"Mujeres no": la camionera que se abre paso entre los hombres

Andrea Paredes es una camionera que dio sus primeros pasos en el taller del piloto Marcos Di Palma. A principio de año cuando buscaba trabajo le respondían "mujeres no".

"Nunca había tenido que pedir trabajo y hace unos meses salí a buscar. De diez currículum, me rebotaron ocho: ´mujeres no, me decían´", reveló Andrea Paredes, más conocida como la "Negra". El sábado, participó de la regional de Rosario de un certamen para conductores profesionales organizado por una marca de camiones a nivel global.

Entre los alrededor de 800 participantes inscriptos en Rosario, 40 avanzaron hasta la segunda ronda, que consistió en pruebas teóricas sobre legislación, economía, manejo seguro, salud, seguridad de la carga, y prácticas de maniobras en un circuito de dificultad extrema.

Paredes se ubicó en la posición 15, compitiendo en igualdad de condiciones frente al resto de los presentes, todos hombres. Es la tercera vez que participa del certamen, que se realiza cada dos años, y su mejor posición fue un segundo puesto en 2011, dejando rezagados a la mayor parte de los orgullos ajenos.

"En el momento te ponés nerviosa y no te salen las maniobras como deberían, pero a veces toca meternos en lugares que son más difíciles sin la presión del puntaje", confesó Paredes a Infonews, quien aseguró que en la edición presente del certamen se inscribió "por la responsabilidad de hacer quedar bien a las mujeres en un rubro tan difícil".

Hija de un conductor de camiones profesional, aprendió a manejar a los 13 años de la mano de su padre, quien fabricó unos tacos de madera para que ella alcance los pedales. A los 14 ingresó a trabajar en el taller de una empresa de transporte propiedad del corredor de autos Rubén Di Palma (padre del actual dueño, Marcos), donde se desempeñaba su padre. De a poco salió a la ruta y, cuando la edad se lo permitió, se sentó detrás del volante gracias a una propuesta del propio Marcos.

"Me encantaría que en algún momento haya igualdad de género en todos los trabajos. Ojalá hubiese muchos más Transtony (donde se desempeña ahora) o Marcos Di Palma que le den la posibilidad a las mujeres que manejan, y manejan muy bien", resaltó. También se lamentó de que muchos colegas no permiten que sus hijas aprendan el oficio: "vienen chicas que me toman como referente, me piden que hable con sus padres porque quieren manejar y no las dejan", sostuvo.

Día a día lleva piezas, entre Córdoba y Zárate, para la línea de producción de una automotriz mediante un camión con semirremolque de 18,50 metros. En paralelo, creó un grupo de conductoras de camión, que hoy tiene 66 integrantes. ¿Un sueño? "Me encantaría tener mi propio camión."

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