perpetró junto a Lucas Avila Maya (23). Mientras, su prima Mariela Martínez (24), quien también cumplió prisión preventiva en la causa, resultó absuelta.

A LA ESPERA DE UN FALLO
El tribunal de enjuiciamiento integrado por los jueces Gladys Olavarría, Jorge Odorisio y Mariano Nicosia condenó este año a Gustavo Martínez a la pena de 4 años y 6 meses de prisión como partícipe del delito de robo. En cambio, Avila Maya fue condenado por el delito de homicidio en ocasión de robo con una pena de 17 años de cárcel.
La fiscal Camila Banfi impugnó el fallo y la Cámara Penal confirmó la pena para Avila Maya y abrió un abanico de posibilidades para que se reviertan la situación procesal de Gustavo Martínez y su prima debido a que consideró que el caso fue planeado, estudiado y existió una logística para cometerlo.
La causa ya tiene un recurso extraordinario de la Fiscalía ante la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia por la situación procesal de los primos Martínez.
La fiscal busca que Gustavo Martínez sea condenado a 25 años de cárcel por homicidio en ocasión de robo, y que Mariela Martínez sea hallada culpable como partícipe necesaria del mismo delito.


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