Miguel Otero: "el auto estaba y nos faltaba suerte para redondear una final"

Con 16 años se convirtió en el piloto más joven en ganar en la competitiva divisional que largó la 5ª fecha con 41 máquinas en la grilla. "Se puede pensar en pelear el campeonato, pero mi sueño es poder correr con mi viejo en la misma categoría", anticipó el hijo del ex campeón de TC Austral, Marcelo Otero.

El fin de semana "tuerca" que pasó no será uno más para la familia Otero. Miguel, con apenas 16 años y cinco carreras en la monomarca Renault 12, ganó su primera competencia y estuvo escoltado por su tío Eduardo Otero y Axel Crouchet en una final que terminó con vueltas menos por un accidente en el ingreso a la recta.
El triunfo generó alegría en todo su entorno, en su mamá Ysabel, en su papá Marcelo que lo abrazó emocionado, en sus hermanos, primos y todos los parientes e integrantes del equipo. La emoción y algarabía fue tanta que todos terminaron festejando como se debe (con asado incluido) en Kilómetro 8. Los tres integrantes del podio compartieron la celebración en la zona norte.
Miguel Otero debutó en el kárting en el Raúl Andrés Villariño, y no tardó mucho tiempo en ganar una carrera en la categoría Stihl. Lo vive y lo disfruta al automovilismo junto a su papá Marcelo, y todo el entorno familiar. Por eso no sorprendió y era de esperar que sea una revelación en su primera temporada en los R-12.
"Era un sueño correr en familia, con mi tío al lado y ganar por primera vez con él al lado es algo muy lindo que se disfruta mucho más. La verdad que muy contento por el equipo que trabajo en los tres autos, en el de mi viejo un poco más después del 'palo' que se dio el sábado en la serie contra el paredón. Se trabajó hasta las cinco de la mañana, y al otro día a las ocho arriba fue algo hermoso terminarlo así", comentó ayer al salir del colegio Dean Funes donde cursa el 5° año.
La categoría presentó en la 5ª fecha un parque de 44 máquinas inscriptas, y en la grilla final hubieron 41 pilotos. Fue bastante accidente, y tuvo que terminar antes de lo previsto. "La final tuvo tres pace car y al ir adelante estaba atento a lo que pasaba con el comisariato y el auto de seguridad. Al haber tantos autos fue muy reñida, y eso igual le suma un condimento más al triunfo. Haber largado con más de 40 máquinas y ganar por primera vez fue algo que no me lo voy a olvidar nunca", subrayó en diálogo con El Patagónico el piloto de tan sólo 16 años.
Los memoriosos afirman que se convirtió en el corredor más joven en ganar una competencia, y no se achica. "Migue" va por más y sueña a lo grande. "La verdad que poder correr con mi viejo en la misma categoría es un sueño que ojalá pueda cumplir. Por ahora enfocarme en el campeonato de los Renault 12, y después veremos que podemos armar para correr con el viejo. No estamos lejos en el campeonato pero es una categoría muy pareja y vamos a seguir trabajando de la misma forma para ir a Trelew y ser competitivos", sentenció.
Debutó este año, y corrió tan solo cinco carreras. La adaptación fue tan rápida que los resultados parciales hacían pensar cada domingo que sería candidato a pelear el podio, pero la victoria se dio muy rápido. "La primera vez que me subí no pensé en ganar, pero con el correr de las carreras sabía que tenía el auto. Hacer una pole, y festejar en las series eran una muestra de cómo estábamos, y solo estaba faltando suerte para poder redondear en una final, y se pudo dar este fin de semana", concluyó Miguel Otero que se anotó en el historial de la monomarca Renault 12 como el piloto más joven en festejar en el escalón más alto del podio durante el "Gran Premio El Tenaz Automotores" que se disputó sobre el circuito número 3 de 3.100 metros del autódromo General San Martín.

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