Los 113 Vicios vuelven a encender diciembre

Como ocurrió en el mismo mes hace tres años, la banda retorna a los escenarios. Esta vez en el Cine Teatro Español, con un documental que ya forma parte de la historia de la formación patagónica. Previo al estreno de "Desde el Sur hacia ninguna parte", "Titín" Naves, "Alakrán" Márquez y "el Mariscal" Ramírez contaron a El Patagónico sus sensaciones de esta despedida sin nostalgia, que permite soñar con una más de "los 113".

"Disfrutamos de cada beneficio. Nos aprovechamos mucho" dice "Titín" Naves y la oficina de la redacción de El Patagónico estalla en carcajadas. Los 113 Vicios vuelven a despedirse en otro glorioso diciembre de estos últimos 27 años de trayectoria. Esta vez no será con ellos en el escenario sino en la pantalla grande, gracias a una iniciativa del periodista Sebastián Guerreiro, quien decidió realizar el documental de la historia de la banda más convocante de la Patagonia, la que llenó escenarios y hace cantar a tres generaciones.
"Desde el Sur hacia ninguna parte" se presentará hoy con una avant premiere para invitados especiales. Y tendrá otras dos funciones comerciales mañana y el miércoles, ambos días desde las 22 en el Cine Teatro Español.
Previo al estreno, "Titín" Naves, "Alakrán" Márquez y "el Mariscal" Ramírez dialogaron con El Patagónico y contaron las sensaciones que los invaden en estos días.
"Generalmente vos como músico tenés una previa en la que estás nervioso, estás ansioso", dice "Alakrán" al referirse a cómo espera el estreno. "Esto es distinto, es algo que ya está elaborado y que encima tenemos una primera vista. Pero va a estar buenísimo verlo en la pantalla grande y, sobre todo, con los amigos y la familia".
"Titín" escucha y tras la pausa suma lo que siente: "siempre que se ve una película con otra persona que no la vio es como un cd para mí, una canción, es como volver a escucharla pero como si fuera la primera vez, volver a verla en este caso. Apreciás todo otra vez y quizás la otra persona lo aprecie de otra forma a como lo estás asimilando. Entonces creo que va a ser muy fuerte", asegura, mientras se espera la llegada de "el Mariscal", que unos minutos después cruzará el umbral de la redacción para meterse de lleno en la conversación.

UN REPASO POR LA HISTORIA
El último sábado, "Titín", "Alakrán" y "el Mariscal" vieron el documental. Fue en la casa del periodista donde se reunieron para compartir una ceremonia de emociones y recuerdos. Un encuentro íntimo en el que también estuvo el poeta Andrés Cursaro, aquel que realizó la presentación inicial en el Predio Ferial; y Oscar "el Cabezón" Tejeda, uno de los que siempre estuvo al lado de la banda. Ese día hubo risas, lágrimas y abrazos. Recuerdos de los conciertos, de la locura y la tragedia.
"Ahora es como que se ve una historia cerrada", dice "Alakrán" por el documental. "Hay una imagen en que se ve el Predio Ferial hasta el fondo y tomás magnitud de lo que fue, pero está en función de toda la historia".
"El documental tiene un hilo cronológico por el que se muestra todo el proceso: desde que comenzamos nuestros primeros show, la presentación de Crudo, una referencia a Disco Negro, los concierto y después el Predio. Entonces es como que es un in crescendo en cuanto al público y las perspectivas que teníamos nosotros. Está cronológicamente muy bien relatada la historia. Aún teniendo en cuenta que en una hora cuarenta y cinco es muy difícil resumirla porque fue amplísima, con muchos ribetes", sentencia el baterista.
Para "Titín" el documental "está muy bien cuidado, pero debe ser el cinco por ciento de lo que la banda hizo porque hay historias que se pueden contar y otras que no. Hay testimonios de los músicos nuevos, que están muy activos, y eso es muy tremendo", confiesa.
En principio, cuando surgió la idea de realizar la película de "los Vicios", la intención de
Sebastián Guerreiro era combinar entrevistas con imágenes del último concierto en el Predio Ferial. Sin embargo, este objetivo se fue modificando al ver la calidad del archivo que se disponía y todo terminó en este documental, editado y montado por VyMental, que incluye material inédito.
"Me sorprendí con un montón de cosas que no había visto jamás", confiesa "Alakrán" sin tapujos.
"Hay imágenes que no había visto", coincide Naves. "No me había visto desde determinados ángulos en determinados años. Como en el noventa y pico, esa imagen con toda la gente en el escenario en el Salón Helénico: estamos por largar el show y creo que se marca hasta la nota: papará-pá. Con una mano se alarga, se avisa, es un clásico nuestro, y en algún punto me sentí público. Está recontra bueno, ahora también vamos a ser público", dice riendo Naves.

UN LUGAR PARA SOÑAR
Para "Alakrán", con el documental la historia de "los Vicios ya está contada". Por eso cree que este el último capítulo de la banda que ya curó sus heridas y "cada uno está en paz consigo mismo".
"Titín" también lo cree así. "Como está 113 Vicios esta bárbaro. Estuvo re bueno pero ya está. Hay cosas que se tienen que terminar como todo, que tienen un principio y un fin", dice el cantante, mientras se abre la puerta.
En tanto, "el Mariscal" asegura que con este trabajo "se cortan los Vicios. Es como una era que pasó; la época del maltrato que no digo que haya pasado, pero era otra época y los Vicios eran de esa época y si continuáramos tocando no tendría mucho sentido".
Al "Mariscal" también se le consulta qué le sucedió cuando vio el documental. "Me pasaron muchas cosas, vi que los 113 Vicios eran algo real. Yo siempre lo supe. Amo esa banda porque éramos reales y nos vi tan reales como siempre y a ellos también, porque más allá de todos los contratiempos que tuvimos en estos años juntos, seguimos siendo los mismos, teniendo la misma esencia", explica.
"Aparte es una satisfacción, porque este documental va para la gente que siempre ansiosa y agradecida está esperando algo más de los Vicios. Es como que los Vicios siempre le dieron una carga de fuerza a la gente y estamos muy agradecidos".
Y es así "los 113" lograron lo que ninguna banda de Comodoro Rivadavia alcanzó hasta ahora. Cruzó las barreras de la Patagonia y dejó marcas en cada presentación. Sumó miles de fanáticos a través de tres generaciones y logró juntar a las clases sociales en un mismo coro tras 27 años de trayectoria.
Ahora se despiden, en un adiós sin nostalgia, sin dolor y con mucho agradecimiento, lo que permite soñar con una más de "los 113" "porque como dice "el Mariscal": "nunca se sabe qué puede pasar".

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