Los inspectores de tránsito que asaltaban con una picana serán juzgados desde hoy

Durante toda esta semana se realizará el juicio oral y público contra Mauro Cárdenas y Facundo Garbarino, los inspectores municipales de Tránsito imputados de extorsionar a automovilistas y robarles dinero utilizando una picana eléctrica. En la acusación pública la Fiscalía fijó una pretensión punitiva de ocho años. Los dos llegan a esta instancia con arresto domiciliario.

El juicio oral y público contra los empleados municipales que se desempeñaban en el departamento de Tránsito, Mauro Cárdenas y Facundo Garbarino, comenzará hoy desde las 8 en la en la sala principal de audiencias de la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. Allí se sentarán frente al tribunal que estará integrado por las jueces Daniela Alejandra Arcuri, Gladys Olavarría y Mariel Alejandra Suárez.
La calificación jurídica que escogió en su acusación la fiscal general Camila Banfi fue la de coautores del delito de extorsión en concurso real con robo agravado por el uso de arma, para lo cual espera arribar a una condena de 8 años de prisión de cumplimiento efectivo.
En la investigación de la causa trabajó el funcionario de Fiscalía Cristian Olazábal, mientras que el juez natural fue Alejandro Soñis, quien resolvió elevar a juicio oral y público el caso tras la presentación de la correspondiente acusación.

PICANEABAN A LAS VICTIMAS
De acuerdo a la imputación de la Fiscalía, los delitos por los que serán juzgados desde hoy Cárdenas y Garbarino ocurrieron durante la mañana del 10 de marzo. El primero fue alrededor de las 4, cuando la víctima circulaba con su vehículo y fue obligada a detenerse.
A través del equipo de comunicaciones que utilizan para el trabajo municipal, simularon pedir el estado del dominio del automóvil y los papeles del auto, identificándose como miembros de la Brigada de Investigaciones.
Con datos falsos, le informaron a la víctima que el vehículo tenía pedido de secuestro y lo extorsionaron, ofreciéndole como única opción para llevarse el auto el pago de una "coima" para ellos y en efectivo. Al verse intimidado, el damnificado entregó el dinero que poseía y antes de retirarse los imputados le dijeron: "no vayas a la Fiscalía a hacer la denuncia porque no me cuesta nada encapucharme y hacerte cagar".
El segundo caso ocurrió el mismo día, alrededor de las 6, cuando la segunda víctima fue interceptada por ambos imputados. Esta vez lo hicieron detener y se bajaron Garbarino y Cárdenas portando bastones extensibles. También dijeron pertenecer a la Brigada de Investigaciones y señalaron que le iban a secuestrar el vehículo. Como no tenía el dinero suficiente que le exigían, uno de ellos se subió al vehículo y lo acompañó hasta el cajero automático para que retirara dinero. En el viaje le aplicó descarga eléctrica con una picana y cuando la víctima ingresó al cajero a retirar dinero le hizo señas a un testigo que advirtió lo ocurrido y llamó a la policía. Así fue que los detuvieron en flagrancia.
Los acusados pasaron 20 días detenidos con prisión preventiva en la Seccional Tercera y obtuvieron una morigeración: la prisión domiciliaria, condición con la que llegan hoy a juicio oral y público.

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