Los abogados de Kesen y Solís solicitaron que los absuelvan

Los alegatos del juicio por el homicidio de Domingo Expósito Moreno se desarrollaron ayer a lo largo de seis horas. Fue el turno de los defensores y en primer lugar lo hizo la representante del acusado Sergio Solís, quien cuestionó que se le endilgue alevosía y reclamó la absolución, entre otras cosas, por considerar probado que su asistido no estaba en el lugar del crimen. El defensor de Nadia Kesen también pidió la absolución y reclamó una "ejemplar imposición" de costas para los acusadores. El tribunal dará a conocer el lunes su veredicto.

La primera parte del juicio oral y público por el homicidio de Domingo Expósito Moreno concluyó ayer con los alegatos de los defensores. En primer lugar lo hizo la defensora pública, Lucía Pettinari, quien asistió a Sergio Andrés Solís. El cierre quedó en manos del abogado particular, Guillermo Iglesias, quien asesoró a Nadia Dahlel Kesen. La jornada, con las réplicas y respuestas, se extendió por seis horas.
El tribunal estuvo presidido por el juez penal Mariano Nicosia y se completó con Jorge Odorisio y Daniela Arcuri, quienes escucharon durante 60 minutos a la defensora oficial que abrió el alegato recordándoles el planteo efectuado al inicio del juicio sobre la "errónea" calificación de la alevosía y afirmó que su teoría positiva del caso "fue probada" a lo largo del debate.
Con respecto a la alevosía indicó que la misma no se da en ninguna de las circunstancias planteadas por los acusadores y citó doctrina y jurisprudencia, de la cual surge en virtud de que esa calificación no está normativamente definida.
Al avanzar con el cuestionamiento a la calificación jurídica, se centró en el caso y recordó las palabras de la querellante -Carolina Gayá, pareja de Expósito Moreno- quien dijo: "al llegar a la casa vieron el auto que ya lo tenían visto y que 'Domi' la miró y le preguntó ¿Qué está pasando? ¿Qué hacemos? ¿Bajamos? ¿Querrán hablar algo del viaje?", para señalar que ante el temor que sintieron tuvieron otra posibilidad y recordó que la juez natural de la causa coincidió oportunamente en la inexistencia de la alevosía.
Por esa razón, pidió al tribunal que al analizar la responsabilidad penal recalifique la misma en los términos del artículo 79 del Código Penal, es decir como homicidio simple.
Más adelante afirmó que se probó en el debate que su asistido no estaba en el lugar del crimen y mencionó lo que declaró Gayá, "que como muy tarde llegaron 22:10 a la casa. Ella no referenció que fuera Solís el que bajó del auto, aunque el fiscal –Adrián Cabral- señaló que desde siempre dijo que era Solís y señaló que hasta febrero tuvimos a otras personas detenidas por el mismo hecho y ahora con la misma plataforma fáctica tenemos a otra persona".
La defensora detalló toda la prueba que ubicó a su asistido en lugares distintos al del crimen y cuestionó la falta de rigor científico sobre el horario de la muerte de Domingo Expósito Moreno, lo cual la Fiscalía pretendió probar con el paso de dos patrulleros registrados en un video, cuando fue ofrecida la testigo que realizó la autopsia y no se le preguntó para obtener esa precisión.
La falta de certeza que se requiere para esta instancia fue otro de los cuestionamientos y en este punto indicó que la duda la introdujeron los propios acusadores para quienes pidió seriedad y responsabilidad teniendo en cuenta que se está pidieron la máxima pena.
"El cuadro probatorio presentado por la Fiscalía no es homogéneo, no ha sido claro; cambian las figuritas, no se puede condenar de esa manera. Así no se destruye la presunción de inocencia. No se puede condenar de esta manera porque se lesionan todas las garantías. No tuvo objetividad en esta causa la Fiscalía. La duda no se puede superar. Por orfandad probatoria, por haber hipótesis alternativas posibles que no se investigaron pido la absolución", sostuvo y agregó que en el caso de que se entienda que debe recaer una condena que la misma sea sin el agravante de la alevosía.

"YO PROBE MI CASO"
El defensor particular, Guillermo Iglesias, se explayó durante tres horas y arrancó por el final para pedir la absolución de Nadia Kesen y la imposición de costas ejemplares para los acusadores. También habló del temor de parcialidad del tribunal que advirtió al principio del debate, aunque reconoció que no fue un debate tendencioso y parcial, aunque marcó que "excedió sus limitaciones".
En el mismo sentido sostuvo que hubo dos juicios: "uno que se hizo acá cuando se cerraron las puertas y el otro público, que se reflejó en los medios de comunicación locales, regionales y continentales, lo cual lleva a la gente a decir '¿cómo no la van a condenar a Kesen?'".
El defensor se refirió a cada uno de los testigos que declararon y afirmó que "ninguno habló de amenazas". Sostuvo que los acusadores usaron de manera parcial la información y que "no se condujeron con la verdad". También cuestionó que se haya tomado como testigos a personas que debieron ser imputadas y calificó la tesis de los acusadores como de "bajísima calidad".
"El fiscal no sólo no probó el caso, sino que no tiene caso. No tiene medios idóneos para mostrar y acreditar la inducción. Yo probé mi caso. Es más fácil probar la verdad que una mentira", sostuvo en su extenso alegato.






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