Los escaparates también sufrieron cuantiosas pérdidas por el temporal

El Escaparate "El porteño", ubicado en avenida Patricios y Kennedy, fue el más afectado por el fenómeno climático que afectó a esta ciudad, con pérdidas que rondan los 50.000 pesos. "Don Alejo", en la zona bancaria de la avenida Hipólito Yrigoyen, también sufrió daños importantes que oscilan entre los 15.000 y los 20.000 pesos. Mientras que en las 1008, el kiosco de revistas homónimo quedó bajo el agua.

Luego de más de dos semanas, ayer recién se comenzaron a normalizar las ventas en el escaparate que Alejo López compró en enero sobre la zona bancaria de la avenida Hipólito Yrigoyen.
Con el dolor a cuestas, por todo lo perdido y por el esfuerzo que fue destrozado por el agua, el joven comenzó la jornada reiniciando sus actividades en su totalidad, tal como hizo la sede de un importante banco de capitales españoles que de alguna forma influye en la actividad comercial del kiosquero.
“Yo perdí tres filas de revistas completas”, contó Alejo a El Patagónico. "Ese día tuvimos que irnos rápido porque esperábamos la lluvia para más tarde. Pero como se nos estaba inundando el auto nos tuvimos que ir, solo alcanzamos a sacar las revistas de arriba”, recordó.
Alejo asegura que nunca imaginó que el agua iba a cubrir la mitad del escaparate. Tampoco que iba a perder decenas de revistas, un pequeño tele y una estufa que utilizaba para calefaccionarse. Las pérdidas en total rondan entre los 15.000 y los 20.000 pesos. “Estuvimos muchos días sin trabajar, perdimos revistas y cuando empecé de vuelta no pasaba nadie”, sentenció el propietario del kiosco, explicando lo que le sucedió.

VARIOS KIOSCOS DE
REVISTAS AFECTADOS
Así como Don Alejo, otros escaparates de la ciudad sufrieron las consecuencias del temporal. En el barrio 30 de Octubre, el kiosco 1.008 que se encuentra sobre la avenida Chile contabilizó cuantiosas pérdidas. En tanto, en el escaparate de Kilómetro 3 que se encuentra al lado de La Anónima, ya conocedores de lo que sucede tomaron los recaudos del caso, pero también se vieron obligados a cerrar unos días. Quien no pudo zafar de la inundación fue Natalia Cosentino, propietaria de “El porteño”, ubicado sobre avenida Patricios y Kennedy.
Cuando se produjo la catástrofe la mujer ya estaba en Buenos Aires por un inconveniente de salud de un familiar. El kiosco estaba al cuidado de Juan Carlos, quien suele suplantarla cuando viaja y que nada pudo hacer para evitar los daños que ocasionó la lluvia en uno de los sectores más afectados de Comodoro.
Natalia asegura que en su caso las pérdidas superan los 50.000. “Sacando cuentas calculamos que más o menos son 50.000 pesos por el capital de las revistas, los diarios y todos los daños. Ese día justo nos habían dejado los diarios y habíamos dejado la plata, así que fue un desastre”, explicó desde Buenos Aires, asegurando que todavía no pueden reiniciar las actividades.
"Todavía no se puede abrir; ya limpiaron lo que es el piso, lo que es la calle, pero todavía no pasa gente porque el barrio está muy afectado y el supermercado abrió, pero solo unas horas. Entonces si abro a quien le vendó un diario”, se preguntó.
Precisamente esta es la principal preocupación es saber cuándo el sector volverá a su cotidianidad, algo esencial para este tipo de rubros. “Recién ahora están abriendo algunos locales. Lo que primero que necesitamos es abrir y vender algunos diarios, pero la verdad no sé cómo vamos a hacer. Pero queremos abrir para arrancar”, señaló, esperando que pronto se normalice la situación y pueda reactivar su escaparate.

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