María Kodama: "a Borges no le importaban los premios, a él sólo le importaba escribir"

Con la exposición fotográfica y un acto en el Instituto Cervantes en El Cairo, que tuvo lugar el miércoles, Kodama volvió a este país 31 años después, para continuar con su labor de protección y propagación de la obra del genio argentino.

La viuda de Jorge Luis Borges, María Kodama, señaló que al célebre escritor argentino "no le importaban los premios, lo que le importaba era escribir" y rescató el perfil moral del autor.
La defensora y difusora del legado de Borges recordó una llamada que recibió el escritor en relación al premio Nobel de Literatura, que nunca recibió.
"A él le iban a dar el doctorado honoris causa en la Universidad Católica de Chile, y en ese momento estaba (Augusto) Pinochet gobernando. Entonces, lo llamaron por teléfono desde Suecia (sede de los premios Nobel)", recordó Kodama, de visita en la capital egipcia, El Cairo.
En esa conversación, "él contestó (a su interlocutor): - Le agradezco mucho lo que me dice, pero hay dos cosas que un hombre no puede tolerar: sobornar y dejarse sobornar.
Según Kodama, esa llamada se produjo para aconsejar a Borges que, si quería ganar el Nobel, no fuera a Chile, ya que en la ceremonia de entrega iba a estar presente el dictador. El escritor argentino rechazó la recomendación.
Para la compañera de Borges, cuando a una persona le dan un reconocimiento de ese nivel, "es protocolo que esté presente el presidente. No es que fuera a verlo, fue a recibir la condecoración".
Kodama presentó en Egipto una exposición de veintiocho fotografías que recuerdan el viaje que ambos hicieron a ese país árabe en 1984 y que trae a la memoria quién fue el escritor argentino para esta mujer.
"Borges, para mí, fue la mitad de mi alma. Es como si dos mecanismos de relojería se hacen, una parte en una época y otra parte en otra época y luego el destino los une, y no necesitan arreglo, sino que se unen y es como si siempre hubieran estado unidos y eso es maravilloso", señaló Kodama a la agencia EFE.
Kodama rememoró la ocasión para recordar la influencia del mundo árabe en la obra de Borges, como en "Los dos reyes y los dos laberintos" o "La biblioteca de Babel".
"El desde chico leía 'Las Mil y una noches'. Para él era la imaginación, la maravilla, ese libro infinito. Para él, este país y su literatura era muy especial", destacó.
Con la exposición fotográfica y un acto en el Instituto Cervantes en El Cairo, que tuvo lugar el miércoles, Kodama volvió a este país 31 años después, para continuar con su labor de protección y propagación de la obra del genio argentino.
"Yo tengo la responsabilidad de un legado que, de acuerdo con la opinión de todo el mundo, es uno de los más grandes escritores del siglo XX", aseveró Kodama, presidenta de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges.
Aunque insistió en que su labor no se limita a la parte literaria del escritor, "sino de todo lo que fue él como ser humano, como conducta, esa forma de ser".
En ese sentido, reiteró las palabras de Borges respecto de que "un hombre no puede sobornar ni dejarse sobornar".
"Eso puede ser como un faro para una juventud que actualmente ha perdido mucho esos valores. Debemos unirnos para que eso no se pierda", concluyó.
En declaraciones a Efe, la que fuera esposa del escritor argentino recordó con una sonrisa aquellos momentos compartidos bajo las pirámides de Sakkara, cerca de El Cairo, entre otros lugares en Egipto.
"Fue maravilloso, pasamos una noche en el desierto y él fue muy feliz con ese viaje; y yo también", dijo a Efe Kodama, que en repetidas ocasiones ha marcado ese momento como el más especial de sus viajes con Borges.
En las instantáneas, se puede ver al matrimonio junto a las pirámides de Guiza, a una joven Kodama subida en un camello o a la pareja en una feluca (pequeña embarcación) navegando por el río Nilo.

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