Los municipales volvieron a cortar la ruta, siguen de paro y la basura impregna calles

Caleta Olivia estuvo ayer nuevamente sitiada por seis horas debido a otro piquete protagonizado por unos 300 trabajadores municipales de planta permanente que desde hace casi dos meses están de paro y reclaman el pago de una diferencia de salarios. El bloqueo del acceso norte inmovilizó a cientos de camiones, colectivos y automotores livianos. Se levantó alrededor de las 17:30 por la presión de camioneros y porque se avecinaba una orden compulsiva para desalojar la ruta.

Caleta Olivia (agencia)

El anterior corte se produjo el jueves por el mismo grupo, acompañado por integrantes de la comisión directiva del gremio que los nuclea, Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Caleta Olivia (SOEMCO), pero esa vez solo se extendió por dos horas.

El de ayer generó un gran caos vehicular y se produjeron situaciones de tensión ya que muchos automovilistas llegan hasta implorar el paso por razones de urgencia en el viaje, sobre todo vinculadas con cuestiones de salud. Además, los automovilistas no pudieron utilizar un camino alternativo de ripio que corre paralelo a la traza del acueducto porque está cortado por profundas canaletas.

Asimismo, la medida de fuerza se encuentra ahora en una etapa de transición institucional y en la práctica hay una virtual acefalía de autoridades.

Cabe señalar que en la víspera el gobierno provincial no respondió a los llamados telefónicos de los gremialistas; el intendente José Córdoba sigue de licencia por cuestiones de salud -suya y de un familiar directo- y el presidente del Concejo Deliberante, Manuel Aybar, reiteró que formalmente a él nadie le comunicó que debía hacerse cargo interinamente del Departamento Ejecutivo.

Mientras se extiende el paro, los operarios de cooperativas y de planes sociales apenas pueden cumplir con el servicio de recolección de residuos porque los municipales mantienen bloqueados varios camiones compactadores.

Esto genera que la basura haya comenzado a impregnar la ciudad y se formen peligrosos focos de contaminación ambiental. Así por ejemplo, a un costado de la Terminal de Ómnibus hay dos enormes contenedores que están desbordados de basura y en las calles de los barrios la acumulación de desperdicios es una constante.


CAOS CONTABLE

La semana pasada el gobierno provincial envió 20 millones de pesos, adelantando fondos de coparticipación federal, para completar salarios de octubre y el intendente electo, Facundo Prades (UCR), se adjudicó el mérito de la gestión, pero sus declaraciones fueron subestimadas por el gobernador Daniel Peralta.

Sin embargo, cuando todo hacía pensar que la recepción de esos fondos destrabaría la medida de fuerza, a último momento se supo que alguien sacó mal las cuentas y que eran insuficientes para completar el pago de "adicionales" que corresponden al personal que cumple turnos rotativos u otras tareas complementarias.

Voceros del gremio dicen que lo adeudado oscila en 3 millones, pero desde el Ejecutivo municipal argumentan que es la mitad de esa suma ya que esta vez se descontó ese concepto al personal que no trabajó.

Cabe también recordar que este municipio, para una población de 75 mil habitantes, está sobredimensionado de personal: hay unos 6.500 trabajadores, de los cuales 3.500 pertenecen a cooperativas o planes sociales y otros 3.000 a planta permanente. De ellos, no son más de 1.800 los agremiados.

El corte de la ruta en ambas ocasiones fue protagonizado por unos 300 municipales y además ayer volvieron a evidenciarse divisiones internas debido a las fuertes discusiones entre delegados y afiliados, con la cúpula gremial encabezada por Julián Carrizo.

A todo esto, la comunidad ya da muestras de su hartazgo por la prolongada medida de fuerza ya que, al margen del problema de la recolección de residuos, no se pueden realizar trámites regulares en las dependencias comunales, o acceder a otros servicios.


JUEZA DE VACACIONES

En cierta manera, los miembros de la comisión directiva no compartían el corte de ruta, pero varios delegados disidentes hicieron primar la moción de mantenerlo en tres asambleas realizadas en el mismo lugar: a las 11.30, a las 14 y a las 16, en tanto persistía una guardia pasiva de efectivos regulares de Gendarmería Nacional y Policía Provincial.

Sin embargo, alrededor de las 17.30, debido a la presión de camioneros que formaban filas de varios kilómetros hacia ambos sentidos del piquete, sumado a que se acentuó la posibilidad de que surgiera una orden compulsiva de desalojo con la intervención de fuerzas de seguridad de choque, los manifestantes decidieron retirarse del lugar, aunque evaluaron la posibilidad de retornar hoy al mismo lugar.

Pudo saberse también que un funcionario no precisado del Ejecutivo municipal había presentado una denuncia por el bloqueo ante el Juzgado Federal de Caleta Olivia, pero como la titular del mismo, Marta Yáñez, se encuentra de vacaciones –según señalaron fuentes policiales- el caso fue tomado por su par del Juzgado Federal de Comodoro Rivadavia, Eva Parcio, teniendo en cuenta que el piquete se realizaba en una ruta nacional.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico