Martínez reconoció que hacía adicionales en el momento de la fuga pero bajo autorización

Omar Martínez, ex segundo jefe de la alcaidía policial, efectuó su descargo ante El Patagónico tras su desplazamiento del recinto carcelario. Y aunque reconoció que el día de la fuga de Javier Lezcano estaba realizando un servicio adicional en el banco móvil del Banco del Chubut, argumentó que había sido autorizado para cumplir esas tareas extra laborales por parte del jefe del área Penitenciaria.

El ex segundo jefe de la alcaidía policial, Omar Martínez, quien está actualmente designado en la Comisaría de Kilómetro 8, realizó su descargo ante El Patagónico a raíz de la denuncia pública que en forma anónima habían realizado sus subalternos tras la fuga de Javier Lezcano, el 12 de octubre último.
Martínez si bien reconoció que al momento de la fuga del condenado a prisión perpetua estaba realizando servicios adicionales en el banco móvil del Banco del Chubut, dijo que lo hacía autorizado por la jefatura del área Penitenciaria a la que debía responder.
Sostuvo que el servicio adicional al Banco Chubut como oficial responsable había sido solicitado por la entidad bancaria y que él mismo había sido autorizado en marzo último, pero por distintas cuestiones no se había realizado antes.
Martínez dijo que esperó a que la misma conducción del área Penitenciaria realizara la aclaración frente a las denuncias anónimas de los policías, pero que al no producirse las mismas y tras su desplazamiento de la alcaidía policial, salió a dar su versión públicamente.
Martínez planteó que pese a que el día de la fuga de Lezcano él no estaba en la alcaidía porque realizaba tareas adicionales, podría haber estado enfermo, o no haber ido a trabajar y eso no habilitaba a que se reprochara su ausencia ya que en esta ciudad se encontraban presentes otros responsables de la alcaidía como el jefe (Luis Epullán), los oficiales, el jefe del turno y los celadores.
"El policía que hace la denuncia es un funcionario público igual que yo", se quejó Martínez y tildó de cobarde la actitud de los agentes que se comunicaron de manera anónima a este diario para comentar la situación luego confirmada por El Patagónico a través de la verificación con diversas fuentes.
"Quisiera saber quién es (ese policía) para juzgar mi trabajo", sostuvo el ahora segundo jefe de la comisaría de Kilómetro 8 y planteó que los policías deben identificarse con nombre y apellido porque así lo hacen cada vez que tienen que responder ante la Justicia.
Frente a su ausencia en el momento de la fuga de Lezcano, Martínez dijo: "no me dijeron nada. Le consultaron a mi jefe si estaba autorizado o no, no me lo consultaron a mí, se lo consultaron a mi jefe", afirmó el subcomisario.
"Yo no me considero un intocable, pasó esto, y cinco días después estaba en Km 8" contó Martínez, pero quiere aclarar que no cometió ningún tipo de actitud de desidia en su trabajo. Y que de todos modos, los únicos que pueden llegar a evaluar su tarea son su jefe inmediato, la Defensoría o un juez de instrucción.
La jefatura de la Unidad Regional en su momento había aclarado que ningún jefe de las dependencias policiales podía realizar servicios adicionales ya que se les paga un plus por responsabilidad en la tarea de conducción y sólo se le abonará el servicio cuando el mismo sea un operativo en el que el oficial jefe vaya a cargo en situaciones que lo ameriten.
"Lo que le demuestran con esto a la comunidad (los denunciantes) es que están más preocupados por el adicional que por realizar bien su trabajo y optan por manejarse de esta forma en el anonimato. Hay que ver qué clase de empleado hace estas consideraciones", apuntó el subcomisario.
Martínez también cuestionó que sólo ha trascendido la fuga de Lezcano, pero no otras como la ocasión en que empleados de la alcaidía salvaron a un preso que intentó quitarse la vida.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico