Luis Murúa, el DT que se ganó el respeto del pueblo "aeronauta"

En la fase regular fue cuestionado porque los resultados no se daban, pero siempre confió en sus jugadores y en el trabajo. El domingo logró el tan ansiado ascenso con Jorge Newbery al torneo Federal B y rescató que "los jugadores tuvieron la virtud y el aguante de poder sostener un proceso duro y difícil".

¿Cómo explicar el ciclo de Luis Murúa en Newbery? Es la pregunta que se realiza más de un hincha y también el periodismo. El entrenador nacido en Puerto Madryn hace 56 años fue criticado luego de cada partido en la fase regular, y más aún, cuando el "Lobo" corría riesgo de no obtener la clasificación a la segunda etapa del torneo Federal C. "Vamos a llegar a mayo sin problemas", afirmaba el DT luego de cada partido. Su confianza estaba basada en el trabajo.
El equipo comodorense no logró ser vistoso a lo largo del torneo, salvo en el partido de vuelta frente a Florentino Ameghino, donde se pudo ver lo mejor del "Aeronauta", con buenas triangulaciones que generaban en la mitad de la cancha Benites Nieto y González- quien se lesionó al siguiente partido- como protagonistas. Luego, se sufrió más de lo que se jugó.
"El planteo que realizamos era subirse arriba del doble cinco de ellos. Había que presionar ahí y llegar al ataque. Queríamos subir a Sacolle y Cárcamo y que se sumaran al ataque siempre que se pueda", comenzó relatando el DT del "Lobo" esta tarde, tratando de analizar la final de ayer.
Murúa mantuvo durante todo el torneo tres puntas, y es algo que nadie lo puede negar. En Videla, Castro y Sergi se basó el juego de Newbery, y en varias oportunidades, ellos encontraron la salida. A pesar de que los delanteros tuvieron un gran torneo, la gran figura del Federal C, fue, sin dudas, el arquero Martín Tula. En sus manos quedaron cuatro series de cinco, ya que se definieron por penales.
Otro que tuvo un gran rendimiento fue el lateral izquierdo Rodrigo Cárcamo, quien ayer marcó los dos goles de Newbery. El segundo, fue a los 38 minutos del segundo tiempo. Cuando parecía que todo se terminaba, clavó un zurdazo desde 35 metros y desató la locura de toda la gente: "lo de Rodrigo no me sorprende. Siempre le insisto que vaya al ataque por dentro y no por afuera. Tiene muy buena técnica y la idea siempre fue que se sume a la mitad de la cancha. Ayer marcó un golazo de esa forma".
"No tuvo la oportunidad de pegarle al arco en todo el partido, pero es un arma que él posee permanentemente. En la medida en que Rodrigo se mantenga bien físicamente va a ser importante en Newbery", explicó "Piti".
La pregunta del principio, también El Patagónico se la hizo a él. Murúa se encargó de definir su ciclo como "un trabajo silencioso": "hacíamos entrenamientos en donde los jugadores entendían que íbamos progresando paso a paso. Los veía a ellos después de los viajes y el primer entrenamiento que teníamos los seguía viendo fuertes. Por ejemplo en el partido de Ushuaia. Dijimos que lo ganábamos y lo hicimos. Sostuvimos esa fuerza interior que teníamos".
"Este proceso fue de un trabajo silencioso. Yo no estuve solo, estuve con Claudio Coronel (utilero). Nosotros fuimos los que estuvimos full time desde las ocho de la mañana. Agarramos pinceles, amoladoras, lijas y me acompañó siempre en mis locuras. También Galleguillo y Agüero estuvieron desde que comencé y luego se sumó Nico Santana. Fueron mis pilares para este ascenso. Estuvimos todos a la misma altura y creo que ese fue el espíritu que se formó", afirmó el entrenador.
El DT siempre explicó que él intentó llegar a este Federal por la ventana de lo físico. Intentó poner de la mejor forma a todo el plantel para afrontar este torneo, y eso Murúa aún lo resalta: "los jugadores tuvieron la virtud y el aguante de poder sostener un proceso duro y difícil. Fueron muchos días de entrenamientos duros en donde ronda lo emocional. El jugador siempre piensa que tanto esfuerzo algún día se premiará y así fue. Todos estamos contentos con lo que logramos".
Por último, el ex director técnico de Santamarina, Alvarado y Mandiyú se refirió a las críticas que recibió desde un principio y explicó no tener rencor con nadie. "Nosotros los entrenadores no queremos que nos digan las cosas o que nos critiquen fuerte, pero no tengo nada que decir. Tuve algunos cambios de opinión con dirigentes pero siempre intenté explicar mi postura y llegamos hasta acá".
"Las discusiones que tuvimos con algunos dirigentes me las guardo. Es difícil, pero supimos levantar el acelerador, mirar alrededor y trabajar todos juntos. En eso se fundó este ascenso de Newbery", finalizó Murúa.
El técnico asumió en junio del año pasado, y este proceso lo desgastó. Hasta hace algunos días, tenía en mente dar un paso al costado del "Aeronauta", sea cual sea el resultado del domingo. Hoy, el DT está dispuesto a sentarse a charlar con los dirigentes y analizar su futuro.

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