Los fiscales partidarios, protagonistas de un día que quedará en la historia

Las dos fuerzas políticas que se disputarán el balotaje mañana ponen especial atención en el trabajo de los fiscales. Todo hace estimar que la región vivirá otro día de gran expectativa, aunque con menor intensidad de movimiento en las calles.

Más allá de que mañana se dará la elección central a nivel país, con el condimento adicional de que se trata de un balotaje histórico dado que la única vez previa que Argentina tuvo escenario de una segunda vuelta electoral fue en 2003, aunque no llegó a darse dada la dimisión de Carlos Saúl Menem (contrincante entonces de Néstor Kirchner), la fecha tendrá en la práctica una notable baja en la mística eleccionaria.
Uno de los datos centrales para ilustrar el caso es que con sólo dos fuerzas en disputa y las definiciones locales y provinciales cerradas el pasado 25 de octubre, los centros de cómputos se verán reducidos a meras oficinas logísticas en las que se prevé que la tarea terminará no más allá de las 20.
En la fecha de octubre por ejemplo y sin contar que había cinco fuerzas en disputa, aportando sus fiscales, boletas y sedes, el FpV había montado dos "bunkers" y centros de cómputos: el partidario y donde también aguardaron las autoridades municipales funcionó en instalaciones del SOEM, mientras que el Gobierno provincial había montado el suyo en el sindicato de los petroleros privados.
Allí no sólo se vio desfilar al gobernador Martin Buzzi y gran parte de su gabinete, sino a todos los demás candidatos de la lista FpV, con lo que la crónica periodística en vivo generaba entrevistas casi de modo permanente.
En cambio, en esta oportunidad los centros de cómputos serán netamente partidarios y mientras el PJ local nuevamente volverá a concentrarse en el sindicato de los municipales, el central de provincia funcionará en la sede partidaria en Rawson.
"Cambiemos", en tanto, centralizará las tareas logísticas en el local del PRO de la calle Rawson. La elección del lugar llega esta vez con algunos aditamentos de color basados en la integración de la alianza: en octubre, el "bunker" de "Cambiemos" se había dado en la sede de la UCR, y mientras el partido había "ofrecido" nuevamente la casa para centrar el operativo electoral de mañana, esta vez se impuso la gente del PRO para instalar el centro de cómputos en la sede amarilla, apelando al hecho de que se trata del partido original del presidencial de su boleta, a pesar de que es la UCR quien aporta el grueso de los fiscales.

MUY ATENTOS
Más allá de la cuestión de los "bunkers", que en esta oportunidad no tendrán el mismo protagonismo de octubre sino roles secundarios en un escenario nacional marcado al ritmo del escrutinio, el eje de la jornada a nivel ciudad estará dado por los fiscales de cada partido y mientras dure el horario de votación.
Es que con la estrecha diferencia de octubre, las encuestadoras nacionales con la credibilidad en baja justamente en función de los resultados y un panorama en el que ninguna de las dos fuerzas participantes puede llamarse en ventaja hasta que cada voto esté contado en todo el territorio, se sabe que será tarea de los fiscales de cada partido en cada mesa -como en el resto del país- estar atentos ni bien se abran las mesas a las 8, para que se trate de un proceso trasparente y democrático.
El recuento se prevé sencillo con sólo dos boletas en disputa, con lo que sobre las 20 con todas las urnas y telegramas a resguardo, cada escala local de las fuerzas contendientes dará por culminada su tarea para aguardar las tendencias nacionales, poniendo fin al cronograma electoral más largo de los últimos años, que cerrará con los chubutenses yendo a las urnas por tercera vez en cuatro meses, mientras que será la cuarta en el caso de las provincias que desdoblaron comicios, y la quinta en los casos que el sistema de primarias abiertas rige también para las categorías provinciales.

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