Luego de cortarse el pelo asaltaron a la peluquera que conocen desde niños

Rosa, la dueña del salón "Any Look", que funciona sobre Ramón Reina casi Kennedy, vivió ayer al mediodía una experiencia que más que indignarla le genera una gran decepción. Fue asaltada en su comercio por dos adolescentes que ella vio crecer desde niños. Los jóvenes pidieron que les cortaran el cabello, pero después cerraron la puerta del local y tras amenazar a la dueña y a otras dos personas, se alzaron con objetos de valor como el teléfono celular de la mujer. "Esto me da mucha bronca porque son pibes del barrio", lamentó. Tras cometer el robo, los autores se refugiaron en el departamento de las 1008 Viviendas donde residen.

"Soy peluquera, trabajo hace muchos con la gente del barrio, me conoce todo el barrio", contó Rosa a El Patagónico, luego del robo que sufrió ayer al mediodía en su local "Any Look". La mujer a punto de romper en llanto no podía ocultar su decepción tras haber sido víctima de un asalto perpetrado por dos jóvenes que ella misma conoce desde niños.
"Vinieron, se cortaron el pelo y encima me pasa esto que me arrebataron el (teléfono) celular, me sacaron cosas que tenía en el salón del fondo", relató la propietaria de la peluquería. Según la damnificada los jóvenes "estaban con una tumbera, no sé qué era, y esto no me lo esperaba".
El asalto se produjo poco antes de las 13 en el salón ubicado sobre las calles Ramón Reina casi Kennedy, en un sector del barrio Pueyrredón, cercano al complejo habitacional del barrio 30 de Octubre.
Rosa se encontraba con una de las empleadas y además atendían a una clienta. La comerciante describió: "los dos se cortaron el pelo, me hicieron el verso y después resulta que me asaltaron".
Los adolescentes cerraron la puerta, tomaron una caja y pusieron en ella todo lo que podían como perfumes y otros objetos. Además, "me pedían la caja fuerte, me pedían plata y me arrancaron mi celular que es lo único que tengo para poder comunicarme con mi hija", lamentó.
La mujer tuvo que utilizar el teléfono celular de la clienta para alertar a la policía de la Seccional Quinta que concurrió en contados minutos, mientras que los autores escaparon en dirección a las 1008 Viviendas.

PIDE POR SU TELEFONO

Rosa contó que años atrás su peluquería funcionó sobre las calles Gaceta de Buenos Aires y Miljukow, frente al 30 de Octubre, y nunca sufrió robos ni tuvo problemas con los habitantes del sector. Incluso recordó: "estos mismos pibes que entraban a la peluquería jamás hicieron algo así".
Sin embargo, "esto me da mucha bronca porque son pibes del barrio, conocidos y uno los vio crecer de chiquito, y que te hagan esto es lo último que te puede pasar. Uno cree y confía en ellos y nunca uno va a imaginar que te van a venir a apretar y a asaltar de esta manera", relató decepcionada.
"Yo vengo a trabajar, yo no vengo a llenarme de plata, solo para comer y para pagar mis cuentas", subrayó. También lamentó el mal momento que pasó la clienta que fue testigo del asalto en momentos que le cortaban el pelo.
"Esto no me lo esperaba, menos con los pibes de mi barrio con los que me conocen hace mucho tiempo. Lo único que pido es que me devuelvan el teléfono (celular) y mis cosas porque a mí nadie me regala nada. Yo trabajo para comer, para sobrevivir y no para hacerme rica", insistió.

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