Milagros pidió por el perro que la mordió: "si le dan amor y cariño capaz cambia"

La nena de la extensión del barrio Stella Maris que fue atacada el domingo por un perro recibió el alta médica y se recupera en su hogar de las heridas que sufrió en la cabeza, el ojo y el brazo derechos. Su madre contó que le mostró la edición de El Patagónico porque la niña quería saber sobre el perro. Pidió que al animal le den amor y cariño.

A pesar de su corta edad, Milagros ya vivió momentos especiales y difíciles en los que se sobrepuso con el amor de su familia. En 2011 fue sometida de una delicada intervención quirúrgica del corazón en la que le colocaron un ducto impermeable. Un año después su vivienda sufrió un devastador incendio en el que la niña y sus hermanos fueron rescatados por su mamá en medio del fuego.
El domingo sufrió un grave ataque cuando un perro la atacó, la arrastró y la mordió en la cabeza, rostro y un brazo. Los colmillos del animal casi le tocaron el cráneo y le provocó una importante herida en el cuero cabelludo. También le lastimó el parpado del ojo derecho y le lastimó el brazo derecho donde le tuvieron que practicar cuatro puntos de sutura.
Con su inocente ternura, la niña de 8 años desea que el animal que la mordió sea cuidado con amor y cariño para que no vuelva a causar un ataque similar.
Personal municipal capturó el martes al perro y lo trasladó al dispensario canino para examinarlo y así comprobar si tiene alguna enfermedad.
La madre de la nena, Karina Aparicio, reveló los nobles deseos de su hija. "Le mostré el diario El Patagónico, ella (Milagros) quería saber del perrito y le dije que lo habían llevado a un lugar para cuidarlo y darlo en adopción. ´Mili´ me dijo que si le daban amor y cariño capaz cambia".
Milagros también habló con este diario y contó: "me quedó esa cicatriz (de la cabeza) pero ya se me va a salir porque me tienen que sacar los puntos y después voy a estar bien. ¡Besos!".
La nena sigue medicada y con un tratamiento especial, y los médicos ayer después de las 20 le dieron el alta para que se reencontrara con sus cuatro hermanos.
En ese sentido, Karina explicó: "vamos a seguir haciéndole las curaciones hasta que pueda regresar al colegio". Milagros cursa el tercer grado en la Escuela 169 del barrio Stella Maris.
A pesar de su favorable recuperación, la niña sufre pesadillas al igual que Celeste, la hermana que la acompañaba el día del ataque. "´Mili´ hay momentos que en la noche zapatea y grita. Tenés que estar con ella y Celeste está igual. El daño para las nenas fue total", lamentó su madre.

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