Los restos de Eco serán despedidos el martes en Milán

La última novela de Eco fue "Número cero", que se publicó en marzo último cuestionando fuertemente el periodismo, corolario de una cuantiosa producción que incluyó relatos de ficción y numerosos ensayos.

Los restos del filósofo, escritor y semiólogo italiano Umberto Eco, fallecido el viernes a los 84 años a causa de un cáncer, serán despedidos el martes próximo en Milán donde residía, con un homenaje organizado por sus familiares, en el marco de un rito civil en el "Castello Sforzesco", durante el cual se exhibirá su féretro, informó la prensa italiana.
El autor de "El nombre de la rosa" fue despedido con muestras de afecto en todo el mundo, que incluyeron a intelectuales, políticos y figuras de la cultura que incluye a muchos mandatarios, entre ellos, el primer ministro de Italia Matteo Renzi, quien señaló que su muerte es "una pérdida enorme para la cultura, que echará de menos su escritura y su voz, su pensamiento agudo y vivo".
Renzi destacó la "inteligencia única" del autor del "Tratado de semiótica general" y lo definió como "un ejemplo extraordinario de intelectual europeo".
La última novela de Eco fue "Número cero", que se publicó en marzo último cuestionando fuertemente el periodismo, corolario de una cuantiosa producción que incluyó relatos de ficción y numerosos ensayos sobre semiótica, estética medieval, lingüística y filosofía, de hecho, el mismo se definía como un filósofo que escribía novelas.
Nacido en Alessandria el 5 de enero de 1932, norte de Italia, fue Doctor Honoris Causa de 38 universidades alrededor del mundo y Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2000.
Este especialista en comunicación se desempeñaba al frente de la cátedra de Semiótica de la Universidad de Bologna -donde puso en marcha la Escuela Superior de Estudios Humanísticos o 'Superescuela' que desde 2008 difunde la cultura internacional entre licenciados con alto nivel de conocimiento- y es autor de una poderosa obra atravesada por la filosofía tomista y la cultura medieval.
Entre su obras más famosas se encuentran "El péndulo de Foucault" podía leerse como la crítica de "El código Da Vinci", decía Eco, una historia de tres intelectuales que inventan un supuesto plan templario para dominar el mundo, intempestivamente tildada como "bufonada", "charlatanería", "profanación" y "blasfemia" por la Santa Sede tras su publicación en 1988.
Autor de ensayos como "Apocalípticos e integrados", Eco defendía que toda expresión cultural debía situarse en su contexto histórico, como se ve en escritos que han contribuido a difundir temas de estética y arte contemporáneo.
Conceptos como signo, código, metáfora o símbolo fueron desarrollados en su famoso "Tratado de semiótica general".
"Los libros son esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente porque son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera", resumía este miembro del Foro de sabios de la Unesco que en sus últimos años alternó su quehacer académico literario con colaboraciones en distintos medios, conferencias y coloquios.

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