Los hermanos Navarro, y una pasión inoxidable por el kárting

Mario tiene 63 años y Roberto Navarro 65. Fueron campeones y subcampeones en el año 1986, 1987 y 1988 siendo los primeros en obtener títulos de manera consecutiva en el kárting, hasta que se dedicaron exclusivamente a la preparación de motores donde también cosecharon logros en la región. Actualmente trabajan con los pilotos Facundo Siarez de la categoría Sudam, y Javier Fernández, que viene puntero en la categoría Master de la AKPS.

por Carlos Alvarez
c.alvarez@elpatagonico.net

Al entrar al galpón ubicado frente a la futura Ciudad Judicial hay que caminar hasta el fondo para encontrar a los hermanos Mario y Roberto Navarro. Están en el taller con el mate amargo listo, sentados alrededor de la salamandra. Invitan a sentarse, pero lo primero que atrapa es la corona de laureles colgada en una de las paredes, y las fotos añejas que demuestran que hay una historia para contar. Las hojas de laureles están resecas, pero la corona está armada. Fue ganada en una prueba en Cañadón Seco pero no recuerdan la fecha exacta. Las fotos en blanco y negro, botellas vacías de champagne y la carcasa de fibra de vidrio que supieron ser dos kártings que conocieron de épocas gloriosas, también forman parte del decorado.
"Yo no me acuerdo tanto de esa época", advierte Roberto Navarro (65), pero enseguida comienza a dar detalles de sus inicios, allá por el 69 cuando tenía 17 años. "Me gustaban los kártings, veía correr y quería participar. Había un piloto de Puerto Deseado que lo apodaban "Lolo" Rodríguez, era de lo mejorcito en ese momento. Un día le dije a mi papá que me quería comprar el kárting, y me dijo que venda mi camionetita que yo tenía y con eso me pude comprar el karting, pero mi papá me ayudo un poco porque faltaba plata", recuerda mientras ceba los primeros mates.
El kárting era un Zanella con cambios 100cc preparación libre, y se lo llevó triunfador para su casa. "Fuimos a la carrera y ganó precisamente Rodríguez. Le preguntamos si lo vendía, y me dijo que sí. Lo traje como estaba", acota con una sonrisa, y al año siguiente estaba en las pistas. Debutó en Pico Truncado, en un circuito ubicado al lado del gimnasio de Gas del Estado. Eran cinco series, y las ganó a todas. No había corrido nunca y ese año fue campeón Regional Patagónico, pero luego la actividad no continuó en Santa Cruz.
El destino y el trabajo los trajo a Comodoro Rivadavia. Ellos tenían camiones volcadores, y trabajaban en la construcción de las rutas en Santa Cruz en ese momento, hasta que a mediados de la década del 80 volvieron con su pasión fierrera, y fue ahí que apareció en escena Mario. "En el Vilariño empecé en el 85. Venía siendo líder todo el año, pero en la última fecha tuve un accidente y quedé subcampeón. Luego vinieron los campeonatos seguidos en el 86, 87 y 88. Fuimos los primeros en repetir un título tres veces", afirma con orgullo Mario.
"Después dejé tres años, y cuando volví, salí campeón de nuevo. No tengo muchas temporadas, pero corrí cinco años, saque cuatro campeonatos y uno subcampeón"
En esa categoría estaban Borreli y Artiga de Cañadón Seco, el ex campeón de TP 1.100cc Omar Foulkes, Sandro Cárdenas, Ernesto Castro y Eduardo Caiado.
"Somos fierreros de chico. Mi viejo corría en Ford T y por eso la afinidad. Otros deportes no me gustan. Los autos con techo no me convencen, sólo el karting", reconoce Roberto, quien es el responsable de los mates en el taller.
"Una sola vez corrimos Hot Rod, pero fue antes del kárting. A mediados de los 70, corría un hermano nuestro y yo iba de acompañante, mi papá ya estaba enfermo, y mi mamá no quiso que corramos más. Ahí nomás quedó el auto", recordó Mario.
Mario subraya que no sabe cuántos trofeos ganó y solo lo hacía por diversión. "Yo iba a correr porque me gustaba correr, pero no sé cuántas carreras hice y tampoco cuantos trofeos tengo. Después ya me dedique a armar hasta el día de hoy. La preparación de los motores es local, si bien compramos alguna cosa afuera, porque acá no se consiguen, la preparación siempre fue nuestra. Lo hicimos siempre con mano de obra local, y hoy si miras todos corren con preparadores de afuera, y antes también".

MOTORES DE ACA,
MOTORES DE ALLA
En la actualidad, en el kárting hay preparadores que vienen de afuera y motores que compiten con los que se arman acá en Comodoro Rivadavia. No son muchos, y tampoco es algo novedoso. "Cuando corríamos nosotros lo hacían Mario Bernetti, Rubén Rodríguez y esos venían preparado de afuera. Siempre fue así. Antes se corría con el kárting pelado, y luego de un viaje a Brasil trajeron una carrocería en fibra de vidrio. Se fue reformando, y hoy en día ya vienen los plásticos", advirtió Roberto Navarro.
Con la preparación de los hermanos Navarro, uno de los primeros que festejó a lo grande fue Miguel Vázquez, quien salió campeón y lo ratificó en una Copa Chalenguer. Actualmente, le dedican mucho tiempo al kárting de Javier Fernández, quien llega como puntero del campeonato en la categoría Master en el campeonato de la AKPS.
"La preparación actualmente del 'flaco' viene bien, pero yo siempre le digo que aproveche porque se corta en cualquier momento. Esto es así, ahora hay que sumar y no volverse loco. Hay veces que tenés que levantar porque estas peleando un campeonato y te encontrás con un piloto que tal vez no corre por nada. Hay que correr con la cabeza. En toda competencia tenés que tener suerte", subraya Mario Navarro, mientras devuelve el mate y mira de reojo las fotos pegadas al costado de las herramientas, y comenta anécdotas.
A la hora de dividir o hacer porcentajes a la hora de ganar, ellos coinciden que la 'suerte' también juega un papel importante. No solo es chasis y motor. "La suerte es el 50% y te diría más. Vos podes tener el mejor kárting, pero si no te acompaña la suerte, fuiste. Ahora es diferente el tema de los entrenamientos y también la potencia de los motores. El físico cambia bastante. Nosotros no entrenábamos, armábamos el kárting y salíamos", aseguró Mario.
Pero su hermano Roberto va más allá. "Yo creo que hoy, un 40% el chasis, un 40% el motor y un 20% el piloto, aunque a muchos les pese", concluyó.

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