Los fieles del Gauchito Gil se acercaron a los santuarios para pedirle y agradecerle

Las ermitas del gaucho correntino Antonio Mamerto Gil Núñez, que se encuentran situadas a la vera de rutas en Comodoro Rivadavia, albergaron ayer a centenares de devotos que se acercaron a pedirle o agradecerle. Los pedidos por salud y trabajo fueron los más comunes de una jornada que se caracterizó por banderas rojas, ofrendas y música.

Los fieles del Gauchito Gil en Comodoro Rivadavia ayer se acercaron a las ermitas situadas a la vera de las rutas para dar gracias por haber sido ayudados en distintos momentos de su vida. Un nuevo aniversario de la muerte del santo pagano fue la motivación para que habitantes de distintos barrios y turistas se tomaran su tiempo para dejar su ofrenda y pedir por salud y trabajo para sus familias.
La principal concentración tuvo lugar en el santuario ubicado a unos 100 metros del cruce de las rutas 3 y 26 donde cientos de fieles llegaban en sus vehículos particulares para compartir un momento con el gaucho milagroso.
Las cajas de vino, cigarrillos, velas, sidra, gaseosa y agua mineral fueron los ofrecimientos más comunes de las personas que también disfrutaron de la música folklórica en un improvisado escenario.
Mientras esperaba que sus familiares agradecieran al gaucho milagroso, Felipe Gómez le explicó a este diario su devoción por el santo popular. "Yo vine de Corrientes hace 40 años y acá no es muy fuerte la fe, por él pero es un santito muy milagroso. Nunca te va a dejar pagando, siempre va a cumplir con todo lo que le pidas", señaló.
"La familia, la salud y el trabajo es lo que más le pedimos y siempre nos ha recompensado, por eso somos muy agradecidos con él. No importa en que situación te encuentres porque él siempre tiene un lugarcito para cada uno de nosotros", afirmó.
Mientras, Marcos Aguilera destacó la participación de la gente que, pese a las fuertes ráfagas, asistieron como en cada aniversario a los santuarios.
"La gente es muy agradecida al Gauchito Gil porque nunca nos ha dejado solos. Si tenés una enfermedad o no tenés trabajo, él trabajaba de forma misteriosa y te cura o te ayuda laboralmente, por eso estamos acá porque somos agradecidos", subrayó.

"NO SE TOCA"
Los fieles coincidieron en que las ofrendas que dejaron cada uno de ellos, "no se pueden tocar" ya que se puede tomar como un insulto hacia el Gauchito Gil.
"Nosotros dejamos dos bidones de agua y tres velas por cada una de mi hijas. La verdad es que no nos falta nada, pero no podíamos dejar de venir para estar con él y agradecerle por tanto. Es una tradición venir acá todos los 8 de enero. También es una obligación parar un ratito en cada santuario que encontramos en la ruta cuando viajás", señaló Daniel Centurión.
Los tatuajes del Gauchito Gil también eran muy comunes de ver durante la jornada de ayer. Muchos fieles explicaron que se trata de una forma de agradecimiento por haberle ayudado a solucionar un problema muy grave.
"Yo me lo hice cuando mi viejo se quedó sin trabajo y nadie en la casa podía laburar porque nosotros éramos muy chicos. Yo varias veces estuve tentado a dejar la escuela y salir a vender diarios como sea para llenar la olla en casa. Ahí estuvo el Gauchito Gil. Ahí se vio su mano porque no permitió que ninguno de mis hermanos trabajara y que mi papá a los dos meses no solo consiguiera trabajo sino que tuviera uno mejor", aseguró Alexis Martínez, quien este año estudiará Ingeniera Civil en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

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