Mundial Sub 20, un escenario ideal para desterrar la desorganización en juveniles

Esta Selección de Claudio Ubeda no estuvo a la altura de lo que demanda la historia del país más ganador en la categoría, con seis Mundiales. El último cupo para Corea del Sur 2017 lo atrapó con escasos méritos propios, pero el DT siempre dejó en claro que uno de los inconvenientes más importantes de la preparación fue el poco tiempo de trabajo. Ahora tendrá el tiempo necesario para darle su impronta a un puñado de juveniles que demostraron gran potencial.

El seleccionado argentino Sub 20 logró clasificarse con angustia para el próximo Mundial de la categoría en Corea del Sur, pero ese logro deportivo no alcanzó para disimular la desorganización y la falta de tiempo de trabajo que reina en las divisiones juveniles de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
"Que el árbol no tape el bosque" es la moraleja apropiada para graficar lo ocurrido en Ecuador, donde el combinado "albiceleste" logró el boleto al certamen ecuménico de Asia con una dosis de sufrimiento innecesario, ya que debió esperar un favor de la eliminada Colombia en su partido de la última fecha ante Brasil para arañar el cuarto puesto del hexagonal final de Quito.
Antes del empate sin goles en ese partido, Argentina le había ganado por 2-0 a Venezuela en acaso su mejor partido en el torneo, pero ese halago no era suficiente y el equipo quedó a expensas de un resultado ajeno, con rubor por el recuerdo del pasado glorioso en las épocas de José Pekerman, Hugo Tocalli o Francisco Ferraro, todos técnicos campeones del mundo en la categoría.

LA HORA DE UBEDA
Es cierto que Argentina ya no dispone de la jerarquía de un Juan Pablo Sorín, Juan Román Riquelme, Pablo Aimar, Javier Saviola, Lionel Messi y Sergio Agüero, por citar algunos casos de estrellas consagradas en seleccionados juveniles, pero también lo es que este Sub 20 de Claudio Ubeda no estuvo a la altura de lo que demanda la historia del país más ganador en esa categoría, con seis Mundiales.
El último cupo para Corea del Sur 2017 lo atrapó con escasos méritos propios y mucha responsabilidad de los colombianos, que resistieron la igualdad ante Brasil, mientras Ubeda y su plantel se comían las uñas en las tribunas del Olímpico Atahualpa.
El responsable táctico del seleccionado argentino siempre dejó en claro que uno de los inconvenientes más importantes de la preparación fue el poco tiempo de trabajo, los insuficientes "50 entrenamientos" para llegar a Ecuador 2017, donde el equipo muy pocas veces tuvo respuestas futbolísticas dentro del campo de juego.
Claro está que en el contexto de una carencia generalizada no puede soslayarse el desgobierno de la AFA, que ya había tenido una manifestación flagrante con el fracaso de la Sub 23 en los Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016.
La llegada de Ubeda al frente del Sub 20 argentino se dio luego de varios meses de incertidumbre en los que 44 técnicos presentaron diferentes proyectos de trabajo en AFA para tomar el "fierro caliente" de una divisional que no había pasado la primera ronda del último Mundial Nueva Zelanda 2015, con Humberto Grondona en el banco.
El rosarino, que no había dado a conocer su proyecto de trabajo en una carpeta como el resto de sus colegas, fue el elegido mediante un mecanismo confuso y asumió de apuro, a fines de octubre pasado, con la ilusión de recuperar un seleccionado que llegó a lo más alto del mundo en 1979, 1995, 1997, 2001, 2005 y 2007.
Si bien Argentina quedó en deuda en gran parte del Campeonato Sudamericano, Ubeda tendrá ahora el tiempo necesario y reclamado para darle su impronta a un puñado de juveniles que demostraron un gran potencial, hecho auspicioso para el futuro.

JUGADORES PARA
ILUSIONARSE
La personalidad del capitán Santiago Ascacibar, la solidez defensiva de Cristian Romero y Juan Foyth, la desfachatez de Brian Mansilla y Tomás Conechny y la potencia goleadora de Lautaro Martínez y Marcelo Torres, son algunas de las virtudes destacadas de este plantel que hace que se mantenga viva la ilusión de volver a disfrutar de un seleccionado Sub 20 de calidad.
Diez años separan al equipo argentino del último momento de gloria extrema, cuando en Canadá 2007 se coronó campeón del mundo por sexta vez con Hugo Tocalli como DT y con jugadores de la talla de Sergio Romero, Ever Banega, Angel Di María y "Kun" Agüero, entre otros.
Entremedio pasaron varias frustraciones en juveniles, todas explicadas por falencias futbolísticas, pero también y especialmente acompañadas una falta de organización clave para entender el fuerte y doloroso retroceso de Argentina en el ámbito de los seleccionados menores.
El Mundial de Corea del Sur 2017 debe ser el escenario ideal para recuperar el terreno perdido con el objetivo que el fútbol argentino vuelva a un lugar de preponderancia dentro del mapa mundial.


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