Más oferta

Los comerciantes dedicados al rubro cárnico han manifestado en reiteradas ocasiones la escasez de distribuidores de carne vacuna que existe en la zona, lo que determina que el precio al consumidor aumente aún más.

"En Comodoro no hay más que 5 o 6 distribuidores y esto nos perjudica a la hora de los precios porque el mercado solo lo manejan unos pocos", explicó un comerciante.
En el caso de la carne porcina existe una mayor cantidad de distribuidores, lo que a su vez les permite a los carniceros mantener precios más competitivos.
"Es bueno saber que podés contar con más de cinco contactos en el teléfono cuando necesitás o te quedás sin stock en momentos como el Día del Padre. Es algo que se tiene que solucionar ya porque la gente tiene que saber que el negocio de la carne en esta ciudad está totalmente concentrado", sostuvo un vendedor.
Mientras, Cristian Aguirre, encargado de Granja Porcina, uno de los comercios más recurridos por los comodorenses para la compra de carne de cerdo, sostuvo que una de sus claves para tener una amplia clientela es ser productor propio ya que el único gasto con el que cuenta es el alimento y el cuidado de sus animales. También cuentan con un frigorífico propio en Gaiman lo que le abarata los costos ya que no tienen intermediarios.
"Hay que tener en cuenta que el único lugar más cercano para conseguir productores de carne vacuna es Sarmiento por lo que esto aumenta los costos, hay que viajar hacia esta ciudad y luego carnearlos lo que significa que por lo menos tenés dos intermediarios que repercuten en el precio final", analizó.
Aguirre también consideró que el crecimiento del consumo de la carne de cerdo se debe a un crecimiento en la calidad de este animal, su menor costo y su gran variedad de cortes. "Antes la pierna de un cerdo era muy difícil aprovecharla por su gran cantidad de grasa. Ahora esto ha cambiado en los últimos años, lo que permite que se pueda aprovechar todo el animal y que las pérdidas sean mínimas a comparación con otros animales como el pescado o el pollo", graficó.
El encargado de Granja Porcina subrayó que la evolución de la calidad de la carne de estos animales permitió que los cortes sean introducidos en los diferentes platos desde cocinas tradicionales hasta los restaurantes más concurridos.
"La grasa del cerdo no es muy llamativa, pero una vez que la gente ve que ofrecemos un producto magro y sofisticado permite que se puedan vender más cantidades y que las personas se animen a escoger nuestros productos para un estofado o una sopa y no terminar metiéndolo al horno o a la parrilla", agregó.

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