"Me violaron, mamá", declaró la madre del joven abusado por la policía

Un desgarrador relato se escuchó durante tres horas en una nueva audiencia por el caso que involucra a efectivos de la Seccional Segunda de Trelew. "Lo que le hicieron a mi hijo quiero que lo paguen", fue el pedido reiterado por Estela Alvarado quien se quebró al recordar cómo Maxi, su hijo, le contó que lo abusaron.

Una nueva jornada -con un conmovedor relato- se vivió en el sexto piso de Tribunales de Trelew, cuando fue el turno de Estela Alvarado, la madre de Maxy Alvarado, quien brindó su versión de los hechos por el cual se imputa a efectivos de la seccional Segunda de la ciudad valletana, como los responsables de la golpiza seguida de abuso sexual contra un menor.

La mujer se quebró varias veces pero relató frente al Tribunal lo vivido por su hijo. "Le bajaron los pantalones, lo esposaron. Le introdujeron algo en el ano. Le dijeron: Ahora vas a gritar mamá con razón, putito". Pidió a la justicia mirando a los jueces que "lo que le hicieron a mi hijo quiero que lo paguen". La desgarradora declaración de Alvarado se produjo frente a los doctores Ana Servent, Marcelo Nieto Di Biase y Fabio Monti.

En una extensa sesión, que duró al menos tres horas, Estela comentó cómo se compone su familia, donde Maximiliano es el más chico y recordó que con sus 16 años era un adolescente normal, apasionado por el fútbol y el boxeo, soñaba en llegar lejos en este último deporte y hasta aventuraba con ganar dinero y poder comprar una casa mediante su carrera arriba del ring. "Quería llegar a ser campeón". Además, aseguró que "era un chico muy apegado a mí. Siempre fue muy mío", indicó la madre.

Por otro lado, Estela hizo hincapié en que su hijo jamás había tenido inconvenientes con la Policía, nunca había estado detenido. "Es más, yo siempre les decía a mis hijos que confiaran en la Policía. Que si les pasaba algo en la calle, que busquen un policía y le pidan ayuda", recordó.

En cuanto a lo que ocurrió antes del ataque policial, Estela coincidió en cada detalle con el relato de su hijo con la aclaración de que fue un vecino quien le detalló lo que ocurrió en la calle a pocos metros de su vivienda. Recordó el momento en que "Pochi" (Maxi) fue liberado y de inmediato decidió llevarlo al Hospital.

"Nos fuimos al Hospital. Nos bajamos. Me dirigí a la ventanilla. Pedimos un médico de guardia. Pochi se tiró boca arriba en los bancos del Hospital. Se quejaba de dolor. No me atendía nadie. Salió el enfermero y le dije que le habían pegado mucho. Que lo atendiera el médico", sostuvo.

"Lo ayudamos a parar con Ivana. Entré yo caminando despacio. La enfermera le pidió que se siente pero él no quiso, se acostó. El médico preguntó qué había pasado. Dijo que lo llevaron preso. Le dijo: `Sentate y sacate la remera´. Lo ayudé a inclinarse. Se paró al lado de la camilla. Cuando le saqué la remera pude ver los golpes. Se le estaban haciendo hematomas. Le recetaron una radiografía pero no quiso hacerla", detalló Estela.

El momento más tenso de la sesión fue cuando la mujer relató cómo se enteró del abuso que padeció su hijo en el calabozo. "Mamá, me violaron", fueron palabras que esta madre nunca pensó escuchar. Pasaron algunas horas hasta que Maxi admitió que había sufrido más que golpes. "Les preguntó qué había pasado. Tenía la cara tapada con una almohada. El decía que no quería contarme. Yo como madre ya me imaginaba".

"Además de los golpes sabía que algo más había. Le saqué la almohada y él lloraba mucho. Me abrazó fuerte. Le pregunté si le pasó algo malo. Lloraba más. Me dice: `Me violaron, mamá´. ¿Cómo que te violaron?. Fue la Policía. ¿Cómo fue?", le pregunto. Todo en medio de un ambiente tenso".


"Me contó que cuando lo llevaron a la comisaría y en el patio lo golpearon dos policías lo levantaron los brazos. Uno le tapó los ojos. Lo llevaron caminando con los ojos tapados. Sentía el ruido de la puerta. Lo pusieron en un lugar. Le bajaron los pantalones, lo esposaron. Le introdujeron algo en el ano y le dijeron: ahora vas a gritar mamá con razón, putito. Dice que sintió mucho dolor. Se shockeó", aseguró llorando.

Apuntó que luego de la confesión, Maximiliano no quiso denunciar enseguida. "Fue por vergüenza, porque es varón. Yo empecé a gritar. Mi hija también se metió. Decidimos hacer la denuncia. Él era menor y nosotros como padres, con mi marido, lo decidimos. Respondimos por él".

INTENTOS DE SUICIDIO

Luego del abuso la vida de Maxi y toda su familia no fue la misma, el joven tuvo varios intentos de suicidio . "Había noches que no dormía. Había dejado de ir a trabajar. A veces se venía a la casa porque se sentía mal. Se había querido matar en el baño de su lugar de trabajo. Su jefe lo encontró justo. Dios no quiso que haga nada", resaltó.

Aseveró también que "en las noches de bronca se quedaba despierto hasta tarde, se cortaba. Pasamos muchas cosas feas para poder sacarlo adelante. Decía que no quería vivir más. Cómo voy a salir a la calle que me conocen todos. Me van a señalar. Dejó la escuela. No quiso seguir. Dejó de boxear. De vez en cuando le salían peleas y no las quería hacer. Hasta que llegó su hijita de 3 años que le da un motivo para vivir. Fue muy feo todo", recordó.

Sobre su vida actual, la mujer aseguró: "Ahora le cuesta retornar en boxeo. Los entrenadores le buscan peleas, pero le cuesta mucho integrarse de nuevo. Con quienes se juntaba a comer asados no lo hace más. La mamá de su hija es Ivana, se quedó embarazada después del hecho. Habrá sido 3 o 4 meses después".

AGRESIONES

Alvarado denunció ante el Tribunal que en la actualidad sigue siendo la familia agredida verbalmente por familiares de los imputados. Dijo que se escudan en cuentas anónimas en las redes sociales. "Más allá de que el entorno lo trató bien, recibimos cosas feas por parte de familiares de policías que se tomaron el tiempo para escrachar a mi hijo diciendo que es gay, que ya llevaba esa tendencia, que se entregó por droga. Aún hoy nos difaman por Facebook. Se esconden en cuentas truchas. Era para reafirmar su identidad. Mi nietita le dio sentido a su vida. Su hija lo motiva para seguir luchando", reiteró.

Para finalizar, Estela apuntó: "Nunca quise perjudicar a la policía. Jamás tuve problemas. Tengo familiares policías. Lo que le hicieron a mi hijo quiero que lo paguen. Que se haga justicia", concluyó.

El juicio continuará con la rueda de testigos y una vez culminada esa instancia, pasarán al ofrecimiento de otras pruebas y de esa forma, el juicio llegará a su fin. Cabe señalar que es el segundo juicio por el mismo caso.

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