Moira Miranda y el instinto de superación ante la adversidad

La triatleta de 18 años vivió una exitosa temporada que no pudo ser empañada por una complicada lesión, ni por el hipotiroidismo, ni por la anemia. En 2016 mejoró su rendimiento, respecto de 2015, ya que obtuvo el 2º puesto en el Sudamericano y la 7ª colocación en el Panamericano, que le dio la clasificación al Mundial Junior, donde obtuvo la 45ª posición, la misma que el año anterior, pese a estar en inferioridad de condiciones físicas.

por Lorenzo Martins
l.martins@elpatagonico.net
Moira Miranda, a sus jóvenes 18 años, se ha convertido en un ejemplo de superación. Una serie de adversidades personales atentó contra su desempeño en la alta competencia durante la segunda mitad de 2016, pero su temple la sacó adelante y este año irá por mucho más.
La triatleta nacida el 2 de febrero de 1998, oriunda de Rada Tilly y actualmente radicada en Comodoro Rivadavia, obtuvo el 2º puesto en el Campeonato Sudamericano de La Paz y la 7ª colocación en el Panamericano de West Des Moines (Iowa, Estados Unidos), que le dio la clasificación al Mundial Junior de Cozumel, México, donde obtuvo la 45ª posición, la misma que el año anterior.
Debido a sus grandes logros a nivel nacional e internacional, está becada por el Ente Autárquico Comodoro Deportes, Chubut Deportes y el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD).
Moira, quien estudia Profesorado de Educación Física, arrancó con todo la temporada 2016, pero una serie de contratiempos le jugaron una mala pasada. De todas maneras, sobrellevó el año con un sacrificio que la mantuvo en los primeros planos.
"Hasta mitad de año me fue muy bien: en enero quedé segunda en un Sudamericano y el año pasado había quedado cuarta; en el Panamericano quedé séptima, cuando el año anterior había quedado 19. O sea, hubo un progreso", destacó en diálogo con El Patagónico.
Como contracara, señaló: "Pero en el Mundial quedé 45, como en el anterior. Lo que pasó fue que, durante el Panamericano y el Mundial, tuve una lesión en las tibias por sobre-entrenamiento. Se me inflamaban y no podía ni caminar. Un tiempo tuve que cambiar de entrenador, eran distintos los entrenamientos y no lo asimilé igual. Después volví al mismo".
Pero las malas no terminaron ahí. "También me detectaron hipotiroidismo y aumenté de peso un montón. En enero estaba entre 48 y 49 kilos, y fui al Mundial con 56 kilos cuando recién me habían medicado. Era como que el organismo no estaba funcionando bien. Además, tengo anemia. Fueron muchas cosas que impidieron que llegara de la mejor manera", lamentó.
Debido al hipotiroidismo, hay ocasiones en las que a Moira le cuesta respirar, siente cansancio, tiene dolores musculares en las piernas y en los brazos, aunque no entrene o entrene liviano.
"La doctora me aumentó la dosis y me dijo que apenas me medican, son seis meses en los que voy a seguir sintiendo los síntomas, y que iba a tener que tener paciencia en cuanto al rendimiento deportivo, porque durante esos seis meses no iba a poder comparar mis tiempos con los anteriores", recalcó.
Y antes del Mundial, en el CeNARD tampoco estuvo en als mejores condiciones de salud. "Apenas llegué a Buenos Aires, me dio faringitis, amigdalitis. Esa semana habré entrenado los últimos dos o tres días. El entrenador me ponía como cinco frazadas, era viral y no podían darme antibióticos, así que estaba a Paracetamol y no se me iba, hasta que me recuperé y pude entrenar.

POR MAS COMPETENCIAS
Tras su participación en el Mundial, Moira y su entrenador coincidieron en que falta experiencia internacional. "Los de Europa se conocen todos, los de Estados Unidos se conocen con los de Europa", puso como ejemplo.
"Nosotros competimos en abril el último triatlón en Argentina, en julio fuimos al Panamericano y volvimos a correr en setiembre. Pasaron varios meses sin correr, justamente porque estamos en el hemisferio sur, y todos los del hemisferio norte están en pleno verano compitiendo al más alto nivel", remarcó.
En ese sentido, agregó: "En Comodoro soy la única que nada a este nivel, en Argentina tengo una o dos chicas más. Allá tenés 30 personas que nadan igual que vos, o que pedalean mejor. Es muy diferente".
Entonces, surgió la posibilidad de brindarles más competencias a los atletas de elite. "Eso se habló y en octubre la Federación Argentina presentó todos los viajes para 2017. Sólo queda que el ENARD lo apruebe. Igual, no aprueba a todo el mundo, es como muy selectivo", acentuó.
El tema de la salud en los momentos cruciales es recurrente. "Para salir adelante, tiene que ver mucho lo anímico y los que te rodean, sobre todo los compañeros y el entrenador, que está en esos momentos complicados en pleno entrenamiento", confesó.
Para Miranda, que tiene 18 años, lo que le pasó en el Mundial termina siendo una experiencia positiva, porque todavía le queda un año más en Junior. "Queda un año más en la categoría para sumar más experiencia. Lo que me importa es llegar mucho mejor a la otra categoría (Sub 23, previa a Elite), porque es donde se busca ir a los Juegos Olímpicos y demás", admitió.
Su próximo objetivo es el Sudamericano de Montevideo, el 18 de marzo, pero sabe que hay que sortear otros escalones primero. "Se viene el Sudamericano en marzo, pero antes tengo que pasar las instancias nacionales. Ya competí en San Juan, el 4 de diciembre, y quedé segunda, adelantó".

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